RE: Qué vida más triste
No recuerdo cómo empezó, ni cuando, ni por qué; pero hace años que nos reunimos cada dos o tres meses cinco amigos para comer juntos.
Cuando nos conocimos ni siquiera teníamos barriga ni hijos ni empleos: éramos estudiantes. Ahora los cinco trabajamos en cosas que tienen que ver con la literatura: somos profesores, escritores, editores... por eso jamás hablamos de libros.

De izquierda a derecha, Gerardo Gonzalo, Eduardo Becerra, Chema Gómez Luque y Chavi Azpeitia, tomando las indispensables cañitas previas.
La primera vez comimos en El Quinto Vino, calle Hernani, y ahora ya hemos ido recorriendo todo Madrid.
--Hoy voy con el quinto vino --le digo a mi chica cuando hemos quedado.
--¡Cómo me vendrás! --suspira, resignada.
Un día Chema, que es el único que sabe llevar a cabo operaciones aritméticas sencillas, se dio cuenta de que el 85% de la factura de la comida correspondía a líquidos.
--En realidad, comer, lo que es comer, nos ha salido muy barato --nos consolamos.
Lo que sube un poco el precio son los vinos, los vodkas helados de Chavi, los gin-tonic en vaso de sidra de Eduardito, los orujos de Chema, las ginebras de Gerardo y mis Cutty Sarks.
Desde que hay e-mail quedamos siempre con un correo que lleva como título: "Re: qué vida más triste", no recuerdo por qué, pero ha quedado ya así bautizada la ocasión alegre.
--¿Nos hacemos un qué vida más triste?
--Venga.
Ayer comimos rabo de toro en Cantinela, calle Azcona.

Por lo que puedo recordar se habló de: las previsibles dificultades en Argentina de la editorial "Ediciones del Orto", las nalgas de las argentinas (teoría, práctica, modalidades, ejemplos inolvidables, etc.), conjeturas (¿disparatadas?) sobre la vida sexual de antiguos compañeros de clase, el proceso de demencia progresiva y previsible de antiguos profesores, quién se va a comer la última croqueta (salvo Gerardo, que ya le tocó la última vez, nos acordamos todos, macho), ¿es preferible una inocente becaria veinteañera o una cuarentona corrompida y escéptica? (hubo opiniones divididas: tres a favor de la opción A; dos por la B), los jodidos críos (rango de edad: desde meses --Gerardo y los gemelos-- a plena adolescencia --Eduardo y su Marta--), Rioja: añadas, precios, etc., mujeres fáciles en una edad difícil; y qué habrá sido de aquella novia que tuviste, ¿te acuerdas? Sí, hombre: la de la minifalda que bebía coñac, ¡cómo no te vas a acordar!
También conspiramos. Contra Bryce Echenique, por supuesto.
¿Acaso no conspira el universo entero contra Bryce Echenique?
Acabo de leer este titular en El País:
Con dos huevos.
Bryce es de carcajada.
Lleva años plagiando artículos y, cada vez que le pillan, da una excusa más pintoresca. Ana Rosa Quintana, a su lado, es una principiante.
Deberían hacer una teleserie, una sit-com en la que Bryce fuera inventando excusas nuevas en cada capítulo. Éxito total, máxima audiencia.
Que yo recuerde, ha atribuido ya la culpa de que él copie sin vergüenza a:
a) errores informáticos
b) su secretaria, la pobre, que no se entera
c) una campaña de desprestigio
d) la diferencia horaria entre Lima y Barcelona
Esta vez se ha superado a sí mismo: ¡un señor complot político! ¡Toma castaña! Como en el circo: ¡más difícil todavía!
Leo el artículo. Bryce, la víctima, "se presenta como centro de un complot del entorno de Fujimori que pretende acabar con él por la vía del descrédito". Formidable. Al parecer Bryce, el detective, todavía "no ha podido identificar al cerebro de la operación", pero afirma que se trata de "algún canalla". Portentoso. Como es natural, Bryce, el hombre que sabía demasiado, "no desvela cómo los confabuladores pudieron acceder a su correspondencia electrónica y enviar al periódico el artículo, firmado por él y levemente retocado". Espectacular.
