Por tierra, mar y aire
Varios amigos tienen un bolo-net.
Se trata de una organización (clandestina, ça va sans dire) de socorros mutuos para escritores. Ahora mismo hay varios bolo-nets funcionando a pleno rendimiento, algunos especializados en poesía, otros en novela corta, incluso sé de uno de micro-relatos.
Los miembros de un bolo-net, como su propio nombre indica, se consiguen bolos unos a otros. Es decir, se llaman continuamente para jurados de premios, conferencias, mesas redondas, presentaciones de libros, etc.
Los escritores son como Blanche DuBois, que "always depended on the kindness of strangers", esa mujer que siempre dependía de la amabilidad de los desconocidos.
Gracias a concejales de cultura en todo el territorio nacional, los escritores podemos alimentarnos de canapés, cobrar unos eurillos y llevarnos el jabón y el peine de esos hoteles con buffet de desayuno.
Porque de lo que escribes, como todo el mundo sabe, no se vive, a no ser que uno sea un faquir o una top-model anoréxica.
Es lo que decía aquel viejo periodista: "¡La cantidad de gambas que tiene uno que comer para comprarles los macarrones a los niños!"
Hace años me invitaron a un bolo estupendo: 25 escritores hicimos el recorrido del Transcantábrico para inaugurar la reapertura del tramo de La Robla. Ocho días con barra libre.
Es evidente que aquello era el primer paso de una gran operación con el nombre en clave "Por tierra, mar y aire".
Ahora los del bolo-net de mis amigos se han inventado una "traslatio jacobea", o sea, quince escritores en un velero, y a mí no me han dicho nada.
Supongo que lo siguiente será montar a veinte narradores en un zeppelin y sobrevolar los Cárpatos.
Ya puestos.
Según ABC:
Los bolo-nets son poderosos e implacables. Los "gestores culturales", los tipos que manejan los presupuestos de Cultura, son seres crédulos, débiles y fácilmente impresionables.
Cierto, pero aún así me quito el sombrero: ¿cómo han llegado a convencerles de que les paguen semejante pamplina?
De aplauso.
¿Rosa Regás? ¿En la cubierta de un barco? ¿Y Prada? ¿No zozobrará? ¿Habrá suficientes chalecos salvavidas? Para mejorar las cosas, la monumental majadería se llevará a cabo en un buque-escuela de la marina rusa.
Alucinatorio, ¿no te parece?
Qué lástima me da la tripulación, esos pobres guardiamarinas rusos a merced de la oratoria de Juan Manuel de Prada y sometidos a lecturas de relatos de Rosa Regás. Y encima en alta mar, sin escapatoria posible ni tierra a la vista.
¿No crees que habrá un motín a bordo? ¿Pasarán por la quilla a dos o tres prestigiosos narradores o narradoras?
Ayer desayuné con amigos del barrio, como hacemos casi todas las semanas.

Martín Casariego, Míquel Silvestre y Marta Rivera de la Cruz.
--Martiña, ¿qué os he hecho? --empecé a gimotear--. ¿Me porté acaso mal en el tren? ¿No pago mis cuotas mensuales del bolo-net? ¿Por qué me dais de lado así, en momentos tan dramáticos? Más aún cuando es sabido que, antes que escritor, yo me considero, por encima de todo, un hombre mar. Ah, la mar...
--¿Como Carlos Barral? --se descojonaba Míquel.
--No lleva gorra ni bastón --se descojonaba Martín.
--Habrá sido un error... --se disculpó Marta.
¿Un error? ¡Naranjas!
"Debe de haber algún error", es lo que siempre te dicen. ¿Tú te lo crees?
Despechado, resentido, apesadumbrado, me fui a comer con Ángela Vallvey.

No se lo digas a mi chica, ella no sabe nada. Le dije que iba a comer botillo con varios poetas líricos del Bierzo.
--¿A ti te llevan a navegar, Ángela?
--¿A mí? No me han dicho ni una palabra.
Quieras que no, algo consuela.
--No nos quieren, Angelita, nos hacen de menos.
--No sé, chico.
