l Tropezando con melones - Blog de David Torres: España, qué melonar

David Torres, escritor, guionista y columnista

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martes 15 de abril de 2008

España, qué melonar

'España... qué melonar' dijo Juan Ramón Jiménez. No le faltaba razón al hombre. Es el único país del mundo, que yo sepa, donde la autoridad se inmiscuye en asuntos filológicos, tocándole las narices a los comerciantes con los rótulos de sus tiendas o a los niños con el idioma que se les ocurre hablar en el recreo. Desde el verano de 2003 escribo para la edición balear de El Mundo y casi siempre me encuentro algún melón político con el que probar el cuchillo. Ayer, lunes, tocó una sandía. O sandia, que, cuando es tonta, admite los dos modos.





INMERSIÓN, INMERSIÓN

Hace muchos años que la inmersión lingüística en las Baleares ha ocupado la categoría de reclutamiento forzoso. Así que no se entiende muy bien a qué viene rasgarse las vestiduras por qué en el colegio de Santa Eugenia estén llevando a la práctica las directrices impuestas desde el catalanismo. Los padres no son libres de elegir la lengua en la que serán educados sus hijos. Los padres no son libres, los chavales tampoco. Lo ha dicho así de clarito Bàrbara Galmés, bárbara como ella sola, consellera de Educación. De Heducación con hache, supongo.

Como bien indica su nombre, Galmés se siente extranjera en Baleares, y por eso tiene que ser más papista que el Papa. Es una prerrogativa de todos los políticos totalitarios que acceden al poder desde las afueras. Hitler, en realidad, era austriaco; Stalin georgiano; Galmés, castellano parlante. Lo peor de cada casa. De manera que esta pobre mujer debe compensar sus años de ceguera, sus deficiencias de pronunciación, con fanatismo religioso y celo maníaco en el cumplimiento del deber. Todo por el bien de la sociedad y de sus complejos de retrasada cultural.

Resulta que en el recreo algunos niños hablaban en inglés, otros en alemán, otros en castellano, fíjate tú qué cosas. Esta variedad, que en cualquier otro lugar habitado por el homo sapiens sería contemplado como una ocasión inmejorable para que los chavales practiquen otros idiomas, aquí se ve como un peligro terrible para la implantación por collons del catalán en las islas. ¿Pero no habíamos quedado en que la proliferación de idiomas y dialectos en un mismo país era un síntoma de riqueza? Depende cuál, que diría Cela.

Los chavales ya no sólo estudian en catalán: deben divertirse, desayunar, comer, cenar y dormir en catalán. El catalán va a ser insuflado hasta en sus sueños, como a través de una bomba de bicicleta, gracias a la vigilancia del profesorado-policía y la eficacia de los comisarios políticos de turno. Para eso está ahí la Bàrbara, demostrando, a pesar de su acento lamentable, que ella es catalana de toda la vida. Igual que el funcionario nazi que, a pesar de su sangre judía, disfrazaba su condición de enemigo del Reich con el planchado impecable de su uniforme y la denuncia implacable de sus congéneres.

Hace tiempo que la inmersión lingüística en Baleares dejó de ser un simple bautismo para convertirse en una llamada a filas, insoslayable en estos tiempos revueltos en que la patria peligra. Abajo periscopio. A fuerza de inmersiones, la sociedad balear vive en un submarino en medio del Mediterráneo, entre sirenas de alarma y ejercicios de adiestramiento idiomático, en medio de una guerra inexistente. Un submarino nazi comandado por comandantes chiflados y paranoicos, a mil metros de profundidad de la superficie y mucho más lejos aún del sentido común, de la luz del sol y de la marcha tranquila de la Historia. Un submarino sordo, bobo y ciego.


(publicado originalmente en El Mundo-El Dia de Baleares el 14 de abril de 2008)

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106 Comments:

Blogger Millana said...

El nacionalsocialismo y Baleares, que vinculación tan evocadora.

15 de abril de 2008 10:31  
Blogger solhuerta said...

Y qué razón tienes, David. Que no saben lo que se están perdiendo. Tengo familia en Ciutadella, Menorca, y a través de ellos veo lo que les está pasando. Mis primos, de 30 a 50 años, hablan,leen y escriben perfectamente el catalán-menorquín,que se hablaba y el castellano,que en su tiempo se estudiaba en la escuela como 1º idioma. Los hijos de mis primos no me entienden cuando voy allí. 4 horas semanales de castellano a la semana, no dan "paná". Pero no les importa. Mi primo, consellers del gobierno balear, del PSOE, está orgulloso de ello y satisfecho que sus hijas estudien inglés. El castellano, dice, ya lo aprenderán si les interesa. Viven para quedarse toda la vida en la isla, y yo no lo veo mal pero no va a ser posible. Allá ellos. Cuando viajen, que hablen en inglés y que les den. Besos de marisol

15 de abril de 2008 10:46  
Anonymous Anónimo said...

¡Ay las carencias afectivas el mal que han hecho en el mundo!

Cuánto nazi camuflado hay por el mundo. Qué pena y qué miedo.

Javier

15 de abril de 2008 11:06  
Anonymous No somos tan especiales... said...

Vaya por delante que de la inmersión lingüística en Baleares no sé nada, y de melones mucho menos. Lo que sí sé es que España no es, ni muchísimo menos, el único país "donde la autoridad se inmiscuye en asuntos filológicos". De hecho, es más bien al revés: en muchos países de nuestro entorno los gobiernos están mucho más metidos en esas lides de lo que lo está el nuestro (o los nuestros), decidiendo no solo qué lenguas son oficiales o no (incluso qué "hablas" son lenguas y cuales no pasan de dialectos) y en qué lengua se ha de impartir la educación, sino (cosa que no sucede en España, que para eso tiene una RAE que no tiene más autoridad que la académica) las normas ortográficas de dicha lengua y hasta qué términos extranjeros son aceptables y cuáles no.

En Francia, sin ir más lejos, cuentan con entidades gubernamentales dedicadas a la gestión de la lengua desde 1966, año en que el primer ministro Georges Pompidou creó el Haut Comité pour la Défense et l?Expansion de la Langue Française.

La reforma ortográfica del alemán que tanta polémica causó allá por los noventa, fue una decisión gubernamental (firmada por todos los gobiernos germanohablantes) y los gobiernos de los países lusófonos crearon la Comunidade dos Países de Língua Portuguesa, que estos días debatía en el parlamento portugués un nuevo acuerdo ortográfico.

En definitiva, y disculpe la enorme chapa, en mi opinión lo que hace de España un melonar en estas cuestiones es ese mito que pulula por las mentes de muchos ciudadanos de que este es el único país del universo mundo en el que conviven varias lenguas y en el que ocasionalmente (o diariamente, lo mismo me da) se producen conflictos lingüísticos, cuando la realidad es más bien la contraria: en muy pocos países se habla una sola lengua (ni siquiera en la Gran Bretaña, por dios).

Si la gente se pone como se pone con el sistema que tenemos, no quiero ni imaginarme la que se montaría si un ministro de cultura español se descolgase con una cosa como la Loi Toubon francesa, en la que se proclamaba obligatoria la "francesización" de los préstamos de otros idiomas (de ahí que lo que internacionalmente se conoce como software en Francia sea logiciel). ¿O solo habría problema si quien tuviese semejante idea fuera un conseller?

En fin, que, en mi opinión, lo que nos meloniza no es una inexistente diferencia en lo que a injerencia gubernamental en materia lingüística se refiere, sino nuestra tendencia a la exageración, el dramatismo y a ese ombliguismo un tanto papanatas que nos lleva a creer que, para lo bueno y para lo malo, somos los únicos a los que nos pasan determinadas cosas (actitud sumamente adolescente, por otra parte).

Y ya me callo...

15 de abril de 2008 15:35  
Anonymous Juan said...

La autoridad no sólo se inmiscuye en los asuntos filológicos, también se inmiscuye en los asuntos "fisiológicos":

"Sarkozy penaliza con cárcel la incitación a la anorexia. El hecho de "provocar" a una persona a que busque "una delgadez excesiva", "alentando restricciones alimentarias prolongadas cuyo efecto la expone a un peligro de muerte o compromete directamente su salud", es punible con una pena máxima de dos años de prisión y una multa de 30.000 euros. Si esta incitación lleva a la muerte, el castigo se eleva a tres años de prisión y 45.000 euros."
(http://www.elimparcial.es/contenido/10372.html)

15 de abril de 2008 19:42  
Anonymous Dan said...

Pues mire, Sr. Torres:
Lo que cuenta usted de la inmersión lingüística depende de las cartas que le hayan tocado en la mano que le toca jugar. No voy a justificar en absoluto el uso forzoso del catalán (en su variante mallorquina, en este caso). Nunca justificaría el uso forzoso de lengua alguna. Ni de casi nada, fíjese. Pero de ahí a hacer demagogia como hace usted en su comentario, además de obviar tantos puntos que pueden utilizarse en contra de sus propios argumentos no dejan su comentario en muy buen lugar. Me explico:

Reclutamiento forzoso en cuanto al idioma ha habido en Baleares (y en otros lugares) durante mucho tiempo. Y lo sigue habiendo. Antes el reclutamiento forzoso lo protagonizaba el castellano, ahora el catalán. Distintos malos de película, mismo mal. No veo que usted critique la primera opción (que coexiste aún con la segunda)
Ya sabe que para una inmersión lingüística y cultural no hacen falta leyes ni normas. Le recuerdo que hasta hace no mucho SÓLO existía la posibilidad de usar el castellano para dirigirse a la mayoría de instancias públicas de la comunidad autónoma. A eso, por ejemplo, también se le llama inmersión lingüística.

