"Cuando uno hace una película, para de vivir"
la figurinista de cine yvonne blake detalla el proceso de trabajo que sigue concada largometraje. tras 130 películas y un oscar, es una maestra en el oficio
la figurinista de cine yvonne blake detalla el proceso de trabajo que sigue concada largometraje. tras 130 películas y un oscar, es una maestra en el oficio
rosario sepúlveda (las provincias)

Un día Yvonne Blake (Manchester, 1940) paseaba por Londres y vio al mendigo perfecto o, mejor dicho, la gabardina perfecta para el personaje de un mendigo. ?Entonces me acerqué a él y le ofrecí ropa nueva, que nosotros teníamos en el almacén, a cambio de la suya. Él aceptó encantado, pero el actor lo estaba algo menos?. La anécdota se refiere al rodaje de Ídolo, uno de los 130 largometrajes en los que ha participado la figurinista Yvonne Blake, que ha vestido a estrellas como Audrey Hepburn, Michael Caine, Marlon Brando, Robert de Niro, Al Pacino y Julie Christie.
Afincada en España desde la década de los sesenta, en el currículum de Blake, una maestra en su oficio, figuran títulos tan memorables como Robin y Marian, Fahrenheit 451, Jesucristo Superstar o Superman, aunque el Oscar lo recibió por Nicolás y Alejandra. En España su profesionalidad tampoco ha pasado inadvertida. Ha trabajado a las órdenes de Gonzalo Suárez, Vicente Aranda o Jaime Chávarri y ha ganado cuatro premios Goya, el último en 2005 por El puente de San Luis. Ahora, tras celebrar la publicación del libro Yvonne Blake, figurinista de cine, de Víctor Matellano, disfruta de un año sabático. ?Estoy leyendo guiones, pero todavía no he tomado una decisión. Después de Los fantasmas de Goya me quedé tan agotada que necesito un año para recargar las pilas. Cuando uno hace una película para de vivir, trabajas como dieciséis horas diarias todos los días de la semana?, asegura.
Una película paso a paso
Porque el período de dedicación que exige cada proyecto es largo e intenso. ?En una película tirando a grande podemos tener tres meses de preparación y tres de rodaje?, estima. Con la lectura del guión y las primeras conversaciones con el director empieza la actividad de la diseñadora de vestuario. ?Después me documento mucho sobre la época?. Blake confiesa que prefiere hacer el vestuario de largometrajes ambientados en otras épocas. ?He pasado muchas tardes en museos, sobre todo en El Prado. También voy al del Traje, a bibliotecas, compro libros y, cuando viajo, frecuento exposiciones?, resume la figurinista inglesa. ?Al mismo tiempo ?añade?, voy buscando telas, materiales... En casa tengo un montón de muestras de primera calidad, es fundamental que todo sea auténtico?. Aunque para los profanos resulte paradójico, Blake no idea primero los diseños y después busca el material, sino al revés. ?Imagínate que tienes un diseño y la tela que has pensado para su confección no existe?, razona. Con las telas en su poder, empieza la elaboración de bocetos, que ella dibuja con profusión de detalles. ?Otros figurinistas trabajan con fotos, revistas...?
A continuación, el director aprueba los diseños. ?Y después se los enseñamos a los actores. Algunos, sobre todo los americanos, también pueden aprobar los diseños. A Robert de Niro, para Los puentes de San Luis, tuvimos que mandarle fotocopias en color?, recuerda. Pese a que no siempre conocen de antemano el elenco de actores, Blake confirma que saber las características físicas de los personajes ayuda.
La diseñadora no tiene un equipo propio, así que acude a casas de vestuario, como Cornejo o Peris en España, que confeccionan la ropa. Sus compras de telas se extiende a Alemania, Italia, Inglaterra... ?Voy decidiendo quién puede hacer ciertas cosas. También trabajo con una casa en Londres, Cosprop, que son especialistas en los siglos XVIII y XIX. Tienen un corte muy auténtico y son muy detallistas?.
Cuando el rodaje comienza, la figurinista sigue. ?Estoy allí a primera hora para comprobar que todo el mundo está bien vestido, que el director está contento... Después me suelo ir a la casa de vestuario para seguir organizando, porque cuando empiezas a rodar no lo tienes todo?. ?Milos Forman en Los Fantasmas de Goya supervisaba hasta el último detalle unos días antes del rodaje ?añade?. Yo aprecio esta forma de trabajar, porque los cambios de último momento generan estrés en el equipo?. Con esta película recuerda que las tareas de ambientación resultaron ímprobas. ?Siempre quería más y más soldados. Había que destrozar sus trajes, mancharlos con sangre, y tenía a gente trabajando toda la noche?. Su ayudante José Vico, un jefe de vestuario, ambientadores y diversos ayudantes formaron el equipo de, hasta ahora, su último trabajo.
Etiquetas: Cine, diseñadora de vestuario, Fahrenheit 451, Las provincias, Ray Bradbury, Robin y Marian, Truffaut, yvone blake





