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miércoles, diciembre 12, 2007

"Mis obras se aman o se odian" - Entrevista a Paul Auster

Borja Hermoso - 09/12/2007 - publicado originalmente en elpais.com

Novelas como La música del azar, Mr. Vértigo o La trilogía de Nueva York lo han consagrado como un gran narrador. Ahora su desafío es el cine, y acaba de estrenar La vida interior de Martin Frost, su segunda película en solitario.



Entre músicas del azar y libros de las ilusiones, la obra literaria de Paul Auster (Newark, Nueva Jersey, 1947) fue creciendo y creciendo hasta abandonar la piel del escritor solitario para mudarse en estrella del rock, del rock editorial, se entiende. Pero al hombre que lo tenía todo, al ídolo de seguidores borrachos de páginas inquietantes, siempre le picó la urticaria del cine y así, tras codirigir Blue in the face junto a su ex amigo Wayne Wang, se lanzó en solitario a la aventura de Lulu on the Bridge, experiencia que pese a la presencia del gran Harvey Keitel le salió sólo regulín. Ahora vuelve a las pantallas españolas con su segunda autoría absoluta como director: La vida interior de Martin Frost, estrenada en el último Festival de San Sebastián, donde el autor de Mr. Vertigo y La trilogía de Nueva York ejerció, además, de presidente del jurado.

Pregunta. La historia de un hombre que escribe la historia de un hombre que escribe la historia de un hombre: como poco, una trama complicada, ¿no cree?

Respuesta. Pues sí, corrí el riesgo de perderme en la jungla de las complicaciones, pero creo que merecía la pena. Ese riesgo reflejaba mis opiniones personales acerca del proceso creativo, que tiende a querer hacer cosas distintas a las demás. En este caso, quería una película distinta, algo que no se hubiese visto antes, y sabía que eso molestaría mucho a unos y gustaría bastante a otros.

P. Siempre habla usted de su cine como algo que o bien se ama o bien se odia. ¿Por qué hay que ser tan radicales, es que no hay término medio?

R. Bueno, eso es algo que también sucede con mis libros, se aman o se odian... y la verdad es que ya estoy acostumbrado. Es una manera dolorosa de vivir, pero es la historia de mi vida (risas).

P. ¿Hasta qué punto son sus películas una prolongación de sus libros?

R. Bueno, por ahora he hecho sólo dos películas totalmente mías. Y puedo decirle que las dos son una extensión de mi trabajo como escritor, porque ambas nacen de lo más profundo de mi imaginación. Sin embargo, eran dos historias que necesitaban imperativamente ser contadas de manera visual, y no literaria. Y en ambos casos, el enfoque es digamos que mucho más pequeño que en el de mis novelas. Casi podemos hablar de películas que son como dos relatos cortos.

P. El mundo del cine no está siendo demasiado simpático con Paul Auster. Tuvo problemas para estrenar en los circuitos comerciales Lulu on the Bridge, y ahora los ha tenido para financiar La vida interior de Martin Frost...

R. Bueno, fue una compañía inglesa la que financió Lulu on the Bridge. Una compañía liderada por dos mujeres muy entusiastas al principio, pero que no entendieron bien el espíritu de la película. Se creyeron que estaban financiando una película comercial... ¡no sé en qué estaban pensando! Exigieron un montón de dinero increíble a los distribuidores. Y la cosa no funcionó. Nunca llegó a estrenarse en cines en EE UU, sólo en DVD y en televisión.

P. ¿Cómo se recibió en su país La vida interior de Martin Frost?

R. Se estrenó a primeros de septiembre y fue masacrada por los críticos. Me sentí como Jesús en la cruz. O como san Sebastián con las flechas clavadas. Terrible.

P. Después de estas dos películas, ¿de verdad espera usted una carrera como cineasta o son sólo experiencias puntuales?

R. No, no. Es sólo una actividad ocasional. Eso sí, me gustaría hacer otra película algún día.

P. Le masacra la crítica, estrena con dificultad o no estrena... pero quiere hacer más películas: perdone, pero ¿cómo se llama el masoquista que lleva dentro?