Comenta también la situación del cartel en Vilanova... Vaya, la anécdota elevada a norma. No justificaré, como antes, algo que no es justificable. Pero exponer un caso concreto como algo habitual es practicar la demagogia sin reparos. Se lo pongo al revés, si quiere. En Menorca se acaba de celebrar un juicio porque diversos agentes de la Policía Nacional se negaron a atender a un chico en catalán-menorquín. Lo más curioso es que la denuncia la interpusieron los policías nacionales. El chico ha resultado absuelto, claro. Siguiendo sus tesis, esto podría bastar para que alguien ejerciera de la anécdota una norma que asegurara que en Menorca se persigue el uso del catalán (algo que, por supuesto, no es así en general)


"...implantación por collons del catalán en las islas" ¿Está seguro de lo que escribe? En las islas el catalán no se implanta porque, como ya sabe de sobras, se viene hablando desde hace varios siglos, mucho menos por collons.

Como decía, no pretendo en absoluto justificar lo injustificable, pero podría usted contar la película de forma menos tendenciosa, eso seguro.

A Solhuerta:
No dudo de sus palabras. Sin embargo, no conozco a nadie en Ciutadella que no entienda a un castellano-parlante. A ninguno, incluidos los chavales en edad escolar. Entre otras cosas, porque el turismo nacional forma parte importante de la economía insular y, por otra parte, porque no conozco a nadie que sólo quiera conocer el catalán y el inglés.
Pregúntese si estaría dispuesta al caso contrario en su región.

15 de abril de 2008 20:02  
Anonymous Anónimo said...

Hostias, estas discusiones son de mis favoritas. No hace mucho estuve en Flandes, en Bélgica, en un pueblo llamado Kortrijk. Y lo digo por el que opina que, por denunciar este tipo de abusos, estamos mirándonos el ombligo. En este pueblo, ideal para un suicidio colectivo, una comitiva de unas 2000 personas llegadas de TODO EL MUNDO, tuvimos que tragarnos dos horas de discursos en flamenco, por parte del sr. presidente del Parlamento belga, fíjense qué cargo más anodino y qué impacto ecológico el hacerle tarjetas de visita a este señor.

¿Qué menos que en inglés? Ya no digo en catalán o que hubiera puesto un traductor para sordomudos. No. Todo en flamenco, ese idioma feo que es un jastrapo rompeglotis capaz de convertir el rosa en negro, que cuando quieren nombrar al flamenco dicen cuervo y se creen que es lo mismo.

Los políticos, y mucho menos si son nacionalistas, no entienden que el idioma es para entenderse los unos con los otros, pero estos lo utilizan para separar y, lo que es peor, para seleccionar. No están cuidando ningún patrimonio cultural, coño, que eso es la excusa, que si fuera así, fomentarían el latín que es cultura con Q mayúscula y los demás son dialectos. Lo que les pasa es que ellos creen a pies juntillas en la proclama "Una lengua, una nación" y lo aplican como si fuera un axioma, cuando esto es una condena, un lema que ya usó en su día Hitler para anexionarse Austria y los Sudetes. Es la cosa más fascista que uno se puede echar a la cara, vamos, que si encima es, supuestamente, de izquierdas es nazional y socialista.

Lo suyo es que todos, independientemente del idioma, tuviéramos las mismas oportunidades en todas partes, lo que sólo garantiza el castellano. Otra cosa es que yo vaya a Cataluña, como hago mucho, y aprenda catalán, como también hago. Y lo digo yo que soy vasco y gallego, nada menos. En Euskadi, lo mismo. Si yo quiero encontrar un curro en la administración, aunque sea de fontanero, tengo que aprender el watusi este que escupen, que es lo que la txalaparta a un stradivarius, el levantapiedras al esgrima y Perurena a la poesía. Y me encantaría saberlo, pero no lo sé y estos Vascos con mayúscula me cierran la puerta, porque, aunque ellos tampoco lo hablan, sí creen en eso de "una nación, una lengua". De eso va la inmersión lingüística y es, repito, nazi a más no poder.

Tampoco sé muy bien a qué viene tanto menear la tumba del muerto, que bien muerto está y que siga muerto muchos años, porque lo que sucediera en aquella época no tiene nada que ver con la nuestra. Entonces también se fusilaba a la gente y se metía en la cárcel a quienes no pensaban lo que tenían que pensar y eso no justifica, para nada, que ahora estos lo hagan, mucho menos como revancha.

De Cataluña no lo sé, pero, desde luego, en Euskadi, que es Bilbao y lo demás son las afueras, el vascuence se perdió porque era el idioma de los que venían del monte a vender zanahorias y de los pescadores, así que los burgueses lo despreciaban olímpicamente. Lo chic era hablar castellano y francés, lo sé por mi abuela que era la mujer más de Bilbao que todos los de Bilbao que puedan llegar a nacer, fijaos si era de Bilbao la Mari. Esto pasaba no cuando el muerto, no. Esto era antes de Arana, que vino después y se tuvo que inventar la mitad del idioma porque los de Lekeitio no se entendían con los del Goierri. Lo de Franco, paparruchas, victimismo y excusitas, lo mismo que lanzó al partido nazi al poder: el Tratado de Versalles, la deuda histórica y el victimismo.

Y tampoco me vale el ejemplo francés, ni el alemán. A mí qué coño me importa lo que hagan estos. Además, que los franceses al pan le llamen pain, vale; que al vino le llamen vin, también; pero que al queso lo llamen fromage cuando se ve claramente que es un queso. No tiene ni pies ni cabeza.

Soy cabezón con esto, pero, perdonadme, llevo escuchando lamentos nacionalistas toda la vida y estoy hasta las narices. Yo me cago en el hecho diferencial. Así. No es más que una excusa para hacernos a todos diferentes (menos a uno) y soy de los que piensa que todos somos iguales, los que traían las zanahorias del monte y los del Botxo de toda la vida. Todos igualitos.

Cualquier otra explicación, es nazimos puro y duro; ignorancia y caca de la vaca.

Perdonad si he parecido vehemente en mi larga exposición. Es lo que he querido parecer.

Un saludo a todos

Sabino Arana Goiri

15 de abril de 2008 22:30  
Anonymous La (no el) de antes... said...

Querido Sabino Arana Goiri. En primer lugar, quédese tranquilo, vehemente ha parecido. Ahora coherente... Pues va a ser que no.

Para empezar, tiene ciertos problemas de comprensión lectora: nadie ha dicho que criticar estos temas u otros sea mirarse el ombligo. Retroceda, por favor, vuelva a leer, respire hondo y procese: lo que yo he calificado de ombliguismo (y también de dramatismo, aunque debería haber dicho pura y simplemente manipulación, tergiversación de la realidad o simplemente mentira) es afirmar una lindeza del calibre de que España es el único país en que las autoridades se meten en temas lingüísticos. Eso es lo único que he dicho, y he aportado datos de por qué lo he dicho, a saber, que es MENTIRA.

En cuanto al resto de sus opiniones, solo voy a comentar una: criticar que en Flandes se hable flamenco en público es... es... buff, me faltan calificativos. No sé, ¿surrealista, tal vez? ¿Absurdo, quizá? Ya le digo, no encuentro calificativos. Es como aquel sketch de Martes y Trece en que Millán Salcedo decía "vamos a hablar en inglés por si hay alguien de Burgos", pues eso, menuda desfachatez la de los flamencos, joder, hablar flamenco en Flandes, cagüendiós, deberían fusilarlos a todos!!!

16 de abril de 2008 10:18  
Anonymous Anónimo said...

El comentario de Sabino Arana me parece impecable.
Bien, yo vivo en Mallorca y esto es lo que veo.
-Hay mallorquines indignados de que a su lengua la llamen catalán, de que los maestros de sus hijos no tengan acento mallorquín, les enseñen vocabulario no mallorquin (por ejemplo, "gos" en vez de "ca", que sigifica "perro") o los locutores de radio y televisión hablen barceloní en lugar de mallorquín típico. Una cuestión de simple color.
-Hay mallorquines catalanistas, que más que nada lo que quieren es una lengua unida fuerte y grande y omnipresente porque detestan la presencia del español en una tierra que consideran sólo suya e invadida por una cultura ajena. Auténticos imbéciles, aparte de canallas, que es lo que son los nacionalistas.
-Hay mallorquines que tienen por lengua de su casa el mallorquín y que tienen a sus hijos escolarizados en mallorquín, que es lo único que pueden hacer en los colegios públicos, donde la Primaria es TODA en mallorquín. He tenido a mis hijos en un colegio así. Sus compañeros de 12 años a estas alturas son incompetentes en castellano.
-Hay padres que se preocupan por eso, porque no quieren ver tales carencias en sus hijos y por eso decidieron llevarlos a colegios con más castellano, que son pocos y privados o concertados. Por eso se da la paradoja de que los colegios en castellano y privados están petados de mallorquines, y los públicos y en catalán están petados de inmigrantes. Ese sí es un gueto, y no el de los niños castellanoparlantes en un patio del colegio que comenta David en su artículo.
-Hay tipos como yo que piden libertad. Que la escuela garantice el aprendizaje de y en castellano y catalán, y a partir de ahí, que se pueda escoger una línea mayoritariamente en catalán (mallorquín etc...) o en español.