El escritor plagiado, José María Pérez Álvarez, se ha mostrado sorprendido y ha dicho: "Si hay algún escritor que se ha opuesto radicalmente a Fujimori ése es Vargas Llosa, y no se sabe que nadie haya utilizado su nombre para plagiar a otros".
No, claro, pero Bryce es mucho Bryce.
Estamos todos muy ilusionados: ¿qué será lo próximo? ¿Abducción extraterrestre? ¿Control mental? ¿Telépatas chinos --sicarios de Fujimori, claro-- que introducen en su cerebro ideas de otros para que Bryce crea que son suyas? ¿Se durmió tras unas copas de más y, al despertar, le habían extirpado un riñón y habían publicado con su firma cinco artículos copiados? ¿Narcotizado por el Mossad, la CIA, el Pentágono y los templarios, en una conspiración internacional? ¿Tú qué opinas? ¿Apostamos algo?
Todos queremos que vuelva Bryce con más diversión.
La deshonestidad, la desvergüenza, la prepotente convicción de impunidad, la falta de escrúpulos y de respeto, etc. por lo general resultan entristecedoras.
En cambio, en el caso de Bryce, no. Bryce, además, garantiza siempre unas cuantas carcajadas.
Habría que agradecérselo, ¿no te parece? ¡Queremos tánto a Bryce!

Cuando fui a ver a mi chica a su buhardilla, me miró con compasión:
--Anda, hijo, que cómo me vienes...
--No es lo que parece. Puedo explicártelo todo: es que hemos estado complotando contra Bryce Echenique, ya sabes. Es algo inocente, ¿no lo hace todo el mundo?
--Qué vida más triste, corazón.
Cuando nos conocimos ni siquiera teníamos barriga ni hijos ni empleos: éramos estudiantes. Ahora los cinco trabajamos en cosas que tienen que ver con la literatura: somos profesores, escritores, editores... por eso jamás hablamos de libros.
De izquierda a derecha, Gerardo Gonzalo, Eduardo Becerra, Chema Gómez Luque y Chavi Azpeitia, tomando las indispensables cañitas previas.
La primera vez comimos en El Quinto Vino, calle Hernani, y ahora ya hemos ido recorriendo todo Madrid.
--Hoy voy con el quinto vino --le digo a mi chica cuando hemos quedado.
--¡Cómo me vendrás! --suspira, resignada.
Un día Chema, que es el único que sabe llevar a cabo operaciones aritméticas sencillas, se dio cuenta de que el 85% de la factura de la comida correspondía a líquidos.
--En realidad, comer, lo que es comer, nos ha salido muy barato --nos consolamos.
Lo que sube un poco el precio son los vinos, los vodkas helados de Chavi, los gin-tonic en vaso de sidra de Eduardito, los orujos de Chema, las ginebras de Gerardo y mis Cutty Sarks.
Desde que hay e-mail quedamos siempre con un correo que lleva como título: "Re: qué vida más triste", no recuerdo por qué, pero ha quedado ya así bautizada la ocasión alegre.
--¿Nos hacemos un qué vida más triste?
--Venga.
Ayer comimos rabo de toro en Cantinela, calle Azcona.
Por lo que puedo recordar se habló de: las previsibles dificultades en Argentina de la editorial "Ediciones del Orto", las nalgas de las argentinas (teoría, práctica, modalidades, ejemplos inolvidables, etc.), conjeturas (¿disparatadas?) sobre la vida sexual de antiguos compañeros de clase, el proceso de demencia progresiva y previsible de antiguos profesores, quién se va a comer la última croqueta (salvo Gerardo, que ya le tocó la última vez, nos acordamos todos, macho), ¿es preferible una inocente becaria veinteañera o una cuarentona corrompida y escéptica? (hubo opiniones divididas: tres a favor de la opción A; dos por la B), los jodidos críos (rango de edad: desde meses --Gerardo y los gemelos-- a plena adolescencia --Eduardo y su Marta--), Rioja: añadas, precios, etc., mujeres fáciles en una edad difícil; y qué habrá sido de aquella novia que tuviste, ¿te acuerdas? Sí, hombre: la de la minifalda que bebía coñac, ¡cómo no te vas a acordar!