R. (Risas) Sí, sí, lo soy un poco, lo reconozco. La verdad es que al hacer películas se experimenta mucho placer. Trabajas con otras personas, y eso para mí ya está bien. Hay que tener en cuenta que paso la mayor parte de mi tiempo encerrado en una habitación, trabajando solo. Ya veremos lo que trae el futuro. Quién sabe, a lo mejor podría morirme esta tarde, no se pueden hacer planes.

P. ¿Es verdad que en el fondo usted siempre quiso ser director de cine pero que por su timidez acabó siendo escritor?

R. Eso es así. Y el cine es un escape que me lo hace pasar bien. Disfruto con la música, disfruto con el decorado, disfruto con la producción, disfruto con la peluquería, pero sobre todo disfruto con el trabajo junto a los actores... porque en el fondo pienso que los actores y los escritores somos muy parecidos. Los dos intentamos que los seres imaginarios se vuelvan reales. Un actor lo hace con su cuerpo y un escritor, con su bolígrafo. ¡Ah!, y luego está la parte del montaje, que es la parte más emocionante de una película, y desde luego la que más se parece al oficio de escribir.

P. ¿Qué diferencias hay entre escribir un guión y una novela?

R. No tiene nada que ver. Si escribo una novela, siento como si estuviera viéndolo todo en tres dimensiones. Pero si escribo un guión, pienso en un rectángulo, y además todo va cortado en trocitos y todo es diálogo. En mis novelas, apenas hay diálogos.

P. Lo mismo esto le parece una barbaridad, pero ¿estaría de acuerdo en que un libro puede equivaler a una esposa y una película a una amante? Una permanece, la otra es fugaz.

R. Claro, claro, a la una puedes volver siempre, y a la otra no. Es una estupenda idea, sí, aunque a mí no se me había ocurrido hasta ahora mismo. ¡Pero el mundo ha cambiado y ahora tenemos DVD! Y a esos sí que los puedes manosear y volver a ellos todo el rato...

P. Viendo La vida interior... uno vuelve a concluir que el humor puede convertirse en el mejor subrayado del patetismo...

R. Estaba esperando que me dijera eso, ha tardado mucho. El humor es algo extraordinario, también terrible. El humor puede retratar la soledad de una forma feroz.

P. ¿Y el azar? Parece ejercer una gran influencia en su obra.

R. La muerte de un amigo mío al que atravesó un rayo cuando tenía sólo 14 años me marcó. Supongo que ésa es la explicación. Todo puede cambiar de golpe.

P. ¿Son sus libros las cosas que le han pasado?

R. No son autobiográficos, pero a veces uso en ellos cosas que me han pasado.

P. Está usted en una edad, digamos, simbólica. Los 60. ¿Está cansado?

R. Me siento como si tuviera 30. Como si acabara de empezar.

P. Lou Reed dejó dicho en My house cuál era la trilogía de su vida: "Mi escritura, mi motocicleta y mi mujer". ¿Y la suya?

R. Quite usted lo de la motocicleta y ahí está la mía. Como dijo Freud, "amor y trabajo". Ahí está lo esencial.

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domingo, diciembre 09, 2007

La vida interior de Martin Frost - A cada cual sus habilidades

Blanca Vázquez - laRepúblicaCultural.es

Habiendo leído un gran número de obras del reconocido escritor norteamericano Paul Auster, sentía mucha curiosidad por acudir al estreno de una de ellas plasmada en celuloide y dirigida por él mismo, La vida interior de Martin Frost (The inner life of Martin Frost). Lo que comenzó como un relato corto, según el autor, acabó transformándose en un largometraje. El cine no es un terreno nuevo para Auster que dejó un decente sabor de boca con ?Lulu on the Bridge? en 1998.

La vida interior de Martin Frost

No obstante su experiencia con guiones de cine, esta última cinta de Auster parece la labor de un primerizo que denota una evidente falta de presupuesto, y una ausencia total de profundidad, necesaria para paliar dicha escasez. Para empezar, el protagonista, Martin Frost , deja al espectador completamente frío. No nos seduce lo más mínimo, ni en su intelectualidad ni en su reacción ante los acontecimientos que le asaltan en su descanso campestre.