Yo doy clases a chicos de 16 años. Ninguno es mallorquín de nacimiento. La mayoría son andaluces, búlgaros, sudamericanos, rusos. Han crecido en una escuela en catalán, es decir, hablan un catalán artificial, sin el color del mallorquín típico, que es algo que se aprende mamando, no en aulas. No me parece criticable, es preferible que conozcan ese catalán a que no conozcan nada. Lo que es exigible es que la escuela balear sea capaz de acoger a españoles que aterrizan en nuestras aulas en cursos avanzados en centros donde la lengua de la enseñanza sea el español, si así lo quieren los interesados. La dificultad de enfrentarse a un nuevo idioma, en tu propio país, a una edad superior a los 9 años, es de sumo peligro. Para muchos jóvenes que no tienen precisamente predisposición al estudio, es un obstáculo añadido que puede truncar su futuro.
Quede claro que tras pasar por la inmersión escolar, la vida en Baleares, para la gente que pertenece a familias no catalanoparlantes, transcurre en absoluta tranquilidad sin necesidad de usar el catalán jamás, excepto para atender declaraciones de políticos (cosa que nadie hace). Y esto es normal.
Sin embargo algunos no lo ven así y exigen "normalizar" Baleares. O sea: que no se pueda vivir sin el catalán. En mi opinión están enfermos. Locos. Son unos pelmazos. Odian España y el español. Son la mediocridad personificada. Son putrefactos. Todo está justificado para ellos con tal de lograr su utopía monolingüe. Por eso no ven mal dejar a la gente fuera de puestos de trabajo en la administración, filtrarla en oposiciones, gracias a la condición del "catalán" como requisito imprescindible.
Algunos decimos NO, BASTA. Basta de usar la lengua para dar carnets de progresía (ellos, preclaros reaccionarios) o para construir una nación que se empeña en negar la realidad variada, rica y libre que vivimos.
Román Piña

16 de abril de 2008 10:36  
Anonymous Anónimo said...

BIEN!

Querida La de antes,

verás que antes de que acabemos de decirnos cositas, nos hacemos amigos porque hablamos el mismo idioma.

Relee tú, por favor, cuando hay una audiencia de dos mil personas que no hablan flamenco, y sí inglés (se supone, al menos, que la mayoría hablábamos inglés y muchos francés), dirigirse a ellos en flamenco es criticable por absurdo (ves, coincidimos en el adjetivo), necio y ganas de no ser entendido. Sin mecionar la mala educación ni la cerrazón que caracteriza a cuantos hacen política con el idioma.

Yo no he blasfemado, porque aunque no soy religioso procuro ser tan respetuoso con Dios como con Alah, ni he pedido que fusilen a nadie (no me confundas con Almudena Grandes, por favor, soy mucho más guapo, alto y simpático) ni tampoco es ésta una actitud que se pueda intuir en mí a través de mis palabras, que he expresado con vehemencia, sí, pero para reírme.

Yo opino que un Estado debe propiciar la igualdad de oportunidades entre todos, y no empeñarse en recalcar la diferencia, sobre todo entre los que son de aquí y los que no. Por eso está bien que se FOMENTE el euskera, pero no que se imponga. Es, fundamentalmente, la diferencia entre democracia y estalinismo (libertad o cincuenta millones de muertos). Fomentar, sí; imponer, no. Imponer es obligarme, como hacen en Cataluña y en Francia, a llamar a mi quesería fromagerie, cuando se ve claramente que lo que yo quiero es vender quesos. Lo llamaré como me dé la gana y faltaría más, como si quiero colgar el letrero en esperanto.

Y, perdona, no creo que ser partidario de que el Estado propicie la igualdad de oportunidades, como dice la Constitución, entre todos los ciudadanos sea una actitud poco democrática.

Puedes llamarme Sabino, si quieres.

Un saludo (muxu bat)

Sabino

16 de abril de 2008 10:39  
Anonymous Anónimo said...

Moltes gracies, Román.

A mí me parece que el problema que tenéis vosotros con la educación de los hijos es tremendo. Los míos van (uno va y la otra va a ir) a un colegio público bilingüe castellano-inglés, lo que yo considero una gran ventaja. Mi padre es bilingüe y no me enseñó el gallego y su madre, mi abuela, que era un aldeana sólo hablaba en gallego y no lo hacía por una cuestión política, sino porque es lo que se hablaba en el pueblo y punto. Una enorme limitación de oportunidades.

Ahora bien, que un padre quiere que sus hijos SOLO aprendan catalán o vasco, pues me parece perfecto. Lo siento por sus hijos.

Un abrazo, Román, que soy Javier.

Sabino Arana Goiri

16 de abril de 2008 11:04  
Blogger David Torres said...

Un pequeño paréntesis.

Ya aviso al principio que el primer melón con que tropiezo cada mañana soy yo. Sin duda alguna, he redactado mal la introducción al artículo. Claro que sé que hay otros países que se inmiscuyen en asuntos lingüísticos. En época de Reagan, en determinados estados de la Unión, se prohibió el uso del castellano en los colegios. Yo me refería al hecho de que ignoro si de verdad existe una policía que, como aquí, comprueba la rotulación de los comercios o se dedica a escuchar los comentarios de los niños en los recreos. Si es así, también lo siento mucho por ellos. El mal de muchos es, efectivamente, un consuelo de tontos.

En cuanto a lo de la anorexia, me parece sencillamente estupendo que un político se atreva a sacar a la luz pública una de las mayores causas de muerte entre las jovencitas en occidente. La segunda, si mal no recuerdo. Ya que todo el mundo truena contra el tabaco, no estaría mal que cerraran muchas de esas pasarelas que son desfiles de esqueletos vivientes.

Prosigan, por favor.

16 de abril de 2008 11:09  
Anonymous Anónimo said...

El problema en Baleares (hablo por experiencia propia, ya que viví 32 años en Menorca)es básicamente que el nacionalismo ha utilizado la lengua como bandera, esgrimiendo un hecho diferencial que en nada ayuda a la convivencia y sí a la crispación. Las lenguas nacen como vehículos de comunicación entre las personas, no como frentes diferenciales, y deben usarse de un modo natural, nunca forzado o impuesto. En nuestras sociedades actuales el bilingüismo activo es el único camino factible y lógico. Si unas lenguas tienen más presencia que otras es porque el pueblo elige libremente cuál utilizar. El catalán tiene tanto derecho a existir como el catellano, pero nunca a costa de vengarse de los años que el anterior régimen lo reprimió. No obstante el nacionalismo catalán es un tema de sentimiento de inferioridad, de un lloriqueo victimista que ya cansa. Es un tema de psicólogos, no de filólogos.
Por último, menorquín como soy, jamás se me ha subvencionado un libro mío por el hecho de estar escrito en castellano. En Baleares los escritores en castellano sencillamente no existimos. Otra gran prueba de "normalización". Una pena.
Ricardo Corazón de Melón

16 de abril de 2008 11:26  
Anonymous Dan said...

Creo que todos tienen buena parte de razón. Creo que todos nos equivocamos en lo mismo. No creo que nadie quiera nada por imposición: cuanta más libertad, mejor. Pero para todos, no para según quien o para según qué. No se debe imponer el catalán en los colegios, administraciones, vida pública ni vida privada. Totalmente de acuerdo. Tampoco se debe imponer el castellano, seguro que estarán de acuerdo. Pues díganlo, no se queden en el comentario propio del "periodismo de investigación" de su jefe. La imposición del castellano también se da, sigue dándose hoy en día (aunque hoy día prevalezca la imposición del catalán, que es la norma más imperante entre los políticos de izquierdas de ahora).
No leo que critiquen todas las imposiciones, ni que citen ejemplos de la imposición del castellano en Valencia, en Mallorca, en Menorca... Ejemplos hay, no les quepa duda. Mis comentarios no obedecen a ningún interés económico (mi trabajo nada tiene que ver con lo que escribo). Los suyos sí. Ahí está la diferencia. A su jefe, con piscina ilegal incluida, igual sí le importa que aporten datos de las otras imposiciones...

Y sí, Román, hay mallorquines que detestan la palabra "catalán" para referirse a su lengua. También sucede en Menorca. Es legítimo. Nada que objetar. También pasa en Valencia. Lo que es objetable es que pretendan que no se trata de un mismo idioma. Como si el andaluz y el vallisoletano no fueran lo mismo. Las diferencias sólo están en el nombre y en las diferencias dialectales, como sabe. Claro que el problema puede ser confundir nación con idioma, lo cual no deja de ser algo propio del siglo XIX y principios del XX, la cuna de los nacionalismos varios. Coincido con usted en que es una gilipollez enorme que en los colegios les enseñen a decir "gos" en lugar de "ca". Algunos exigen diversidad por un lado para adoctrinar unificadament por el otro.

16 de abril de 2008 11:44  
Anonymous Anónimo said...

Sabino Javier, felicidades por tu estilo, tono y contenido. Totalmente de acuerdo con lo del flamenco. Queda my enrollado lo de "¿cómo va a ser criticable que un belga hable flamenco en Bélgica"? Oh, pobres oprimidos... Ya lo has dicho tú, porque estaba dirigiéndose a un montón de extranjeros.
Eso es trasladable al tema de la educación en Cataluña y Baleares. ¿Por qué enseñar en español en estas comunidades? Pues sencillamente, porque esa es la lengua de todos. Gallegos, vascos, mallorquines, gerundenses.
Los nacionalistas reniegan de lo útil. Preferirían, por ejemplo, que Fernández Mallo hubiese sido criado en los setenta en gallego, que fuera un analfabeto del castellano, que no escribiera en castellano ni se pudiera desenvolver tranquilamente en español por toda España, ni se sintiera en su país viviendo en Mallorca.
Si en la balanza ponemos las ventajas de ser iguales en una patria común, y las de la defensa de cada hecho diferencial cueste lo que cueste, no hay color.
También lo has dicho tú: "lo siento por sus hijos".
Un abrazo.
Román.

