Una salud propia
Una vez le oí decir a Federico Mayor Zaragoza que "la salud es un concepto biográfico, no biológico. Cada uno debe tener la salud que necesita para hacer realidad su propio proyecto de vida".
La salud no se impone desde el ministerio a golpe de prohibiciones: es un proyecto personal.
Mi proyecto de vida más obstinado ha sido siempre escribir.
En el 92, antes de irme a trabajar, otra vez, a Estados Unidos, vivía en el Puente de Vallecas. Compartía casa con dos tipos a los que no conocía de nada. Uno quería ser actor y el otro era informático. Nos llevábamos bastante bien, ellos comían frutas y verduras, no bebían nada más que un poco de cerveza y por supuesto no fumaban. Era como vivir con la ministra déspota, Elena Salgado, sólo que mis compañeros eran mucho más simpáticos.
Mi único proyecto entonces era sentarme a la máquina y escribir. Si hacía bueno, me ponía en el terrado de la casa.

Vivía entonces de redactar discursos para los políticos y de analizar encuestas.
Por eso no contesto o miento a propósito en cualquier encuesta. ¿Para qué se hace una encuesta? Para manipularte. Siempre. Por definición. Para venderte la misma porquería en un envase más atractivo o para hacer una campaña electoral con lo que tú quieres oír (la misma porquería en un envase más atractivo, también).
Mi "proyecto de vida" no era en absoluto incompatible con un poco de bronquitis ni con una resaca de vez en cuando. Si quieres ser atleta, necesitas una salud diferente que si quieres ser escritor de novelas, ¿no te parece?
Si quieres ser ministro, en cambio, necesitas salud, sí, pero también bastante desvergüenza:
--"A Zapatero yo le daría el premio Nobel de la Honestidad y la Solidaridad" --ha dicho un señor en cuanto le han nombrado ministro.
Macho, ¿es que no bastaba con mandarle un jamón? ¿Se puede hacer más el ridículo?
Quizá. ¿Tú qué crees?
La salud no se impone desde el ministerio a golpe de prohibiciones: es un proyecto personal.
Mi proyecto de vida más obstinado ha sido siempre escribir.
En el 92, antes de irme a trabajar, otra vez, a Estados Unidos, vivía en el Puente de Vallecas. Compartía casa con dos tipos a los que no conocía de nada. Uno quería ser actor y el otro era informático. Nos llevábamos bastante bien, ellos comían frutas y verduras, no bebían nada más que un poco de cerveza y por supuesto no fumaban. Era como vivir con la ministra déspota, Elena Salgado, sólo que mis compañeros eran mucho más simpáticos.
Mi único proyecto entonces era sentarme a la máquina y escribir. Si hacía bueno, me ponía en el terrado de la casa.

Vivía entonces de redactar discursos para los políticos y de analizar encuestas.
Por eso no contesto o miento a propósito en cualquier encuesta. ¿Para qué se hace una encuesta? Para manipularte. Siempre. Por definición. Para venderte la misma porquería en un envase más atractivo o para hacer una campaña electoral con lo que tú quieres oír (la misma porquería en un envase más atractivo, también).
Mi "proyecto de vida" no era en absoluto incompatible con un poco de bronquitis ni con una resaca de vez en cuando. Si quieres ser atleta, necesitas una salud diferente que si quieres ser escritor de novelas, ¿no te parece?
Si quieres ser ministro, en cambio, necesitas salud, sí, pero también bastante desvergüenza:
--"A Zapatero yo le daría el premio Nobel de la Honestidad y la Solidaridad" --ha dicho un señor en cuanto le han nombrado ministro.
Macho, ¿es que no bastaba con mandarle un jamón? ¿Se puede hacer más el ridículo?
Quizá. ¿Tú qué crees?
Etiquetas: escribir, pasado, política, Rafael Reig, salud
Pues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario.



26 Comments:
Para ser votante en este país sí que se necesita tener una salud de hierro. Con tanto virus con cargo como hay por ahí suelto, lo más lógico sería que nos contagiaran la demagogia y tuviéramos que darnos de baja al menos durante toda una legislatura...
Creo que no hay algo más antagónico que un ministro y un científico.
Si un científico se hace ministro, ¿qué es lo que falla? Creo que, o no era científico y los de las células madre era un cuento o bien se mete en política porque, como todos saben, un científico no gana más que un microscopio por navidad y una bata blanca por reyes. Sin embargo, de ministro se vive muy bien -incluso después de serlo- y, además, merece la pena mandar al carajo tu rigor profesional con tal de que no gane "la derecha" ese ente que amenaza desde todas partes a "la izquierda" que algún inocente cree que es el PSOE.
Y sí, se puede hacer mas el ridículo, no olvidemos a Miguel Sebastián (ya lo han hecho, ¿verdad?) yendo a hacerse la fotografía en la cascada de la M-30. Y sin bañador.
En fin, limpian Madrid de salas X pero no quitan ni un solo ministerio (ni el de vivivenda, que existe, creo).