--Es un complot, te lo digo yo. ¿Qué les he hecho?
--Bueno, tú eres bastante trasto, admítelo.
--Lo niego todo.
Después de comer nos tomamos unas copas, a ver si se nos pasaba el disgusto.
Se nos pasó. Un poco sí se nos pasó.
Se trata de una organización (clandestina, ça va sans dire) de socorros mutuos para escritores. Ahora mismo hay varios bolo-nets funcionando a pleno rendimiento, algunos especializados en poesía, otros en novela corta, incluso sé de uno de micro-relatos.
Los miembros de un bolo-net, como su propio nombre indica, se consiguen bolos unos a otros. Es decir, se llaman continuamente para jurados de premios, conferencias, mesas redondas, presentaciones de libros, etc.
Los escritores son como Blanche DuBois, que "always depended on the kindness of strangers", esa mujer que siempre dependía de la amabilidad de los desconocidos.
Gracias a concejales de cultura en todo el territorio nacional, los escritores podemos alimentarnos de canapés, cobrar unos eurillos y llevarnos el jabón y el peine de esos hoteles con buffet de desayuno.
Porque de lo que escribes, como todo el mundo sabe, no se vive, a no ser que uno sea un faquir o una top-model anoréxica.
Es lo que decía aquel viejo periodista: "¡La cantidad de gambas que tiene uno que comer para comprarles los macarrones a los niños!"
Hace años me invitaron a un bolo estupendo: 25 escritores hicimos el recorrido del Transcantábrico para inaugurar la reapertura del tramo de La Robla. Ocho días con barra libre.
Es evidente que aquello era el primer paso de una gran operación con el nombre en clave "Por tierra, mar y aire".
Ahora los del bolo-net de mis amigos se han inventado una "traslatio jacobea", o sea, quince escritores en un velero, y a mí no me han dicho nada.
Supongo que lo siguiente será montar a veinte narradores en un zeppelin y sobrevolar los Cárpatos.
Ya puestos.
Según ABC:
"Traslatio literaria y jacobea", así se llama una nueva iniciativa promovida por la Asociación de los Amigos del Camino de Santiago de la Comunidad valenciana, y realizada en colaboración con la Xunta de Galicia, que consiste en recorrer los lugares de la costa española y portuguesa por los que pasaron los restos mortales del Apóstol Santiago, tras su muerte en Jerusalén, antes de llegar a Galicia.
Los bolo-nets son poderosos e implacables. Los "gestores culturales", los tipos que manejan los presupuestos de Cultura, son seres crédulos, débiles y fácilmente impresionables.
Cierto, pero aún así me quito el sombrero: ¿cómo han llegado a convencerles de que les paguen semejante pamplina?
De aplauso.
Juan Manuel de Prada, Fernando Marías, Luisa Castro, Marta Rivera de la Cruz, Almudena de Arteaga, Gustavo Martín Garzo, Ramón Pernas, Milagros Frías y Fernando Martínez Laínez son algunos de los autores que han confirmado su participación, y a los que podría sumarse también la directora de la Biblioteca Nacional, Rosa Regás.
¿Rosa Regás? ¿En la cubierta de un barco? ¿Y Prada? ¿No zozobrará? ¿Habrá suficientes chalecos salvavidas? Para mejorar las cosas, la monumental majadería se llevará a cabo en un buque-escuela de la marina rusa.
Cada uno de los autores participará en una de las seis etapas: cinco por mar, con paradas en Cartagena, Málaga, Cádiz, Lisboa y Ría de Arousa; y una por tierra, desde Padrón a Santiago (20 kms.), aunque hay algunos más atrevidos, como Marías y Rivera de la Cruz, que abrirán y cerrarán el viaje.
Durante el trayecto se celebrarán diversas actividades a bordo del barco, como charlas, conferencias y lecturas a cargo de los autores; además de una exposición de fotografías, sobre la leyenda del traslado del cuerpo del Apóstol, que podrá visitarse en cada uno de los puertos de amarre.
Alucinatorio, ¿no te parece?