16 de abril de 2008 11:47  
Anonymous Anónimo said...

Perdona Dan, pero eso de que en Baleares se impone el castellano, lo tendrías que concretar y demostrar. La cuestión es: ¿se impone desde la administración, desde lo público? ¿Se impone en la educación? ¿Se impone de manera que discrimina a alguien con algo más que la "ofensa" de no poder regalar sus oídos con la música del catalán?
Ya dirás.
Román.

16 de abril de 2008 11:52  
Anonymous Anónimo said...

Muchas gracias, Román.

Yo me pliego ante la sensatez de tus palabras y el ejemplo perfecto es el Nocilla dream. No se promociona cultura de calidad, independientemente del idioma, sino cultura en un idioma y, bueno, si es de calidad o no es secundario.

Con lo que me quedo estupefacto siempre es con que haya gente que no pueda expresar su postura si es como la mía porque enseguida te tachan de intolerante y de intransigente. Me considero una persona bastante abierta, la verdad, siempre procuro respetar a todo el mundo y si me equivoco, no me duele en prendas pedir perdón y rectificar.

He viajado mucho, todo lo que he podido, y más que voy a viajar y nunca, en ningún sitio, ni siquiera en Cataluña, he tenido problemas para entenderme con la gente en ningún idioma.

Y yo tampoco tengo ningún interés aquí, Dan, ni creo que David Torres tenga tampoco ningún interés especial. Lo que tienes que explicar es lo de la imposición del castellano y, si es verdad, ya te adelanto que a mí me parece tan mal como lo otro.

Sabino-Javier

16 de abril de 2008 12:49  
Anonymous La de antes otra vez ;-) said...

Amigo Sabino, gracias por la aclaración, pero no era necesaria: ya había leído y comprendido que el acto era internacional, pero no me parece relevante, para mí lo relevante en este caso es que se trataba de un señor de Flandes que se encontraba en Flandes hablando flamenco y, lo siento, sigue sin parecerme criticable. A usted sí, pues vale. Solo una duda más con respecto a esto: ¿criticaría igualmente a un político de Cuenca si estando en esa ciudad ante un público internacional diese un discurso en español? Si es así, bien, entonces su discurso es coherente.

Por mi parte, insisto, no me parece criticable que un señor en su país se exprese en su idioma ante quien sea, otra cosa, con respecto a su ejemplo, es que, sabiendo que no todo el público conocía el idioma, hubiera estado bien que pusiesen un servicio de interpretación como gesto de deferencia. Pero ya le digo, no encuentro nada de criticable en que un señor de Flandes (y en Flandes) hable flamenco. Tampoco me ofende ir a Barcelona y que me hablen catalán en actos públicos o privados (ni castellano, que conste). Si no entiendo el idioma en que me hablan, busco la manera de entenderme, si la conversación es de tú a tú, pregunto a la persona si conoce algún otro idioma que yo también conozca, si no, asumo que soy yo quien no está en su entorno lingüístico y hago lo que puedo, sin traumas. Creo que cada cual está en su derecho de utilizar su lengua materna en su país. Faltaría más.

16 de abril de 2008 13:10  
Anonymous Anónimo said...

La de antes,

a mí me parece que un señor que es presidente de un parlamento tiene que hacer lo posible porque se le entienda cuando habla, por una cuestión, sobre todo, práctica y, también de educación.

Estuve en una boda en Estocolmo el año pasado. Eran todos suecos y nuestro retén era de tres españoles y una holandesa. Unos cincuenta invitados y todos sabían que estábamos allí y todos hablaban inglés. Estos, en las bodas, se ponen a largar discursos y fueron todos en sueco. Un idioma precioso, por cierto, parece como si estuvieran cantando. Suena fenomenal, pero no se entiende nada. Yo me enteré porque una buena mujer que tenía a mi lado, me tradujo al inglés lo que iban diciendo, pero sólo hubo una oradora que dijo: "En deferencia a nuestros invitados internacionales, voy a hablar en inglés". Ole. A mí no me pareció mal lo otro, que conste, lo entiendo. Pero lo de ésta me pareció mucho mejor, porque nos hizo partícipes de su discurso, y así me enteré. Lo malo es que Sofia, la modelo sueca-traductora, dejó de hablarme al oído.

Cuando llegó la hora de lanzar yo mi discurso, que también me tocó, pedí disculpas por no poder hablar en sueco, que me hubiera encantado, y lo solté en inglés. Todo el mundo me entendió y algunos se rieron y, al final, dije todo lo que sé en sueco que es Tak (gracias).

La diferencia entre una cosa y la otra es que en un sitio sí se hacía política con el lenguaje y en el otro no.

Espero que eso responda a tu pregunta sobre el político de Cuenca.

Javier (Sabino)

16 de abril de 2008 13:59  
Anonymous La de antes, una vez más said...

Querido Sabino:

No, no responde usted a mi pregunta sobre el señor de Cuenca. Responder a ella hubiera sido muchísimo más fácil: "sí" o "no" (con o sin más explicación). La anécdota sobre la boda, personalmente, no me dice nada. Yo tengo muy asumido que cuando salgo de mi país, nadie tiene por qué hablarme en mi idioma o en uno que yo entienda. Si voy a un país cuyo idioma conozco, lo tengo muy fácil; si voy a un país cuyo idioma desconozco, dependeré de que los demás conozcan algún idioma que yo también conozco y quieran utilizarlo para comunicarse conmigo. No me parece reprochable que no conozcan un idioma que a mí me venga bien, que lo conozcan poco y no quieran hablarlo conmigo porque no se sienten cómodos o que lo conozcan pero no les dé la gana de hablar en otro idioma estando en su país. Siempre me quedará el comunicarme por señas. O quedarme en mi país para que las realidades ajenas no me ofendan.

Porque, a todo esto, entre tanto reproche y diatriba, olvidamos que, a lo mejor, el tal político flamenco no sabe inglés (o francés), o no sabe el suficiente para sentirse cómodo dando un discurso de dos horas. No sé, a lo mejor un flamenco que habla flamenco en Flandes no lo hace para joder a los españoles, los franceses o los suecos. Igual que su abuela gallega en Galicia no hablaba gallego por tocar las narices a los demás españoles, sino porque no sabía español o, mejor dicho, no lo manejaba con suficiente soltura. Porque tampoco lo flipemos: ser gallego y no saber español, ahora y en la época de su abuela, es imposible, lo sé por experiencia, también soy gallega y también tuve abuelas y abuelos que nunca, salvo en caso de necesidad y obviamente plagado de galleguismos, hablaban castellano (allí no le llaman español más que los independentistas), sencillamente porque les costaba mucho trabajo (y porque normalmente quienes los oían se partían de risa ante su acento y sus expresiones gallegas castellanizadas).

Bueno, lo voy dejando, que tengo cosas que hacer, pero no quiero irme sin dejar una última reflexión: ignoro si en Cataluña, Baleares, Galicia, el País Vasco o Asturias hay muchos o pocos padres que quieran criar a sus hijos únicamente en catalán, gallego, euskera o asturianu, pero si es así no dejan de ser unos auténticos ilusos, por no decir unos delirantes. Criándose en España es imposible que los hijos de esas gentes no aprendan español. Tan imposible como que los hijos de una pareja inglesa viviendo en España no aprendan español por más que sus padres les hablen únicamente inglés en casa. A no ser, claro, que no los escolaricen, que no les permitan ver la televisión, oír la radio, leer periódicos ni libros o salir a la calle y hablar con la gente.

16 de abril de 2008 14:37  
Anonymous Anónimo said...

Señor Torres, muy bien su aclaración, pero otra cosilla: en este país no existe ninguna policía que se dedique a vigilar lo que hablan los niños en los recreos, ni los rótulos de las tiendas. Por favor, no seamos infantiles. Critiquemos lo que no nos parezca bien y argumentemos, pero no tergiversemos: no existe ningún cuerpo o fuerza de seguridad del estado (real o figurado) que se dedique a semejantes actividades. Y si vamos a sacar la famosa anécdota del tendero multado, ciñámonos a la realidad: no es que se le multase por rotular en castellano, se le multó por no tener rotulación bilingüe. ¿Que a usted no le parece bien que se exija que la rotulación en determinadas regiones sea en la dos lenguas oficiales de las mismas?, perfecto. Pero defienda eso, defienda que esté en uno solo de los idiomas oficiales (el que sea), o que esté en cualquier idioma del mundo, pero no hace falta falsear la realidad para defender las opiniones propias. NO ES CIERTO que al ya célebre tendero se le multase por tener un rótulo en castellano: se le multó (previa amonestación) por no cumplir con una norma que establece que debe tener el rótulo en dos idiomas. El hombre se empeñó en que solo quería tenerlo en uno. Esto va en contra de la legislación vigente y por eso se le multó. Si se quiere criticar esa ley, perfecto, pero ¿por qué no se hace basándose en hechos? ¿O es que se cree tan poco en lo acertado de las propias opiniones que se ha de manipular la realidad para que la cosa nos sea más favorable?

16 de abril de 2008 15:14  
Anonymous Anónimo said...

Anónimo,

muy bien tu aclaracíón. Es verdad. No me había dado cuenta. Al señor Nevot lo multaron por no rotular en bilingüe, es decir, por rotular en castellano. Dale las vueltas que quieras, que yo te doy otras: ¿cuántas multas se han puesto por rotular sólo en catalán? Esto tampoco sería rotular en bilingüe. ¿Y por rotular sólo en inglés? ¿Y por rotular en inglés y en catalán? ¿Y por hacer un cartel oficial en 25 idiomas donde no estaba el castellano? Mejor no respondas, anda.