También conspiramos. Contra Bryce Echenique, por supuesto.
¿Acaso no conspira el universo entero contra Bryce Echenique?
Acabo de leer este titular en El País:
"Bryce Echenique se disculpa por el plagio de un artículo y lo atribuye a un complot político".
Con dos huevos.
Bryce es de carcajada.
Lleva años plagiando artículos y, cada vez que le pillan, da una excusa más pintoresca. Ana Rosa Quintana, a su lado, es una principiante.
Deberían hacer una teleserie, una sit-com en la que Bryce fuera inventando excusas nuevas en cada capítulo. Éxito total, máxima audiencia.
Que yo recuerde, ha atribuido ya la culpa de que él copie sin vergüenza a:
a) errores informáticos
b) su secretaria, la pobre, que no se entera
c) una campaña de desprestigio
d) la diferencia horaria entre Lima y Barcelona
Esta vez se ha superado a sí mismo: ¡un señor complot político! ¡Toma castaña! Como en el circo: ¡más difícil todavía!
Leo el artículo. Bryce, la víctima, "se presenta como centro de un complot del entorno de Fujimori que pretende acabar con él por la vía del descrédito". Formidable. Al parecer Bryce, el detective, todavía "no ha podido identificar al cerebro de la operación", pero afirma que se trata de "algún canalla". Portentoso. Como es natural, Bryce, el hombre que sabía demasiado, "no desvela cómo los confabuladores pudieron acceder a su correspondencia electrónica y enviar al periódico el artículo, firmado por él y levemente retocado". Espectacular.
El escritor plagiado, José María Pérez Álvarez, se ha mostrado sorprendido y ha dicho: "Si hay algún escritor que se ha opuesto radicalmente a Fujimori ése es Vargas Llosa, y no se sabe que nadie haya utilizado su nombre para plagiar a otros".
No, claro, pero Bryce es mucho Bryce.
Estamos todos muy ilusionados: ¿qué será lo próximo? ¿Abducción extraterrestre? ¿Control mental? ¿Telépatas chinos --sicarios de Fujimori, claro-- que introducen en su cerebro ideas de otros para que Bryce crea que son suyas? ¿Se durmió tras unas copas de más y, al despertar, le habían extirpado un riñón y habían publicado con su firma cinco artículos copiados? ¿Narcotizado por el Mossad, la CIA, el Pentágono y los templarios, en una conspiración internacional? ¿Tú qué opinas? ¿Apostamos algo?
Todos queremos que vuelva Bryce con más diversión.
La deshonestidad, la desvergüenza, la prepotente convicción de impunidad, la falta de escrúpulos y de respeto, etc. por lo general resultan entristecedoras.
En cambio, en el caso de Bryce, no. Bryce, además, garantiza siempre unas cuantas carcajadas.
Habría que agradecérselo, ¿no te parece? ¡Queremos tánto a Bryce!

Cuando fui a ver a mi chica a su buhardilla, me miró con compasión:
--Anda, hijo, que cómo me vienes...
--No es lo que parece. Puedo explicártelo todo: es que hemos estado complotando contra Bryce Echenique, ya sabes. Es algo inocente, ¿no lo hace todo el mundo?
--Qué vida más triste, corazón.
Etiquetas: alcohol, Bryce Echenique, libros, literatura, Rafael Reig
Pues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario.


26 Comments:
La solución al precio desmedido de sus "almuerzos", señor Reig, pasa por dejarse de exquisiteces e invitar a la mesa al viejo y acartonado don Simon.
En cuanto a lo de Bryce, la cosa es bien sencilla: siga su ejemplo y el de otros célebres artistas (una tal Lucía Etxebarria, sin ir más lejos) y sin duda será usted el ganador del próximo Planeta (y no me venga a estas alturas con que con que le importa un comino ganar el Planeta, que la liamos...).