Qué lástima me da la tripulación, esos pobres guardiamarinas rusos a merced de la oratoria de Juan Manuel de Prada y sometidos a lecturas de relatos de Rosa Regás. Y encima en alta mar, sin escapatoria posible ni tierra a la vista.
¿No crees que habrá un motín a bordo? ¿Pasarán por la quilla a dos o tres prestigiosos narradores o narradoras?
Ayer desayuné con amigos del barrio, como hacemos casi todas las semanas.
Martín Casariego, Míquel Silvestre y Marta Rivera de la Cruz.
--Martiña, ¿qué os he hecho? --empecé a gimotear--. ¿Me porté acaso mal en el tren? ¿No pago mis cuotas mensuales del bolo-net? ¿Por qué me dais de lado así, en momentos tan dramáticos? Más aún cuando es sabido que, antes que escritor, yo me considero, por encima de todo, un hombre mar. Ah, la mar...
--¿Como Carlos Barral? --se descojonaba Míquel.
--No lleva gorra ni bastón --se descojonaba Martín.
--Habrá sido un error... --se disculpó Marta.
¿Un error? ¡Naranjas!
"Debe de haber algún error", es lo que siempre te dicen. ¿Tú te lo crees?
Despechado, resentido, apesadumbrado, me fui a comer con Ángela Vallvey.
No se lo digas a mi chica, ella no sabe nada. Le dije que iba a comer botillo con varios poetas líricos del Bierzo.
--¿A ti te llevan a navegar, Ángela?
--¿A mí? No me han dicho ni una palabra.
Quieras que no, algo consuela.
--No nos quieren, Angelita, nos hacen de menos.
--No sé, chico.
--Es un complot, te lo digo yo. ¿Qué les he hecho?
--Bueno, tú eres bastante trasto, admítelo.
--Lo niego todo.
Después de comer nos tomamos unas copas, a ver si se nos pasaba el disgusto.
Se nos pasó. Un poco sí se nos pasó.
Etiquetas: Marta Rivera de La Cruz, Martín Casariego, Míquel Silvestre, novelistas, Rafael Reig, Ángela Vallvey
Pues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario.


21 Comments:
no sé, con todos mis respetos a los bolo-nets esos pero,,, me da la impresión de que, a lo mejor al principio no lo era y no era su intención, pero se está convirtiendo en uns grupos donde unos mandan más que otros y unos seleccionan a otros; en estas cosas se acaba perdiendo siempre el espíritu independiente del principio. perdón si no es así, mi ignorancia hace que no hubiera oído esa palabra y puedo estar equivocada totalmente.
pero bueno, a mí me hubiera alegrado que no me incluyeran, me mareo en los barcos¡
Yo organizaría un bolo-net en Pamplona este fin de semana y pondría a correr delante (o debajo) de los toros a más de uno.
La excusa cultural sería la organización de una mesa redonda entre los supervivientes del encierro hablando de la influencia del kalimotxo en la literatura de Hemingway. La mesa propiamente dicha estaría ubicada en el centro de la plaza de toros durante la celebración de las tradicionales vaquillas.
¿Y podría comentar usted, estimado D. Rafael, aquí, en petit comité, a que clase de rito iniciático hay que someterse para poder acceder a esa sacrosanta "Hermandad del Bolo-Net"? ¿De quién hay que abjurar? ¿Cuanto hay que blasfemar? ¿Se bebe, se come y se folla tanto como se presupone?
Porque algunos pasamos un hambre de la hostia (en más de un sentido).
Un fuerte abrazo,
Pedro de Paz
Está bien que vaya Rosa Regás, porque así hará que el viaje deje de ser una parida para ser una paridad.
¡Dios qué parida acabo de soltar!
Abrazos
Javier
¿Y no te parece suficiente bolo-net lo que oculta Ángela Vallvey debajo de la camiseta? Viendo la foto, he pensando en un consuelo mucho más satisfactorio que ir con Juan Manuel de Prada en un barco tras las huellas inexistentes de un apostol "acendrado" (ya lo oigo). Y lo demás es retórica.
De aquellos trenes vinieron estos barcos, pero no creo que en alta mar se repitan los grandes momentos transcantábricos con renglones como raíles y botes sifónicos averiados en medio de la noche.