Si cada uno puede creer lo que quiera y en el idioma que le dé la gana. Ahí va el recorte:

http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080304/53442025033.html

Por ejemplo. Mi abuela, Pilar Loxo, sólo hablaba gallego. Y La de antes puede creérselo o no, pero esa es la verdad.

No he respondido directamente al caso de Cuenca porque me parece un ejemplo fuera de lugar. En Cuenca no hay hecho diferencial, no hay bilingüismo, no hay nacionalismo y, prácticamente, no hay políticos ni conflictos. Por su parte, el señor de Kortrijk era el presidente del Parlamento y en Bélgica todo Dios habla francés. Así que no me intentes regatear con suspuestos que no vienen al caso, porque no. Pregúntame qué me parecería que Atutxa diera un discurso en euskera delante de una convención de una empresa vasca, a la que han acudido 2000 representantes y agentes suyos de todo el mundo. Pues me parecería mal. Tendría que dar el discurso en inglés, no en castellano, en inglés. Y si se empeña en darlo en euskera o en castellano, qué menos que una traducción simlutánea.

¿Ya te he respondido?

Javier

16 de abril de 2008 15:54  
Blogger Nostromo said...

Me da la impresión de que los filibusteros que apuestan por la catalanización, euskerización, etc, a ultranza, son todos descendientes de los vendedores de zanahorias y no han pasado jamás de los Pirineos.

Y, en referencia a "la de antes", creo que, por mera educación, cortesía y sobre todo tratándose de un alto cargo, ese político SÍ debería haber hablado en un idioma que al menos hubieran comprendido la mayoría de sus oyentes. Tanto si es de Bélgica o de Cuenca. Y si no sabe ese idioma, que se ponga al lado un intérprete. De lo contrario será un maleducado, un paleto y un mentecato. Yo por mi parte, y dado que hablo varios idiomas y estudio otros tantos (y de ello me enorgullezco), me alegro sobremanera de no encontrarme cuando ando por el mundo con gente de miras tan estrechas... salvo cuando los ves en manada en un grupo turístico, berreando ante las tiendas de regalos y tratando que turcos, tailandeses o marroquíes les entiendan en su español (entonces sí lo utilizan) o en su inglés de Badalona. Reflexionemos sobre una curiosidad. Es más fácil que en un bazar de Turquía, Tailandia o Marruecos te hablen en castellano cuando se enteran de donde eres (por mucho que te esfuerces en parlotear su idiomao recurras al inglés), que hagan lo propio en un mercado de Barcelona.

Un abrazo

Nostromo

16 de abril de 2008 16:04  
Blogger Nostromo said...

Por cierto, viví hace unos meses un tiempo en Lavapiés y allí era un gusto ver carteles de las tiendas en árabe, chino y paquistaní. Y nadie ponía multas. Nadie demandaba que se tradujera al castellano lo que allí se decía. Y todos tan felices. En mi portal podía saludar a los vecinos cada día en francés (para los subsaharianos), inglés (para otros negros de por allí abajo), árabe y chino, si me esmeraba un poco. En el corazón de Madrid.

16 de abril de 2008 16:11  
Anonymous Dan said...

Que no estamos ante una situación normalizada lo demuestra este blog/foro/chat...

Aclaro lo dicho con anterioridad a Sabino y Román:

La imposición de un idioma no sólo se rige por las normas y leyes que rigen en un país determinado, como bien sabréis. Hablaba en su artículo David Torres de que en Baleares se quiere imponer el catalán por collons. Esa afirmación parte de una premisa falsa: en Baleares no se puede imponer nada que es, de hecho, un parte intrínseca de su modo de ser. En Baleares se viene hablando catalán desde hace muchos siglos, mucho antes de que se aprendiera a hablar castellano, cosa que viene suciediendo paulatinamente desde mediados del XIX. No es algo mejor ni peor, simplemente es. Entiendo que en realidad D. Torres quiere decir que se impone su uso en determinados ámbitos (algo que ya he dicho que desapruebo) cuando debiera dejarse que su uso fuera "natural" y libre. Cierto. Libertad para todos. También para mí si ante determinadas circunstancias prefiero el uso del catalán.

Me pedían ejemplos. Ahí van algunos. Hablo de imposición del castellano en Baleares cuando en diversos ámbitos te ves forzado a usar el castellano cuando no es tu idioma habitual para no salir perjudicado. Por ejemplo: un juicio. Si declaras en catalán (siendo acusado o denunciante, tanto da) sales perjudicado dado que el juez normalmente no habla este idioma. Estamos hablando de estamentos públicos, pagados con nuestros impuestos (también los nuestros, los de los que hablamos catlán habitualmente). Policía nacional, Guardia civil. Lo mismo.

Hasta hace no mucho la mayor parte de instancias oficiales eran todas sólo en castellano. Eso es también imposición.

Por último, cuando hablo de imposición idiomática me refiero, sobre todo, a la imposición social.
China sabe de esto un rato. Francia también. La gente de mi edad (tengo 32)en Menorca sólo quiere ver películas en castellano aunque hablan en catalán (menorquín) en casa, en el trabajo, en el bar... Follan en menorquín, insultan en menorquín, piensan en menorquín. Sin embargo sólo quieren películas y libros en castellan. Explicación: desde pequeños han accedido a la cultura y el entretenimiento de ese modo: en castellano. Ahora no quieren hacerlo de otro modo. Eso es imposición idiomática. Empresas privadas, dirán: periódicos, radios, editoriales... Sí, sin duda. Con licencias públicas, como ya saben de sobra.

Sabino: cuando digo que yo no defiendo intereses económicos me refiero a que D. Torres publicó este artículo en El Mundo, donde también escribe habitualmente Román Piña. A ellos me refiero a la hora de hablar de parcialidad informativa. Y conste que no digo que no tengan razón. Sólo digo que soslayan otras partes de razón, las que seguramente a su jefe no le gusta nada tener que oir.

Lo de los carteles. No se multa que esté en castellano, como ya han apuntado algunos. Se multó al tipo de Vilanova no porque su cartel estuviera en sólo en castellano, sino porque determinados datos estaban sólo en castellano. Es decir: la norma no sanciona los letreros en castellano, marroquí o chino mandarín. Sanciona que "determinados datos" deben aparecer también en catalán. Dicho esto reafirmo mi desacuerdo con este tipo de normativas. Me molesta, sin embargo, que se den siempre las informaciones sesgadas, en concordancia con la empresa periodística (es un decir)en la que uno trabaja.

Al madrileño. Hombre, déjense de mirar el ombligo con tanta soberbia. Lavapiés es un barrio que conozco bien, pero en mi pueblecito también tenemos inmigrantes que cuelgan sus carteles en marroquí, en francés o en lo que les de la gana. No hay porque enorgullecerse de ello. Madrid y provincias, como siempre. Y al final resulta que demasiados madrileños son los que lucen su provincianismo...

Lo que decía. Que cada cual pueda elegir, en efecto. Pero todos, no sólo los castellano-hablantes.

16 de abril de 2008 16:53  
Anonymous Dan said...

Ah, Nostromo, hablando de curiosidades, como dices. Explica, si puedes, por qué el catalán se enseña en 30 universidades europeas y en ninguna en España (excepuando, claro, Cataluña, Baleares y Valencia).
Esa curiosidad también es divertida ¿verdad que sí?

16 de abril de 2008 16:55  
Anonymous La de antes encore une fois said...

Gracias, Javier-Sabino. Ahora sí me has respondido. No conozco Cuenca, pero por la imagen que me das de la zona, estoy por irme por allí. Aunque esa vida sin conflictos igual es un tanto aburrida ;-)

A Nostromo: no sé si debo sentirme aludida por lo de los partidarios de la euskerización, catalanización, etc., no sé si iba por mí, puesto que no creo haber emitido opinión alguna al respecto, pero en cuanto a eso que dice de que los que lo son probablemente no hayan pasado nunca de los Pirineos, hombre, me parece una generalización un tanto prejuiciosa y escasamente fundada. Como usted yo también hablo varios idiomas, concretamente cinco, y cuatro de ellos los utilizo a diario, y puedo decirle que el principal responsable de que yo aprendiese esos cinco idiomas, mi difunto padre, era un galleguista convencido (que no independentista, que no es lo mismo), un firme defensor del derecho de todo gallego a utilizar la lengua gallega en todos y cada uno de los ámbitos de su vida (en igual de condiciones con el castellano), y no por ello dejó de animar a todos sus hijos a que aprendiesen un perfecto castellano, y se dedicó a traerles libros en otros idiomas de sus viajes por esos mundos de dios. No sé qué tipo de incompatibilidad percibe usted entre la defensa de una lengua minoritaria y el conocimiento de otras lenguas, o por qué presupone que quien defiende una lengua minoritaria es una especie de ¿cómo ha dicho? "vendedor de zanahorias", no veo el vínculo...

Por cierto, una duda: ¿por qué les hablaba usted francés a los subsaharianos? Quiero decir, ¿les hablaba en francés a TODOS los subsaharianos? No es por nada, no es que tenga yo nada en contra, eh, simplemente se me hace cómica la idea de verlo saludando en francés a subsaharianos de Mozambique, de Angola, de Lesoto o de Namibia...