Nada más. Desde el talego, un colega.
Saludos cordiales.
Querido Rafael,
existe la opción C: becaria (no inocente) cuarentona (no corrompida, no escéptica).
Los colores alegran la vida.
Me gusta tu blog.
Saludos.
Rafa, eres un cabrón.
No digo más.
Klaus el Kinki
¿Le gusta Bryce cuando no copia?
En la calle Azcona... Aquí, al lado de mi curro...
UNa buena oportunidad perdida. Yo ayer me tuve que ir, por razones laborales, a una bodega en Toledo, a comer, beber un vino de pm, fumarme dos puros y tomarme dos Lagavulin.
Javier
No beba tanto, hombre, que a su edad esas costumbres pasan factura. Debe tener el hígado como un pato de las Landas.
¿Cuánto falta para que Ana Rosa Quintana organice una tertulia con los autores plagiados por Bryce y Lucía?
¿Cuánto enriquecería el programa si se organizase un concurso a tiempo real para adivinar quién le ha escrito las preguntas a AR?
¿Por qué se llaman negros si lo que hacen es comerse un marrón?
Acabo de descubrir este blog y, si se puede, me suscribo de por vida.
Supongo que entre caña, tapa y whisky le dará tiempo a escribir un poco, ¿no?
Qué poca vergüenza, dios (me refiero a la de Echenique).
Un saludo.
(Ah, y si no le importa, lo añado a mis enlaces)
Bueno, Pirelli, no es para tanto el precio, no es tan desmedido. Lo que es desproporcionado es la relación entre líquidos y sólidos.
Y no, a mí me encantaría ganar el Planeta o cualquier otro premio, por supuesto. Seguiré su consejo. Un abrazo.
Gracias, anónimo. Y consideraré la opción C: parece tentadora.
¿Un cabrón? ¿Por qué? ¿Sabes algo que yo no sé, Klaus el Kinki?
No, no me gusta demasiado Bryce cuando no copia. No está mal, pero en general me aburre.
Bueno, Javier, tú tampoco te diste mala vida, ¿no? Un abrazo.
Oiga, anónimo, que yo casi no bebo... una sola copa cada vez. Le agradezco su preocupación por mi salud, pero me encuentro la mar de bien.
Proponga esas ideas en la tele, más claro agua, creo que serían un éxito.
Muy agradecido, Conde-Duque. He visitado su blog y me ha interesado mucho. Un abrazo.
... y es que cómo gana cualquier cosa que se eche en un vaso de sidra: vino, cubatas, refrescos. lo que sea. Muerte al vaso de tubo.
La verdad, Rafael, es que da gusto leerte un rato cada día.
Deberías sacar algo de esto. Algo tangible, digo; no sé, un patrocinador o así, Seguros El Fénix le brinda su dosis cotidiana de Rafael Reig (posología, un comprimido al día).
No es sólo la ración de prosa transparente, sino que, además, federas a gente enjundiosa. Me ha encantado, por ejemplo, la refutación de los vasos de tubo. En efecto, no había hasta ahora ponderado cuánto mal le debemos al vaso de tubo. ¿Podríamos hacer un manifiesto telúrico y fundacional contra el vaso de tubo?
Abrazos.
Querido Gastey, el placer es leerte y verte, aunque sea aquí. Por cierto, ¿no nos debemos una? ¿La semana que viene?
Con respecto al vaso de tubo: bastan pensar en la fortuna que hizo la frase de Nacho Vidal, el actor porno ("a mí no me cabe la polla en un vaso de cubata"), para darse cuenta de que el vaso de tubo es una ignominia y, peut-être, la verdadera causa de la crispación, el cambio climático y la subida de la factura de la luz. Gracias, don Andrés.
Querida Sidramari, un placer volver a verla aquí. Como comenta Gastey, tiene usted más razón y perspicacia que una santa. Le envío un beso apretado.