Auster es un maestro en historias laberínticas de carácter metaliterario, a caballo entre ese territorio que también sabe trabajar, la realidad y la fantasía dentro de la literatura, ficción dentro de la ficción engarzada en una cadena de historias, con escritores como protagonistas, (en cierto modo alter ego del autor), toda una orgía literaria. Pero ese encantamiento tan especial que nos embelesa en sus libros no aparece por ningún esquinado encuadre en La vida interior de Martin Frost, historia en la que parece haber batido un cóctel novelístico entre ?Travels In the scriptorium?, ?La noche del oráculo?, o ?Trilogía de Nueva York?. Cóctel que ha salido cortado, como una salsa mayonesa mal ligada.

Cuatro son solo los actores de esta cinta de unas musas complacientes y otras apagadas, de escritores buenos y malos. Amigos de Auster como David Thewlis, buen secundario en famosas sagas y producciones comerciales, pero con una evidente falta de carisma para el papel; Irene Jacob, mejor anoto un "sin comentarios"; el simpático miembro de ?Los Soprano?, Michael Imperioli, y la hija de Auster, Sophie, a la que el escritor intenta meternos con calzador, incluido sus pinitos de cantante. Un desastre, vamos.

El lenguaje cinematográfico tiene otras reglas bien distintas de la lectura pausada, imaginativa e independiente de nuestra conciencia sobre un libro. Eso no quiere decir que cualquiera de las obras de Paul Auster no pinten bien en cine. Hace falta proveer de ese misterio laberíntico y fantástico a la historia con buenos recursos audiovisuales, y para ello probablemente sea necesario algo más que un narrador, tres actores y un aprendiz y dos carteles en la pantalla guiando el desarrollo. El problema no es esa falta de concreción en la realidad: lugar, época, mundo, etc, sino la expresión visual de esos laberintos mentales que tan bien expresa Auster con la pluma. No ha sido capaz, esta vez, de comunicar al espectador, (muchos de ellos lectores de sus obras, dispuestos a recibir desde otra vertiente) la historia que el autor y director tenía en mente. Sea quizás esta la causa de que el espectador, una vez apagadas las luces de la sala, permanezca un buen lapso de tiempo con la mirada perdida.

Se entiende, por una vez, que la crítica haya sido brutal con esta historia de un escritor que cansado después de su última obra, decide trasladarse una temporada al campo, a casa de unos amigos, el matrimonio Auster (uno de los puntos referentes del director-escritor es introducir ese tipo de detalles en sus libros), de viaje por tierras lejanas. Solo en tal paraje, Martin comienza a urdir una nueva obra, momento en el que se le aparece, (machismo de las artes) una musa, Irene Jacob, cuya misión es hacer que el escritor complete su obra con buena nota. Después desaparecerá de su vida, pero?

La historia podía haber materializado una película interesante, como ya he dicho antes, al igual que cualquiera de los libros de Auster. No es el caso. No han ayudado ni la existencia de un narrador omnisciente, ni las supuestas escenas de humor (que no han hecho ninguna gracia), ni el minimalismo con que se impregna el metraje, ni el enchufismo familiar, ni la fláccida arquitectura verbal de los personajes, (imagino la destreza de Woody Allen en este caso).

Una pena, pues la cartelera no abunda de historias originales, y esta podía haber sido una de ellas.

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domingo, noviembre 04, 2007

Universo Auster

Enric Castelló
(La Vanguardia)31/10/2007 - 18:52 horas

Paul Auster está la mar de prolífico. Este año hemos visto que salían a la luz dos de sus últimas obras, Viajes por el Scriptorium y La vida interior de Martin Frost (ambas publicadas en Anagrama). La primera es una ficción peculiar, más bien cercana a un cuento o un relato, que encuentro innecesariamente alargada; la segunda es un guión cinematográfico que fue la base literaria de la película que el año pasado Auster dirigió con el mismo título y en la que su hija, Sophie, interpretó el papel de Anne James.