Por otra parte, me alegro de que no se encuentre usted con gente estrecha de miras en sus viajes, debe de encontrárselos todos Sabino ;-P Será cuestión, como aquí, de los ambientes que uno frecuenta, digo yo. En fin, que creo que no hay que dramatizar tanto ni ponerse tan cabezones ni por un lado ni por el otro: ni hay que legislar absolutamente todo para proteger o promocionar a la lengua minoritaria, ni hay que andarse inventando "cocos" de que la promoción de una lengua minoritaria va a borrar del mapa a una lengua con cientos de millones de hablantes que, además, es la común de todo el estado.

16 de abril de 2008 17:19  
Blogger Nostromo said...

Señorita "la de antes" (dicho esto con todos mis respetos, pues no conozco su nombre). Puede sentirse libremente aludida o no. Es su libertad y libreme Dios de tocar semejante don. Aunque, efectivamente, no me estaba refiriendo a usted, sino al papanatismo nacionalista-excluyente imperante en la periferia de ese país que es España (no resido en territorio español, por cierto).

Sobre lo del francés y los subsaharianos. Pues mire, en Lavapies no hay gentes de Lesotho o Namibia, o siquiera de Mozambique. O al menos no abundan. Sí los hay de Senegal y otros países de Africa Occidental que, además de sus idiomas natales, hablan muy bien el francés o el inglés. Son éstos los que están yendo a España a ganarse como pueden el pan.

En cuanto a lo de "promoción de una lengua"... Lo que deberían hacer los políticos es dejar que todo el mundo hable la lengua que le vinga en gana y que sea el fluir de la sociedad la que permita decantarse por uno u otro lenguaje en cada situación. La imposición de una lengua, ahora llamada normalización linguistica eufemísticamente, no es nada más que una expresión totalitaria determinada por las intenciones políticas de unos u otros.

A Dan

No vea fantasmas donde no los hay ni interprete lo que otros no han dicho.
Nadie se está aquí poniendo de chulo madrileño, ni mucho menos (sobre todo porque, espiritualmente, me siento, pese a haber nacido en Madrid segoviano-japonés-ruso-coreano-beduino-mohicano, eso sí con unos ligeros toques vallecanos, pero no muchos, créame).

En cuanto a lo de la enseñanza del catalán en otros países y no en España, pues como no tengo ni idea de si se enseña o no en facultades españolas, no le puedo responder. Aunque oteo que usted es un tanto categórica al respecto.

Muy suyo

Nostromo

16 de abril de 2008 17:41  
Anonymous Dan said...

No pretendía ofenderle, Nostromo, o sea que discúlpeme si lo he hecho.

Me refería a que en todas partes hay carteles y letreros en múltiples idiomas y que no es habitual que se sancione nada de esto ni que ello suponga un problema. En Madrid, sí. Pero también en Barcelona, en Valladolid, en Palma, en Canarias, en Menorca...

Lo de las universidades es cierto, aunque no puedo darle datos concretos. No soy muy categórico, créame. No más que usted asegurando que es más fácil que a alguien le respondan en castellano en Marruecos que en Barcelona. Ésa no es mi experiencia personal, pero si es la suya aceptará igualmente, como le digo, que es más fácil encontrarse in situ un folleto explicativo en catalán del castillo escocés de Eliean Donnen (lo sé de buena tinta) que en Segovia, Toledo, León, Almería o Cáceres, por decir algo (y también lo sé de buena tinta).

No tengo nada en contra del idioma castellano ni de sus hablantes. Estaría bueno: soy filólogo (en filología Hispánica) y mi mujer es de Valladolid, con la que hablo indistintamente en castellano o en catalán (ella lo habla sin problemas después de un periodo de aprendizaje). Sin embargo me molestan las verdades tendenciosas, las informaciones sesgadas...

Lo dicho, discúlpeme si le he ofendido. No era mi intención.

16 de abril de 2008 18:02  
Anonymous La de antes, for the last time said...

Hombre, Nostromo (es evidente que yo tampoco conozco su nombre ;-)), que no vive usted en España se nota, y que en Madrid últimamente ha estado de pasada, yo en Lavapiés (y en el barrio de Salamanca, no todos los inmigrantes están en Lavapiés) he conocido a gente de Liberia, de Níger, de Madagascar...

En lo de la normalización lingüística, mire, no me voy a meter más porque no me merece la pena. Es un tema demasiado complejo como para debatirlo en los comentarios de blogger, mucho menos cuando cuando no hay interés y nos limitamos a echar mano de argumentos manidos y demagogia. Aunque me da pena, no crea, eso de que se asimile la defensa de lenguas minoritarias a "vendedores de zanahorias", "separatismos" y "exclusiones". Pero bueno, qué se le va a hacer si la gente considera que hablar castellano + inglés es una bendición y hablar castellano + catalán/euskera/gallego es una vergüenza o una amenaza para el español y para España. Lo que no sé es qué es hablar solo castellano, como la mayoría de los españoles...

16 de abril de 2008 18:08  
Anonymous La de antes (y esta sí que ya es la última) said...

Para Dan: lo que le decía a Sabino y a Nostromo, no conviene dramatizar por ninguna de las partes. En España sí hay lectorados de catalán, y unos cuantos, mire: http://www.llull.cat/llull/estatic/esp/quisom/lectorats-mapa.shtm

16 de abril de 2008 18:14  
Blogger Nostromo said...

Sr. Dan

En modo alguno me ha ofendido. Faltaría más. Esto es una amistosa charla y respeto sus pareceres, los comparta o no. Sobre el castillo escocés, recojo con interés su afirmación sobre el catálogo en catalán, al que espero que acompañe igualmente una carta de güisquies de la región, sea en ese idioma, en polaco o en malgache.

Srta "La de antes", lamento que me exprese inadecuadamente en castellano para que usted haya podido comprobar en mi habla que no vivo en España.
De mi estancia en Lavapiés puede precisarle que no fue de pasada, a no ser que pueda considerarse tal a vivir en ese lugar nueve meses, en una casa de cuatro plantas donde españoles eramos dos ancianitas y yo, entre decenas de subsaharianos (es una expresión eufemística nada más, de nuevo no me malinterprete), magrebíes, algún rumano, chinos y un puñado de paquistaníes. Todos en buena disposición y convivencia, creame, y sin que (puedo dar fe de ello) nadie andara con zarandajas lingüísticas ni demás disparates que emponzoñan el buen hacer entre vecinos.
Yo considero que es una bendición hablar castellano + lengua autonómica + inglés y después algún que otro idioma de esos mundos con que la Providencia nos ha regalado para nuestro disfrute y no para quedarnos en casa platicando en nuestra propia jerigonza (con todos los respetos para tal)

Mis mejores parabienes

Nostromo

16 de abril de 2008 18:39  
Anonymous Tito said...

Simplemente comentar que Rafael Reig participa en la presentación de dos actos en Hotel Kafka, uno es hoy a las 19.30: con el autor de la novela "Dedos de Dátiles".

Otra mañana jueves, en que Hotel Kafka se pone de gala, para presentar una selección de los nuevos autores de la República Checa, que ha experimentado un nuevo renacer editorial y creativo en los últimos años.

16 de abril de 2008 18:56  
Anonymous La de antes [pensando: "¡¡¡has entrado en bucle, reina, deja el blogger y ponte a currar!!!"] said...

Nostromo, majo, ni tu castellano va tan mal ni yo soy tan lista, en uno de tus comentarios decías: "(no resido en territorio español, por cierto)."

;-)

16 de abril de 2008 19:00  
Anonymous Dan said...

Para "la de antes"

Conozco bastante bien el Llull, gracias. Conozco bastante a algunos responsables de secciones importantes. ¿Ha leído usted algo del enlace que ofrece? Se lo cuento, por si acaso: se subvenciona a artistas, agrupaciones, etc. para viajar fuera de Cataluña a promocionar el catalán y su cultura. Si un señor se va a Salamanca con uno de estos lectorados la Universidad de Salamanca no enseña catalán, sino que el Llull promociona en "el exterior". Es muy distinto. Las universidades que yo citaba ofrecen ELLAS diversos cursos de literatura i lengua catalanas...

Y comparto con usted lo de no dramatizar. Sin embargo resulta extenuante tener que justificarse continuamente por cómo habla uno...

Las etiquetas de los whiskies venían en inglés pero me dio lo mismo (igual que lo demás, por otro lado)

16 de abril de 2008 19:05  
Blogger Nostromo said...

Pardiez srta. "La de antes"! Gracias a Dios. Me veía ya aborregado mezclando dialectos afganos, con blasfemias en ruso, suras del Corán en árabe clásico, y unos cuantos alaridos de japonés en plan samurai, a la hora de hablar de garbanzos y jamonadas hispánicas mientras ando con estos pelos.

16 de abril de 2008 19:10  
Anonymous Dan said...

Vaya, pensando en otra cosa al final me he liado. Ahora sí, "la de antes", aquí tienes el listado que tu misma enlazas:

Universitat de Massachussets (Estats Units)
Universitat de Georgetown (Estats Units)
Universitat de Provença (França)
Universitat de Paris 8 (França)
Universitat de Tolosa (França)
Universitat de Széged (Hongria)
Universitat de Trento (Itàlia)
Universitat de Venècia (Itàlia)
Universitat de Bristol (Regne Unit)
Universitat de Cardiff (Regne Unit)
Universitat de Durham (Regne Unit)
Universitat de Newcastle (Regne Unit)

No veo ninguna en territorio nacional...

Lo de los artistas era otra ayuda y andaba pensando en ella cuando lo del lapsus. Disculpa.

16 de abril de 2008 19:14  
Anonymous Anónimo said...