Hombre a mi me parece muy bien, pero creo que ustedes los de los 60 (nacidos en) son un tanto conspirativos, no sé porqué a Becerra, Azpeitia, Orejudo, Casariego y usted mismo se les encuentra, en distintas composiciones siguiendo la ley de la combinatoria en distintas actividades consistentes en dar leña a algunos de la generación anterior... a ver si es que de verdad son ustedes caníbales y no sólo bebedores de cañas y vinos.
¿cuál es su opinión por cierto sobre los "poetas de la experiencia"? es curiosidad no más. Uno de ellos, de chaqueta cruzada, y autor de la letra de "el lobo" de la Orquesta Mondragón también se hizo famoso por aportar un párrafo de su propiedad a 9 páginas de un artículo de otro y firmarlo, total, la labor de difusión bien merecía su cualificada firma.
En fin, con su venia paso a copiarle "La fórmula Omega" que me mola mazo.
Vaya, benetólogo enmascarado, nos ha desenmascarado... sí, claro, naturalmente que conspiramos para apoderarnos del poder cultural, etc. También influye algo el hecho de que todos los que cita, menos uno, éramos compañeros de clase en la Universidad Autónoma y, desde entonces, buenos amigos. Por eso estamos por ahí tomando cañas siempre que podemos (y de paso conspiramos, claro, lo admito). Martín Casariego no estudió con nosotros, pero es amigo también, y en mi caso, además vecino. No se preocupe, básicamente somos inofensivos bebedores.
No tengo muy claro qué o quiénes son los "poetas de la experiencia". Creía que eran Luis García Montero, Javier Egea, etc. Pero me da la impresión de que habla de Luis Alberto de Cuenca (imaginarme a Luis García Montero con chaqueta cruzada me da como risa). A mí Cuenca, como poeta, me gusta, en particular "La caja de plata". Como letrista de canciones, también. Como amigo para tomar cañas, también. Como plagiario, no sé, no conozco los detalles de ese caso. Si es así, pues me parece mal, claro, pero espero que Luis Alberto al menos no haya puesto excusas idiotas.
Me alegra mucho que le guste "La fórmula Omega". Muchas gracias y un abrazo.
Sí, Reig, que sí. Que Luis Alberto es un gran, gran poeta. Le recomiendo especialmente la oda que realiza a su golden retriever en http://personal.telefonica.terra.es/web/trenzas2/cuenca.htm
Enternecedora, ¿no es verdad? Es usted un buen amigo de sus amigos, eso está claro.
Como tenía un ratín libre, lo he leído. Es tronchante. Y malo de solemnidad.
Querido anónimo, como ve he seguido su consejo y lo he hecho sin prejuicios. Le ruego que siga usted mi recomendación: lea "La caja de plata", en particular la sección titulada "Serie Negra", y dígame lo que piensa, si es tan amable.
Me he reído mucho con el poema del perro, gracias de verdad. Me recuerda esos carteles pegados en la ventanilla de los coches y en los que es el propio vehículo el que toma la palabra: "ME VENDEN. MUY BARATO", etc.
Un abrazo
P.S. Sí, soy muy amigo de mis amigos, lo que no me impide decir (y decirles a ellos) cuando escriben algo que me parece una mamarrachada.
Respecto a la afición de Nacho Vidal a metérsela en los vasos, a mi me impresionaría de verdad si lo intentara en uno de sidra y no le cupiera. El vaso como unidad de medida en este terreno no está mal:chupito, tubo, copa vino, copa coñac, copón...
Oiga, don Rafael, gracias al compañero Conde-Duque le descubro el blog. Y también le uno a mis enlaces. Sea usted bienvenido siempre a nuestros cuchitriles virtuales, y a nuestro "Círculo Solana".
Perdone don Rafael pero no estoy muy puesto en poetología hispánica. He visto que salvo el tal LGM son sesenteros, incluso veo que Vicente Gallego es de su quinta, pero aseguraría que no de su facultad.
En efecto Luis Alberto es más de 2la movida". He buscado a LGM por si le veía con chaqueta cruzada y vamos a tener que componer la imagen porque lo más estirado que sale es por el fotoshop y la verdad es que me da curiosidad verle así. Sí le ví en la feria del libro y la verdad tiene un parecido razonable importante con Epi (el de Epi y blas), aunque el de barrio sésamo todo sea dicho me resulta de más interés.