Sophie Auster

En un Punto de lectura dedicado a Brooklyn Follies hace más de un año, ya me declaré un fan del escritor, a lo que algunos lectores de la columna alegaron que no todas sus obras son igual de buenas. Estoy de acuerdo y creo que no podemos comparar estas dos últimas piezas a obras maestras como la Trilogía en Nueva York o Brooklyn Follies. Aún así, los dos trabajos que estamos comentando tienen sin duda la marca del autor. Son exploraciones de los sentimientos humanos en situaciones extrañas, misteriosas o límite. Nos encontramos ante historias claustrofóbicas, en las que los protagonistas deben enfrontarse a sus limitaciones y miedos, a ellos mismos.

Otros ingredientes del universo Auster presentes son sus historias dentro de las historias, la confusión entre ficción, realidad, sueño o alucinación, y la incertidumbre que planea entre sus páginas. A nivel estilístico, me continua asombrando su aparente simplicidad y su palabra desnuda, lo que representa al mismo tiempo un reto para sus traductores. En todo caso, como hemos dicho, sus últimas obras evidencian que Auster también tiene altibajos y que no renuncia a seguir escribiendo en momentos, quizás, de menor inspiración creativa.

La vida interior de Martin Frost es una historia presente en el El libro de las ilusiones (Anagrama) y que podríamos catalogar en el género fantástico. Trata de un escritor que se instala en la casa de unos amigos en el campo con la finalidad de desconectar y no hacer nada. Pero inmediatamente, Martin Frost siente la necesidad de escribir una historia. Una mujer misteriosa aparece en su cama la primera mañana, es Claire, en realidad su musa. El relato toma un tinte fantástico cuando Claire empieza a sentirse cada vez más débil a medida que Martin va avanzando en su relato.

En la entrevista a Paul Auster que incorpora el volumen, el escritor explica que tras Brooklyn Follies se encontraba exhausto ?tal y como se encuentra Martin Frost al llegar a la casa de campo-, y no estaba preparado para empezar una obra de ficción. Empezó con el proyecto de Martin Frost, pero se encalló y Auster se dedicó a El libro de las ilusiones ?en el que aparece la historia de Frost en una de las películas de su protagonista. Finalmente, pudo recuperar la idea para el guión de un largometraje que le propuso una productora alemana y que fue rodado en Portugal.

Relato sobre el vacío
Viajes por el Scriptorium es una historia bastante tenebrosa. El planteamiento es realmente insólito: el señor Blank, un hombre ya maduro, se despierta en una habitación que no reconoce, se encuentra débil y parece ser que ha perdido la memoria. Misteriosos personajes irán apareciendo en la estancia para ayudarle en sus tareas o para hablar sobre su circunstancia. El señor Blank desarrollará un sentimiento de culpabilidad ante estas apariciones mientras intenta descubrir dónde se encuentra.

El lector de este relato experimentará una sensación de suspense importante en este relato sobre el vacío y de estructura circular. ¿Está el señor Blank encarcelado? ¿Quizás se encuentra en un sanatorio? ¿Ha perdido sus facultades mentales y sus pensamientos son simplemente producto de un cerebro enfermo? Los personajes insisten en que tome medicamentos para "seguir el tratamiento", pero en ningún caso explican claramente de qué tratamiento se trata ni por qué está allí.

Como es propio de la obra de Auster, el señor Blank lee al mismo tiempo un manuscrito que encontró en su escritorio. Narra una ficción sobre un país alegórico a los Estados Unidos, pero en el que la historia ha evolucionado de una forma diferente y en el que los personajes podrían haber sido sacados de un Western futurista. En conjunto, la obra parece tener relación también con la incapacidad creativa, diría que es un ejercicio literario en el que Auster intenta meditar sobre el proceso de la escritura. Ésta es, especialmente, una obra que no dejará buen sabor de boca a los amantes del Auster de Brooklyn Follies o de la Trilogía en Nueva York, puesto que me parece que pone en evidencia un momento flojo en la trayectoria del autor.