Por cierto, lo de sentirse un hombre de mar le pasa a todos los de Cangas de Onís.
Bueno, Lenita, no es que exista en realidad tal denominación ni nada de eso, es una forma de hablar. Y sí, claro que hay grupos y claro que se pierde independencia. Pero no es tan terrible. Un beso.
Pues no me parece mala idea, más calro agua: convenza al Ayto. de Pamplona. Yo me apunto, je, je.
Es complicado, Pedro, hay unas ceremonias muy exigentes, con abjuraciones, juramentos de fidelidad, etc. Se marca con hierro candente a los miembros. Luego tiene su compensación, claro: se bebe, come y folla más de lo concebible. Un abrazo.
Pues yo me he reído, Javier. Abrazo.
Le sobra razón, anónimo. Muy consoladora Ángela.
Psss, pssss, Sidramari, sé discreta, no cuentes "todo", sobre todo lo nuestro. Qué le vamos a hacer, si uno es de Cangas... Un beso lisérgico, como la sidrina.
Pues yo que ando ya un rato dándole vueltas al bolo-net...
Como lenita, no había oído el palabro en mi vida, pero claro, no hago bolos de ningún tipo y así me va. A lo que voy... ¿de dónde demonios sale la palabreja? Bolo, vale... ¿y el net? ¿por las nuevas tecnologías? ¿la trama se organiza a través de la red y, raros que sois, hacéis boicot a los .com, .org i similares, acaso convencidos de que sus propietarios son los mismos aquellos que los del cava catalán?
Pues eso, que no encuentro respuestas...
Vaya, veo que publico el post apenas unos segundos tarde. Mientras lo escribía ya adelantaron respuestas...
Lo siento.
En Cartagena hay un carnicero que improvisa sonetos mientras desguaza canales de vacuno.
En cuanto a lo del barco, eso va a ser como lo de la Bounty.
¿Y al Prada no le haría mejor hacerlo a pie?
Sr. Reig como siempre haciendo amigos, todavía no se ha enterado de que el humor no habita en la cabeza de estos seres vanidonos que acuden al nombre de escritores. La proxima vez cuando lo llamen para cualquier chorrada en vez echar mano del despecho pregunte usted si va Angela, si no es así no se apunte.
César
Un Saludo a mi Trinchera Cosmica.
la visión de Juan Manuel de Prada en bañador puede ser el estímulo necesario para que alguno de los asistentes se suma en la más abisal depresión y consigua crear una magna y decadente obra maestra que marcará el fin del siglo XX en Paña (sí, en el 2007, igual que dicen que empezó en 1890 y pico con Jack el Destripador)
En el futuro se leerá en los libros de texto que la obra "La distancia entre el bañador y el sobaco bajo el lorenzo mediterráneo", de Martín Garzo significó la renovación de la moribunda literatura pañola.
Y usted, Don Rafael, se va a perder la oportunidad de suplantar a Martín Garzo. Luche por su derecho a navegar!!
"...Es complicado, Pedro, hay unas ceremonias muy exigentes, con abjuraciones, juramentos de fidelidad, etc. Se marca con hierro candente a los miembros..."
Pues yo casi que mejor que lo dejo para otro día. No es que no quiera, es que me viene mal, que tengo cita con el tocólogo (¡Dios! ¡Hierro candente! ¡Qué dentera!)
Otro abrazo más,
Pedro de Paz
rafa, ¿y si ahora rápidamente y aprovechando el follón del cambio de titularidad en el ministerio de cultura, unos amiguetes escritores solicitáis una subvención para un bolo espacial, y os montáis un viajecito de esos millonarios a la luna?. total, también son rusos los que los organizan ¿no?, y además seguro que os patrocina el corte inglés y le salís rentables al estado.
debe ser una experiencia ultra-meta sensorial el pillarse un ingrávido ciego cósmico. seguro que es fuente de inspiración para vosotros y de gozo para nosotros, los ávidos lectores.
un beso de finde
Efectivamente, Rafael, eso de marcarse los miembros a hierro vas a tener que explicarlo...