Sobre lo del desliz de su amigo le documento un poco:
"el poeta Luis Alberto de Cuenca, que había copiado una buena parte del texto «La piratería clásica» del británico Philip Gosse. De Cuenca, que copió diez de las once páginas de este apéndice aparecido en España en 1935, lo utilizó en una conferencia y luego lo reprodujo en una colección de sus artículos. Entonces dijo que lo que había hecho era «zurzir», tarea que, por lo visto, es la que hacen otros «humanistas»."
(esto es un extracto de esta página "la importancia de citar bien" http://bine.org.mx/?q=node/227 donde se recogen algunos casos de los comentados por usted).
También me llama la atención -no lo he leído- su autobiografía de Marilyn... metido en su propio yo de ella ¿algún dato morboso? lo digo porque este post está quedando muy cultureta.
Me quedo con Nacho Vidal, con los vasos de sidra y con la veinteañera sin corromper. Así de acaparadora es una.
Encantada de saber de su vida exagerada, Sr. Reig.
¡Mierda!¡El Bryce ya sabe lo de la conspiración!Pues nada, cambiaremos de objetivo.
Yo le tengo ganas a un tal Marías de Ronda. ¿Se apunta, Mr Reig?
Yo fusiono las opciones A y B, que mola más.
¿Para cuándo una adaptación cinematográfica de Sangre a borbotones?
Sidramari, no es mala idea el vaso como unidad de medida. Yo oí decir que cierto tipo de copa de champán estaba modelado a partir de las tetas de María Antonieta. No debe de ser verdad, porque, de serlo, la señora no tenía gran cosa.
Lo mismo le digo, Malabot: bienvenido y agradecido por su presencia. No dude que le visitaré a menudo. Un abrazo.
¿Es usted, señorita Jirones, corrompida e inocente, entusiasta y escéptica? Pues sí que mola, sí. Se me amontonan los malos pensamientos...
Y en cuanto a complotar contra Marías... ¿Es de Ronda y se llama Cayetano? Con usted, me apunto a un bombardeo. Un beso.
¿A mí me lo pregunta, amigo Ruina? Ni idea. ¿Es usted productor de cine? Ojalá. Le agradezco, aunque no sea productor, el interés.
Siempre he pensado que la originalidad es una cualidad muy sobrevalorada. Supongo que en eso deben estar de acuerdo Ana Rosa, Bryce, deCuenca (su desliz fue mu famoso, sorprende que no lo conozcas), y muchos mas. Como dijo el sabio, lo que no es tradicion es plagio.
El problema es que si antes copiabas algo antiguo, probablemente poca gente lo habia leido, y para cerciorarse habia que ir a buscarlo a la hemeroteca o rebuscar en algun tomo polvoriento.
Ahora lee mucha gente, y esta internet, y enseguida alguien lo descubre y se pone a señalar con el dedo.
Recuerdo haber leido que Henry Miller para ganarse la vida recien instalado en Paris sacaba cuentos de números antiguos de una revista, los retocaba y se los volvia a vender. Y no me parece mal... si funciona no lo arregles.
Lo que yo nunca he entendido es por que lo que menos trabajo cuesta (servir un vino) es lo que mas valor añadido tiene. Cocinar significa tiempo, materias perecederas, combustible, sudores, etc. y sin embargo produce mucho menos. ¿No deberia ser al contrario? Seguro que hay en algun sitio un economista capaz de darle sentido al asunto.
Guapa de cara, mi vida es minúscula, nada exagerada. Usted es un encanto.
Benetólogo enmascarado, ¿quién se parece a Epi, Luis o Luis Alberto? Yo a Luis no le veo como Epi. Hombre, había oído hablar de lo de Cuenca, lo que dije es que no conozco los detalles. Nada más.
Muy de acuerdo con usted, Josean. Pienso igual, como escribí en el blog: la originalidad es inevitable. No hay por qué buscarla. Un abrazo.
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