Pues a mí me parece que el político, por definición, se hace a sí mismo. No creo, sinceramente, que quedar en ridículo sea la peor de sus tareas necesarias. Digo necesarias porque, en política, o te mantienes arriba a base de codazos y otras "cosas necesarias" o te caes al infierno de cualquier político: tener que volver a trabajar (y lo de trbajar es un decir). ¿Qué son, en realidad, el 80/90 por ciento de los políticos?
Respuesta fácil: funcionarios. Es decir, personal que puede pedir una excedencia sin que el jefe te despida a la vuelta y que, además, está ya acostumbrado (sindicatos mediante) a pedir un extra o una dieta por levantar el codo más allá de la vertical... Un político se ha hecho a sí mismo: o sea, que es un inútil para cualquier trabajo digno de este nombre. Lo de la ética profesional (y la personal), pues hombre, pues eso, son "cosas moldeables" según la necesidad del momento. El proyecto de vida para esta gente no es escribir, Sr. Reig, ni nada que se le parezca. Su proyecto de vida es doblar poco la espalda (algo elogiable, es cierto) jugando al poker con dinero de sus amigos en lugar de con el propio (algo no tan elogiable). El día en que las subvenciones se vayan al carajo (o sea nunca) la mayoría de los lamesillas y otros seres ridículos (entre los cuales, lamentablemente, muchos son gentes de cultura) tendrán que irse a un rincón a rascarse las pulgas sin nadie que les compadezca...
Bueno... Pues, eso.
Saludos.
También habría que decir qué tipo de salud se necesita para según qué tipo de tareas: salud mental, salud moral, salud ética, etc...
No sé, quizá lo mejor sea no gozar en absoluto de salud, sino de un estupendo mal cuerpo de hierro, que creo te permite ver las cosas con cierto y necesario desapego.
Por cierto, don Rafael, ¿Qué le parece el scotch Lagavullin? ¿Lo ha probado? Muy recomendable.
Apasionante tu dato biográfico cuando hablas de escribir discursos a políticos. Siempre he pensado que haberlos, habíalos, pero jamás me fue dado conocer a ninguno. Recuérdame que te pida un autógrafo cuando nos veamos, pero, sobre todo, profundiza aquí lo que la discrección te permita en ese fantasmal mercado, por favor.
A falta de otros mejores datos, la declaración de principios de estómago agradecido del investigador es tan sublime como los denodados esfuerzos del intelectual por estirarse al máximo para parecer más alto, cardado incluído. Un buen cinco jotas hubiera hecho el avío a la pefección, lo mismo que un silencio repleto de dignidad.
Ah!, lo de mangarrián no era en sentido lato, sino coloquial, por supuesto.
A veces nos ponemos malos, es decir perdemos la salud, de ver a algunos capullos en el poder.
Por eso prefiero no ver la tele demasiado y si me pongo mala es porque yo quiero. (Ej: resaca de lunes)
Besos
El cierre de este post llama directamente en la memoria a la voz "el político y el científico", conferencia de Max Weber.
Uno se pregunta si ha cambiado tanto la política desde entonces.
Un extracto del texto en la siguiente dirección: http://www.hacer.org/pdf/WEBER.pdf
a mi nunca me han hecho una encuesta, ¿qué tendré? ¿de qué careceré?. si me la hubieran hecho, habría mentido, eso lo he sabido siempre.
una vez me fueron a hacer una por teléfono, pero al decir mi edad -me la preguntaron, no suelo ir por ahí espetándole al personal la pila de años que voy teniendo-, me dijeron que no daba el perfil. ¿qué perfil se necesita para que le encuesten a una, rafa? ¿independiente, cual ministro? ¿joven e inexperto para mejor manipulación?. contradictorio, el mío sería contradictorio. y con porretilla.
un beso.
Pero si están preparadísiiiiimosss... amos anda!
Oye, Rafa: ¿tú crees que tengo posibilidades de que me eches el humo algún día? Como verdura, bebo botellas de agua por la calle, no como carne, no fumo, pero soy divertida, y no me gustan los escritores-encuesta, esos que entran en las encuestas de los periódicos y los manuales de literatura. Prefiero los tipos duros, solitarios y viciosos. ¿Qué me dices...?
Hace un mes, mi mujer se fue a la playa con unas amigas y nos quedamos mi hijo y yo en casa. El niño estaba acostado a las diez de la noche y durmiendo, con su cenita saludable y su yosport y su calcio 20 y, por supuesto, su cuento, su vaso de agua, su juguete, su... En fin. Salud.
Entonces, con el niño dormido, vinieron tres amigos, fumamos dos puros cada uno y nos bebimos una botella de Talisker y media de Johnny Walker, jugando al mus...
Para mí esto es tanta salud que no sé por qué no me paga el whisky la Seguridad Social... Le voy a pedir una receta a mi médico... Lo mejor contra la depresión que me causa pensar en Zapatero...