Vamos a ver, ya no sé quien ha dicho que es una imposición del castellano asistir a un juicio en castellano, que eso perjudica a la parte que no hace uso de ese idioma. Está totalmente equivocado. No se ha enterado de que es al revés. Quien alega no querer o no poder hacer uso del catalán en un juicio en el que el juez en Madrid o en Palma no entiende el catalán, sale beneficiado. Simplemente se niega a declarar y se aplaza el juicio.
Si la Guardia Civil se expresa en castellano, usted lo llama imposición. ¿Le parece comparable esta "imposición" con la imposibilidad total de escolarizar en castellano a un niño, o con la exclusión en la función pública de quien no tenga un título de catalán? A mi no.

16 de abril de 2008 19:46  
Anonymous Juan said...

Pues nada, David Torres, a partir de ahora cualquier libro que (supuestamente) incite al ayuno, por ejemplo, a los judgados sin demora. Y por supuesto habría que hacer también una ley contra la apología de la obesidad, ya que la obesidad puede tener consecuencias fatales para la salud. A partir de ahora sólo se pueden escribir libros nutricionalmente correctos.
Todo esto son medidas antiliberales. ¿Dónde queda el sentido de la responsabilidad personal? ¿Nos tiene que decir siempre el Estado lo que tenemos o no que hacer con nuestra vida? Denunciar la anorexia lo entiendo, pero ¿siempre hemos de llevarlo todo al extremo de la prohibición?

16 de abril de 2008 20:08  
Anonymous Sí, yo otra vez... said...

Dan, fíjese bien (o no manipule, no sé si es descuido o mala idea), pulse Europa en el mapa, luego pulse España, verá cómo salen los lugares en España en que se puede estudiar catalán, distinguiendo por universidades, centros dependientes de la comunidad catalana y "otros centros".

Por si le da pereza, ahí va parte de la lista, que Vd. mismo podría consultar, pero bueno:

Universidad de Granada, Prof. Lourdes Sánchez Rodríguez
Universidad Complutense de Madrid, Prof. Joan Miquel Ribera Llopis
Universidad de Alcalá de Henares
UNED, Prof. Júlia Butinyà
Universidad de Murcia, Prof. Josefa López Alcaraz
Universidad de Oviedo, Prof. Juan Carlos Busto
Etc., etc., etc., y así hasta llegar a Vigo y Vitoria.

No sé a quién conoce usted en el Llul, yo a nadie, pero el enlace que le puse en el otro comentario está sacado de su página, de la sección "Aprender Catalán en el Mundo", de hecho, si se fija en la url que yo puse termina por "lectorats-mapa.shtm" (o sea, mapa de lectorados, ¿no?)

Ahora bien, lo que sí es cierto es que yo no le puedo garantizar ni a usted ni a nadie la veracidad de los datos de la página web del Llul.

16 de abril de 2008 20:15  
Anonymous Dan said...

Anónimo:

Sí a lo primero y no a lo segundo.
Respecto al juicio: ya sé que yo puedo elegir expresarme en catalán en una región donde sea idioma co-oficial. También sé que, en teoría, si el juez no lo entiende, deberá aplazarse el juicio. También sé que mi abogado me dijo: nos ha tocado fulanito. Habla en castellano o estamos jodidos. Esto no es raro y es una imposición. Social, si quieres, pero imposición. No será culpa de nadie, de acuerdo, pero es una imposición socialmente aceptada. Aquí los jueces vienen a trabajar y te dicen: "a mí me hablas en cristiano"...

No digo que el hecho de que un guardia civil hable castellano sea una imposición. Puede hablar lo que le plazca, faltaría más. Digo que a veces no quieren atenderte en catalán y que, habitualmente, el cliente cambia a castellano para no salir perjudicado o simplemente porque no le importa. Y no, no me parece comparable: lo he dicho en otros comentarios. Sólo me gustaría poder hablar lo que me diera la gana en igualdad de condiciones sin que a ustedes les parezca mal. Y para que eso suceda es necesario que el castellano deje de imponerse socialmente. Alguno ha dicho: que cada cual hable lo que le apetezca. Claro. Faltaría más. Sucede sin embargo que si no puedes acceder normalmente a un idioma (hay pocas emisoras de radio, pocos periódicos, pocas televisiones, etc.) siempre estarás destinado a desaparecer. Probad a hacer lo contrario. Que a partir de ahora existieran 2 canales televisivos en castellan, 2 o 3 periódicos, un par de emisoras y 2 editoriales. Y ejerced un bombardeo continuo de emisoras en inglés. Dentro de 50 años ya no estaréis en igualdad de condiciones para que "cualquiera elija a su antojo". En este caso hipotético, dentro de 50 años la gente sólo querrá ver cine en inglés, ver televisión en inglés. La imposición social del idioma ya estará encaminada...

16 de abril de 2008 20:26  
Anonymous Dan said...

A "sí, yo otra vez"

Captado. No lo había encontrado.
No, como comprenderá, no es manipulación ni mala idea.
No me confunda con otros, por favor. Se trataba de simple desconocimiento, algo que gracias a usted rectifico: el catalán sí se enseña en España (ya aprenderé a fiarme de las palabras de algunos políticos)

16 de abril de 2008 20:34  
Blogger Nostromo said...

Vamos a ver, si los catalanes hablan tan bien el castellano como el catalán y ambas lenguas son oficiales, ¿Qué más dará si un juez o un guardia civil habla en uno u otro idioma si en ambos les entienden quienes viven en Cataluña y están obligados a conocer los dos lenguajes? ¿cómo se puede llamar a eso imposición, si se trata de la libertad personal para elegir uno u otro idioma cuando a uno le dé la gana? Si se obligara a entenderse en ingles o serbocroata o cualquier otro lenguaje extraño, eso sí sería imposición e invasión lingüística. Pero es que estamos hablando de una lengua que es también oficial en Cataluña, cual es el Castellano.

Y que no diga nadie que el catalán puede correr peligro de desaparecer si se utiliza "a paches" con el castellano, institucionalmente o en la educación. Sobrevivió a la barbarie del franquismo y de épocas aciagas anteriores y ahora se encuentra en su mejor momento.

Las lenguas son entes vivos y cuando se intenta controlarlas e imponerlas salen engendros como el euskera que se habla ahora en el País Vasco.

16 de abril de 2008 21:41  
Blogger Emma said...

Hola, no sabia que tuvieras un blog y que bien que sea de risa. Bueno, no te conozco de nada, solo he leido alguno de tus cuentos, que me gustaron especialmente mucho, algunos, no todos. Un beso.

16 de abril de 2008 22:15  
Anonymous Anónimo said...

Estimados señores todos:

Yo soy un penco zopenco nacido de mezclar abulense y baturro. Tamaña mezcla y haberme nacido en Madrid me llevó a aprender el español y a fuerza de reglazos a construir con él algunas frases mal hilvanadas. Desde los doce años me metieron a inglés y francés, de los que chapurreo cosas mal y peor respectivamente. Después en la carrera me obligaron al griego -siempre doloroso, se mire por donde se mire- al latín y al hebreo. Lenguas que he sabido olvidar con los años y sin mucho esfuerzo, la verdad.

He viajado poco fuera de España, fundamentalmente porque nunca tuve un duro para hacerlo pero trabajé casi un año en Alemania en una fábrica de cerveza cerca de Munich. No hablé alemán ni estando allí, chapurreé mi inglés nefasto y para mi sorpresa bastante español, porque, sorpréndanse, damas y caballeros, el español en los países que saben mirar al futuro el español es el segundo idioma, tras el omnipresente inglés, que se estudia "libremente" en ekl planeta tierra. Y luego el chino.

También he estado en Portugal, en Francia, en Austria, en Italia, en Croacia y en Eslovenia. Casi todos los países citados en un viaje de dos meses, mochila al hombro, hace casi veinte años. La gente se sorprendía de que un merluzo como yo sólo hablase bien el español, pero con un poco de buena voluntad siempre encontraba sin mucho esfuerzo alguien que quería practicar mi estúpido idioma conmigo.

He conocido gente de muchos países, eso sí, y gente estupenda, y una buena parte hablaba inglés y chapurreaba español. Incluso estuve en una boda sueca donde, cuando me tocó hablar, pedí disculpas por sólo poder usar mi estrafalario idioma, que para mi espanto unos pocos tipos y tipas rubias también conocían.

NO tengo ni la más remota idea de lo mucho o poco que se hablan las otras lenguas de España fuera de aquí. Sospecho que poco. Pero no me abrasaré las manos si afirmo que más que el griego y el latín, y eso que son lenguas bastante muertas.

Los tres idiomas que marcarán con toda probalilidad la cultura y el devenir de los tiempos futuros son el inglés, el español y el chino, y puede que el árabe también. Me produce una inmensa lástima que el español se extienda cada mez más en el extranjero y en el país que fue su origen se le denoste, se le aparte y se le humille.

El catalán, y las lenguas de su entorno, se imparte en muchas universidades, pero no mucho más que el acadio, el ugarítico o el babilonio, pero no por su capacidad de propagación sino por ser sencillamente una lengua, ni mejor ni peor que otras, que tiene una historia y una literatura dignas de ser impartidas y estudiadas. Es una lengua menor, sin capacidad de expansión, pese a quien pese y acabará, como ley natural, en la caterva de los eruditos. Vamos, que la palabra cullóns estoy absolutamente seguro que dejará de pronunciarse unos ochocientos millones de años antes que la palabra cojones. Ni más ni menos.

Yo creo que se debieran los estados, los países, las regiones, etc tener la mayor libertad idiomática, elegida por sus habitantes en caso de disputa y homologada y aceptada por todos. La estupidez, aunque cueste unos años, suele caerse por su propio peso.