Me pareció interesante ayer lo que se colgó de Bértolo. Es curiosa esta estirpe de escritores-jeremías: Vila-Matas, quejándose del olor a tortilla de patatas (con cebolla); Bértolo, apocalíptico y finisecular, ocultando el bonito detalle de que recomienda, entre los pocos a los que salva de la hecatombe, a alguien muy próximo; o Goyti, solo como él mismo, que de cuando en cuando denuncia desde la tribuna de su grupo mediático en El País la marginación que padecen intelectuales de su talla (XL, claro). Son, también, muy curiosos los autores proflíficos e irrelevantes que afirman con aplomo que "se publica demasiado".
(En tu caso, supongo que el que te hayan eximido del inicierto viaje es más bien motivo de alivio que de queja).
Abrazos.
Anda que os lo montáis mal los escribidores. Es como los periodistas hicimos siempre, pero con excusas más sofisticadas. El precio que se pagaba en las nuestras era en papel impreso a quintales. En sus bolo-nets sospecho que basta con ofrecer la imagen grupal para que el beneficiado avente su ego o su eficacia en la gestión cultural, que también se presume de eso. No es tan alto precio, aunque sospecho que no poder elegir los conviajeros ya lleva lo suyo como penitencia.
A mí me gusta lo de: "Uno de los objetivos de este proyecto, que combina creación con turismo y que nace con vocación de futuro...". Eso de la gestión cultural funciona. ¡Qué discurso!. Lo que me preocupa es que haya escritores que cedan al chantaje.¿No son capaces de experimentar por su cuenta?. Masa y poder. ¡qué triste!.
¿De verdad te hubiese gustado ir?. No me lo creo. Tal vez no te han invitado porque luego te vas de la lengua..¿Acaso son tontos esos gestores?.¡qué triste!
Un beso y mucho ánimo, "lobo de mar" o ¿era hombre mar?.
Sinceramente,no sé cómo le pueden resultar "interesantes" dos personas tan sectarias y necias cómo Bértolo y Gopegui.
Hnos. Macanas el interés es directamente proporcional al sectarismo de uno, aquellos que no se mojan son aguachirli, mendrugos aguados y sin sustancia. En el diccionario ver la voz "crítico literario español de suplemento cultural".
Una lastima D.Rafael, que su nombre se traspapelara en el lista de los elegidos. Hubiera salido de ese viaje una cronica jugosa para los que estamos ávidos de chafardeo literario... De todos modos esos bolo net se me asocian en la chaveta a un rollo endogámico en el que la sangre se transmuta en derivados de chufa y similares. Disfrute pues D.Rafael de su "arodrigamiento" forzado.
Bueno, Dan, net significa una red. Bolo-net sería una red de bolos.
Un saludo, Olves, un saludo, César.
Joven, no creo que valga la pena luchar por eso, pero gracias.
A los miembros de la secta, me refería. Está escrito con torpeza, pido disculpas.
Querida Nata, lo vamos a intentar. Lo de la Luna, con el nuevo ministro.
Naturalmente, don Andrés, que mis quejas son fingidas y humorísticas. Los escritores siempre han sido un poco jeremías todos, apocalípticos, discursivos, algo talibanes... son así. Somos así. Qué le vamos a hacer. Un abrazo.
Sospecha bien, don Antonio. Y en cuanto a lo de montárselo bien o mal, hombre... en fin. Tampoco es para tanto, ¿no?
Hombre, opción C, hombre. Por mucho que el hombre sea un lobo, etc. No, no me habría gustado demasiado ir. Quizá contigo sí...
Un beso
Sinceramente, Macana Bros., ¿por qué no? Y defina sectario, porque no sé si son más sectarios (o menos) que el presidente de la CEOE, por ejemplo.
Me gusta la secta de la terracita, don Kha-mon.
No se preocupe, Némesis, que yo no me preocupo por no ser elegido. En absoluto. Y disfruto. Todo lo que puedo. Un abrazo.
Publicar un comentario en la entrada
Links to this post:
Crear un vínculo
<< Home