Ficha de lectura
Viajes por el Scriptorium
Paul Auster
Trad. Benito Gómez Ibáñez
Barcelona Anagrama
192 págs.


La vida interior de Martin Frost
Paul Auster
Trad. Benito Gómez Ibáñez
Barcelona. Anagrama
128 págs.

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domingo, octubre 21, 2007

'La Vida Interior De Martin Frost' se estrenará en noviembre

20MINUTOS.ES. 25.09.2007 - 18:31h

Es la última película del director y escritor Paul Auster.
Narra la vida de un escritor que cree haber encontrado a su musa.Ya puedes ver el trailer en 20minutos.es La Vida Interior De Martin Frost la última película de Paul Auster , tiene ya fecha de estreno: 9 de noviembre.

La película narra la historia de Martin Frost, un escritor de éxito que acaba de publicar un libro cuando decide retirarse una temporada a una casa de campo.

Al despertarse la primera mañana, Frost descubre sorprendido a una misteriosa y deslumbrante mujer tumbada a su lado. Fascinado por su belleza e inteligencia, Martin se apasiona profundamente por ella y piensa que se ha encontrado con su musa que le va a ayudar a escribir su mejor novela.

¿Quién es esta mujer misteriosa que tan bien conoce su vida y su obra? ¿Será una musa real? ¿Será una imaginación suya? ¿Será un fantasma que se ha deslizado en la vida privada de Martin Frost?

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lunes, septiembre 03, 2007

Entrevista a Paul Auster

Por Céline Curiol. El célebre escritor y cineasta norteamericano habla de su última película, La vida interior de Martin Frost, y de los riesgos de la literatura.

CELINE CURIOL

Novelista, ensayista y periodista francesa. Colaboradora del diario ?Le Monde?.



CELINE CURIOL: Usted ya escribió una parte de la historia de Martin Frost en El libro de las ilusiones. ¿Por que volvió sobre ella, la expandió y la transformó en un guión?

PAUL AUSTER: La vida interior de Martin Frost tiene una historia relativamente complicada. Una productora alemana me propuso hacer una película de treinta minutos para un ciclo que se llamaba Relatos eróticos, en el que querían incluir doce filmes breves de distintos directores que giraran en torno de la relación de los hombres con las mujeres. La propuesta me causó intriga y decidí aceptar el desafío. Era febrero o marzo, recuerdo, y me senté a escribir un pequeño guión que llegó a treinta páginas. Teniendo en cuenta que el presupuesto sería bajo, me limité a introducir dos actores y una sola locación -una casa aislada en medio del campo-. La historia de Martin Frost, un escritor, y una misteriosa mujer que resulta ser una musa. Una historia fantástica, en verdad, más o menos con el espíritu de Nathaniel Hawthorne. Pero Claire no es una musa tradicional. Ella es una encarnación de la historia que Martin está escribiendo y, a medida que avanza, ella se debilita hasta que, cuando él llega a la última palabra de su texto, ella muere. Finalmente él se percata de lo que estaba ocurriendo y quema el manuscrito para tratar de revivirla. Aquí es donde la primera versión de la historia terminaba.


CC: Hay algunos momentos graciosos en la película. La silla rota, Martin persiguiendo una rueda por la ruta, las historias de Fortunato, el excéntrico traje de cowboy. Y también hay escenas intensamente dramáticas, o misteriosas, por momentos místicas. ¿Cómo logra armonizar la oscilación entre lo humorístico y lo dramático? ¿Qué papel juega la comedia en su trabajo y en Martin Frost en particular?