En un mundo en que, poco a poco, la gente de buen comunicar tiende a derribar muros es lamentable dejarse, y digo "dejarse" levantar fronteras.

Políglota García

17 de abril de 2008 5:47  
Anonymous Anónimo said...

Estrimado zeñor David:

Me llamen Heinz Haider, soy de la Deutchland y vive en Maliorca desde jubilacion. Es tontos decir hablo alemán.¡Ja! Perro aprendo español, hablo español, pago dinero español luego euros y no idea puta mmallorquino, menorquino, catalano. VIvo en españa y ya españolo años ya.
Y nadie pone problemas pagar euros.
Ni puto problema coño.
Politicos y la gente caso politicos tontos del kulo.
Bueno vino bueno comida bueno sol buenos tias yo entiendo español.
Pasar por Mallorca, preguntar Bar Maritimo, cerca puerto, preguntar tio Haider, yo invitar tu y amigos cervezas hasta caer suelo. Bueno pagina divertido. hmz¡Ja!

tio Haider

17 de abril de 2008 6:12  
Anonymous Dan said...

Vale, vale. Lo que ustedes quieran.
No vale la pena tratar de razonar con quien no quiere entender, con quien no se deshace de los prejuicios mediáticos, con quien piensa que para qué vas a querer hablar catalán (o el idioma que sea) si con el castellano ya te entiendes en todas partes...
Ni siquiera se trata de enriquecerse o dejar de hacerlo. Es tan sencillo como que hoy día coexisten sin excesivos problemas ambos idiomas. Los problemas vienen de las imposiciones (de las imposiciones que ha padecido el catalán en los últimos setenta u ochenta años y también de las imposiciones que padece el castellano en la actualidad)

Hablen ustedes lo que quieran, faltaba más. Y déjennos a algunos hablar lo que nos apetezca, faltaba más también ¿verdad? Es bastante simple, en resumen. En Baleares puedes vivir sin ningún problema si sólo hablas castellano. Tienes algunos problemas más si sólo hablas catalán. Afortunadamente, casi todo el mundo habla ambos. Supongo que todos están de acuerdo en que lo ideal es que ninguno se imponga sobre el otro ¿no? Pues hagámoslo... Es sencillo, en el fondo. Eso sí, hay que querer hacerlo. Nos hubieran venido muy bien sus quejas en todo el siglo XX ¿Dónde estaban ustedes?

Ya sabemos que el catalán tiene un ámbito reducido, Sr. Penco Zopenco. Por lo menos a mí eso no me supone ningún problema. No hay afán colonialista. Simplemente, mientras quedemos unos cuantos millones de usuarios, déjennos en paz con nuestra elección (ya dije antes que el hecho de que algún gobierno no les deje en paz a ustedes con sus propias elecciones me parece nefasto). Tan simple como esto.

Y les voy dejando, que esto me aburre ya soberanamente y, además, seguro que a ustedes también les aburro yo...

17 de abril de 2008 8:24  
Blogger David Torres said...

Bueno, Dan, yo creo que comparar el acoso que sufre el castellano en la actualidad con el que sufría en tiempos de Franco es mear fuera de tiesto. Porque una injusticia no se corrige con otra injusticia, vamos, si no que la duplica. ¿Por qué en mi artículo no hablo de los tiempos de Franco? Porque ha llovido un montón, amigo, y porque ya me quité el chip antifranquista en tiempos de la Facultad. Está obsoleto, a nadie en su sano juicio se le ocurre defender la dictadura franquista y menos aun recordarla para justificar un "vamos a hacerle a los castellano parlantes lo que nos hicieron a nosotros".

¿Y dónde estábamos entonces? Donde Vd. supongo. Unos no habían nacido. Yo tenía 11 añitos cuando murió el Invicto, así que no recuerdo mucho de esos tiempos gloriosos en que se corría delante de los grises.

Por otra parte, los problemas que menciona Vd. sobre la imposición castellanista (gente que exige el catalán en un juicio público o en una redada policial) no pertenecen al ámbito de la libertad lingüística. Eso se denomina, simple y llanamente, resistencia a la autoridad, y Vd. lo sabe.

En cuanto a la "anécdota" del pobre hombre multado, hombre, yo me imagino que lo multaría la policía, así que al menos habrá un policía dedicado a estos quehaceres. No lo va a multar el lechero.

Lo que Vd. dice es muy cierto: deberíamos ser libres de elegir, pero precisamente mi artículo iba por la frasecita que Bàrbara Galmés, consellera de Educación, soltó y se quedó tan ancha: "LOS PADRES NO SON LIBRES DE ELEGIR". No son libres. Eso es lo que me movió a escribir el artículo y no la piscina de Pedro J. Que la gente en Baleares NO tiene libertad y la autoridad bien que se encarga de proclamarlo en voz alta y en los idiomas que hagan falta.

17 de abril de 2008 9:59  
Anonymous Anónimo said...

Ascolti, nen, mol be el blog, mol maco, pero ¿tantes letres parland del catalá i ningú o parla?

Por Deus, por deus.

Vol dir la unica cosa que sé escriurir a castellá, gracies a la meva educació de berretina:

"Jo si no es en catalán, no pago res".

(¿Res es castellá també? ¿Como es diu res en castellá?)

Petós i botifarres per tuttom.

EL Jordi el Culé i les Botifarres, conseller delegat del Centre per la Investigació Interior de la Dona de la Comarca del Pene Des.

17 de abril de 2008 10:18  
Anonymous Anónimo said...

Hola David.

No lo comparo. Digo que una cosa es herencia de la otra. No se puede elegir libremente después de tantos años arrinconando un idioma. Eso es un hecho, no una opinión. Y no digo en ningún lado que sea culpa de ustedes, que como usted dice no habían (habíamos) nacido, o apenas.
Sigue obviando las partes que no le interesan (quizá eso es lo que le enseñan en su periódico, o quizá fue el huevo antes que la gallina, no sé) Que alguien que habla en un idioma prefiera consumir cultura y entretenimiento en otro no es muy normal, me parece a mí (igual es síntoma de algo, ¿no?), y eso es herencia de los años anteriores (repito otra vez: sin que nadie de ustedes tenga nada que ver). No veo que los castellano hablantes prefieran el cine en inglés, por ejemplo. ¿A que no?
A eso me refiero como imposición, nada más. En ningún lado he dicho que sean ustedes franquistas ni nada parecido. Ni tampoco lo pienso. Todos, no sólo ustedes, dejamos esa época atrás hace tiempo. Pero algunas consecuencias siguen existiendo en la actualidad, ¿no?


Y no comparto en ningún modo las imposiciones, como me he cansado de repetir y como nadie parece querer leer. No justifico lo mal que lo están haciendo los políticos lingüísticos actuales. Me parece aborrecible. Ya no sé cuántas veces lo he dicho aquí. Entonces, ¿por qué me acusa de eso, precisamente?
Tal vez sea nuevamente el modelo periodístico de El Mundo lo que le lleva a ello, o tal vez el periodismo de El Mundo viene dado por las maneras de hacer de sus periodistas y columnistas (no mucho mejor ni peor que el de otros medios, dicho sea de paso)

17 de abril de 2008 11:15  
Blogger David Torres said...

Vamos a ver, Dan, yo de verdad que no lo entiendo. ¿O sea que después de una dictadura de mierda no somos libres de elegir? ¿La dictadura lingüística tiene que proseguir hasta el final de los tiempos, como la tortilla que una veces cae de un lado y otros de otro, sólo porque los actos engendran consecuencias? Esa era la misma regla de tres que usaban los bisagras en la mili, cuando humillaban a los novatos: es que ellos habían sido humillados.

Tampoco entiendo a qué viene sacar el inglés en esta discusión. ¿Se habla inglés en la Península Ibérica y yo no me he enterado? Pero piense en el hecho de que primar, por ejemplo, el doblaje al catalán supone un coste tremendo para el departamento correspondiente. Multiplicar los entes sin necesidad, que decía Ockham. Si la película hay que doblarla al castellano para todo el territorio nacional y todo el mundo puede entenderla, ¿por qué doblarla al catalán o al euskera salvo para justificar un gasto de cojones? (Doblar una película es caro de cojones o collons, créame). Yo creo que las lenguas están para entenderse, para comunicarse, no para establecer muros. No creo que el castellano (deberíamos decir español ya que se habla en toda España) sea una lengua mejor o peor que el catalán, el gallego o el urdu. Simplemente, es la lengua franca de una enorme comunidad de hablantes y arrinconarla en algunos sectores del territorio español, condenarla al ostracismo educativo es un disparate y una muestra de fascismo intelectual (por desgracia, ambos términos son compatibles). Repito: que un político diga que LOS PADRES NO SON LIBRES es muy, muy grave. Casi tan grave como el animal del PNV que soltó hace un par de años que EL QUE NO FUESE NACIONALISTA NO TIENE DERECHO A VIVIR. Eso son hechos objetivos, gravísimos creo yo, y no dependen de la línea editorial de un periódico.

17 de abril de 2008 12:06  
Anonymous Dan said...

Y dale.
Que sí. Que me parece muy grave lo de la Consellera. Que no acepto el ojo por ojo. Nunca. Que no me parece bien. Que no me guusta ni una pizca que les restrinjan sus libertades (lingüísticas o de cualquier otra cosa). Tampoco quiero que me las restrinjan a mí y si me prohiben hablar castellano también me la restringen a mí. Ya no sé cómo más decirlo. tal vez puedo probar en catalán...

Le digo de nuevo: en Menorca la gente habla en catalán, pero en cambio ve las películas en castellano (o español, si lo prefiere, me da lo mismo). Per