PA: La vida es simultáneamente trágica y cómica, al mismo tiempo absurda y profundamente significativa. Más o menos conscientemente, traté de abarcar este doble aspecto en mis historias. Escribí novelas y guiones. Y siento que es la manera más honesta, el camino más auténtico para mirar el mundo, y cuando pienso en algunos de los escritores que más me gustan -Shakespeare, Cervantes, Dickens, Kafka, Beckett- todos ellos resultan ser maestros en la combinación de la luz con la oscuridad, de lo extraño con lo cotidiano. La vida interior de Martin Frost es una historia muy curiosa. Una historia sobre un hombre que escribe una historia sobre un hombre que escribe una historia -y la historia dentro de la historia, la película que vemos desde el momento en que Martin se despierta y encuentra a Claire durmiendo a su lado hasta el momento en que Martin deja de escribir y mira a través de la ventana, es tan salvaje y poco plausible, tan loca e impredecible que, sin ciertas dosis de humor, hubiese sido insoportablemente pesada. Al mismo tiempo, creo que las escenas graciosas atenúan el pathos de la situación de Martin. La escena de la rueda, por ejemplo. El espectador sabe que Claire se acaba de bajar del auto para correr hacia el bosque, pero Martin sigue empujando una rueda en la ruta, sin saber que la mujer que ama ha desaparecido. Y, de pronto, la rueda se le escapa. Es una comedia silenciosa clásica: el hombre contra el objeto. El corre detrás de la rueda, tropieza con una piedra y termina con la cara en el suelo. Divertido, pero también patético. Lo mismo es válido para el caso del personaje Fortunato, con todos sus extraños comentarios, chistes malos y sus ridículos cuentos. El aparece cuando Martin está sufriendo la pérdida de Claire y su presencia disminuye la profunda soledad en la que está sumido Martin. La escena más triste del film es también una de las más graciosas: cuando Martin lanza dardos sobre sí mismo. El pobre hombre se siente tan perdido que no sabe qué hacer consigo mismo.


CC: En la escena central de la película, Claire muere y Martin la resucita quemando las páginas de su libro. ¿Piensa que la escritura es un arma peligrosa? ¿Puede matar?

PA: La escritura puede, ciertamente, ser peligrosa. Peligrosa para el lector -si es lo suficientemente poderosa para cambiar su concepción del mundo- y peligrosa para el escritor. Piensa en cuántos escritores fueron asesinados por Stalin: Osip Mandelstam, Isaac Babel, entre otros. Piensa en la fatwa contra Salman Rushdie. En todos los escritores encarcelados en el mundo actualmente. ¿Pero puede la escritura matar? No, al menos literalmente. Un libro no es una ametralladora ni una silla eléctrica. Pero a veces pasan cosas extrañas que te hacen pensar. El caso del escritor francés Louis-René des Forets, por ejemplo. Oí hablar del tema por primera vez cuando vivía en París, a principios de los 70, y me hechizó tanto que lo incorporé, años después, en una de mis novelas, La noche del oráculo. Des Forets era una promesa literaria de los años 50 que había publicado una novela y un libro de cuentos. Después escribió un poema narrativo en el que un chico se ahoga en el mar. No mucho después de la publicación del libro, su propio hijo se ahogó. Seguramente no hubo ninguna conexión racional entre la muerte imaginaria y la real, pero Des Forets estaba tan conmovido por la experiencia que dejó de escribir por décadas. Una historia terrible. No es difícil de entender cómo se sintió.

Perfil
Paul Auster es uno de los escritores más prestigiosos de los Estados Unidos. Con una fuerte influencia de Beckett y de Kafka, el azar es uno de los temas recurrentes en su obra. Ciudad de cristal, La invención de la soledad, La música del azar, El palacio de la luna, Tombuctú y Leviatán son algunas de sus novelas más reconocidas. Las últimas que publicó en nuestro país son Viajes por el scriptorium (Anagrama, 2007) y Brooklyn Follies (Anagrama, 2006). Ganó, entre muchos otros premios, el Príncipe de Asturias. Además de su producción literaria, ha tenido importantes incursiones en el mundo del cine como guionista y director. Cigarros y Lulu on the bridge son dos de sus películas más famosas.

La última película
La vida interior de Martin Frost está basada en una película imaginaria que aparece en El libro de las ilusiones, una novela de Auster del año 2002. El escritor escribió el guión y tuvo a su cargo la dirección. Está protagonizada por David Thewlis e Irene Jacob (La doble vida de Verónica). También actúan Michael Imperioli (Los Soprano) y la hija de Auster, Sophie. El guión de la película será editado como libro por la editorial Anagrama y estará en las librerías argentinas en setiembre.

Polémico
En un extenso diálogo que sostuvo con Tomás Eloy Martínez, y que fue recogido recientemente por la nueva revista cultural del diario ?La Nación?, Auster dijo que Borges le parecía ?un escritor menor genial?. ?Creo que su mayor fuerza radicaba en el hecho de que conocía sus límites. Ni siquiera intentó escribir novelas, no podía hacerlo. En cambio, perfeccionó aquello que sí podía hacer?, disparó.

Textuales: fragmentos de novelas de Paul Auster
?Escribir una comedia ayuda a poner las cosas en perspectiva. El mundo ha ido de tragedia en tragedia, de horror en horror, pero los seres humanos seguimos existiendo, enamorándonos y hallando alegría en la vida?. (Brooklyn Follies, Barcelona, Anagrama, 2006).

?Su conversación se convirtió en uno de esos absurdos y elípticos intercambios que se producen cuando la gente coquetea en una fiesta, una serie de acertijos, conclusiones erróneas y hábiles estocadas en el arte de cómo superar a otro. El truco consiste en no decir nada sobre uno mismo de la forma más elegante y sinuosa posible, para hacer reír a la otra persona, para mostrarse ingenioso.? (Leviatán, Barcelona, Anagrama, 1993).

?Un álbum muy grande, encuadernado en piel fina y con letras doradas grabadas en la cubierta decía: ?Los Auster. Esta es nuestra vida? y estaba completamente vacío.? (La invención de la soledad, Barcelona, Anagrama, 2002).

?No puedo interesarme por nada a menos que sea algo sin esperanzas.? (La música del azar, Barcelona, Anagrama, 1998)

?Lemuel Flagg veía el futuro en La noche del oráculo, y eso acabó con su vida. No queremos saber cuándo vamos a morir ni cuándo va a traicionarnos la persona a quien amamos. Pero nos encantaría saber cómo eran los muertos antes de morir, conocer a los muertos cuando estaban vivos?. (La noche del oráculo, Buenos Aires, Anagrama, 2004).



N. de la D.: Agradecemos la colaboración de Gabriela Esquivada y Guillermo Schavelzon (agentes literarios de Auster para los países de habla hispana), que hicieron posible la publicación de esta entrevista.

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jueves, junio 28, 2007

Paul Auster presentará su película en el Festival de San Sebastián, donde será jurado

ALBERTO MOYANO/SAN SEBASTIÁN (El Comercio Digital)

El escritor Paul Auster (Newark, Nueva Jersey, 1947), premio Príncipe de Asturias de las Letras 2006, formará parte del jurado de la Sección Oficial de la próxima edición del Festival de Cine de San Sebastián, que se celebrará del 20 al 29 de septiembre. El autor de 'Leviatán' presentará además en el certamen donostiarra su segunda película, 'La vida interior de Martin Frost'.

La organización del Zinemaldia baraja la posibilidad de que Auster sea el presidente del jurado aunque este extremo está aún sin confirmar, a falta de completarse la lista del resto de los miembros. El presidente del jurado en la pasada edición fue el también escritor José Saramago. Desde Donostia Kultura se pretende que Auster haga un hueco en su apretada agenda festivalera para participar en algún acto público que le permitiera mantener un encuentro con sus lectores.

El escritor estadounidense debutó en la dirección cinematográfica en 1998 con 'Lulu on the bridge', tras colaborar con Wayne Wang en las películas de 1995 'Smoke' y 'Blue in the face'. Durante buena parte del pasado año, Auster estuvo volcado en el rodaje de 'La vida interior de Martin Frost'. La cinta es, según ha manifestado el escritor en diversas entrevistas, una comedia entroncada argumentalmente con su novela 'El libro de las ilusiones'. El protagonista del filme, Martin Frost, está interpretado por el actor inglés David Thewlis, conocido en el papel del profesor Lupin de Harry Potter y el prisionero de Azkabán. Irene Jacob y Michael Imperiali completan el reparto de la película en el que también figura Sophie Auster, hija del escritor.

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