Una vez más, Rafael, totalmente de acuerdo. Un abrazo
Javier
¡Yo quiero trabajar escribiendo discursos para otros!
Dime dónde puedo conseguir un trabajo así que les insertaré mensajes subliminales para que nos podamos reír todos.
En fin, me da asco pensar hasta qué punto estamos manipulados.
Pues tienes razón, Rafael. A mí lo de la salud me tiene siempre preocupado (es decir, me quedo en la fase previa a ocuparme), pero según me va la vida, tengo la salud que necesito.
En eso que mal llaman política prefiero no entrar, que se me parece cada día más a la Comedia del Arte.
Un saludo
¿Sentarte a la máquina de escribir? ¿Qué es una máquina de escribir? (es broma, he visto alguna, pero creo que muerden)
Me parece más que acertada su visión respecto a la salud. Cada uno con su salud conforme al proyecto de vida.
Mire, por ejemplo yo. No hago nada, pero no por vaga (¡dios me libre!) sino porque está más que claro que el deporte es malo para la salud. ¿Quiénes son los que se lesionan? Los deportistas.
¿Quiénes no nos lesionamos? Los que no hacemos nada.
Además el alcohol desinfecta: si lo hace por vía tópica, no iba a ser menos la vía oral.
Lo de las bronquitis, eso sí. Ahí le ha dado. Pero tampoco es plan de dejar de fumar. Hoy no. Quizás mañana.
Y para contradecirme añadiré que la única vez que me he lesionado (en el sentido de esguinces y esas cosas) fue por exceso de alcohol y de confianza.
Así que al final no me queda muy claro el tema...
Pues creo que los de la DGT miden las salud en un aparato llamado soplímetro... Si estás enfermo, según ellos, tienes que pagar (¡encima!¡hay que joderse!) Pero debemos estar tranquilos, ya que pagamos por nuestro bien...
Los de la DGT no le preguntan a uno por su Proyecto en la vida, ni nada de eso...
Jajajajaja!
Efectivamente,regalarle un jamón hubiera sido igual de peloteril y además más elegante.
Recoda:sí,vamos perdiendo las formas.
En mi proyecto personal, la obstinación no encaja demasiado. Por eso, nunca seré escritora, ni ministra, ni nadie importante. Lo sé.
En cuanto a la salud, pues tengo cierto respeto a mi cuerpo. No le hago sufrir demasiado y él se muestra muy agradecido. Después de compartir mi casa durante varios años con un amante del deporte, he adquirido ciertos hábitos "saludables"(me gusta aprender). Ahora, además de leer y de escribir en tu blog, camino diariamente durante una hora o más y nado un ratito. Yo me siento muy bien. De eso se trata, ¿no?.
Hace poco leí "El sol y el acero" de Yukio Mishima. Polémicas aparte, me parece interesante. Pero, como soy un poco torpe, tengo que volver a leerlo para sacarle todo el jugo, que lo tiene.
Muá y muá, Rafael.
Se me ocurre ahora, que para ridículos los nocturnos de Sánchez Dragó en la caja tonta. Ése es un buen ejemplo de lamesillas al que siempre se recurre para hacer esas cosillas necesarias...
Aunque Zapatero resulte odiosamente inútil, casi me apetece que gobierne otra vez para que el tipo este que-eyacula-para-adentro (eso no puede ser bueno de ninguna de las maneras) tenga que irse del país (según palabras suyas, que luego dirá que le echan). Eso sí sería bueno para mi salud. Lo demás: el gimnasio, la dieta, etc. puede esperar.
Dan,es usted un cretino.
Las noches blancas es el único programa divertido de toda la Tv(y además suele salir don Rafael y doña Ángela Vallvey).
Joven sin ideales:
El Lagavulin (con una sola l) es el mejor nectar de dioses que podrá usted paladear en su vida. El sabor ahumado del bourbon sin la aspereza de éste y con el suave paladar de los mejores maltas. Yo comencé a beberlo cuando aquí no lo conocía ni Dios y valía a 4000 pelas la botella. Ahora anda por los 60 euros. Casi ná. Enhorabuena por ese magnífico gusto suyo respecto al entrañable "uisge beata".
Estimado D. Antonio:
Lo de "mangarrian" no sé si fue usted el primero que lo sacó a colación en este foro y al parecer el palabro existe en algunos diccionariso dialecticos pero lo que yo he oído, de toda la vida de Dios, ha sido "mangurrian". Con el mismo tono, finalidad y significado, eso sí.
Abrazos,
Pedro de Paz
Montero Glez dijo:
Quiero hacer una sugerencia. Se trata de mi primo, "er pelao" con una mina a la que chorrea de gusto con maneras de Henry Miller.
La mina se da un aire a la Brenda Venus y lo demás sobra aquí contarlo.
Los pajilleros aprendemos a escribir con el tango que se marcan en:
lopeordelmercado.blogspot.com
Hola, Rafael.
Navegando por estos andurriales es la primera vez que recalo en tu bitácora, y lo que más envidio de ella son todas las comidas y las cenas con escritoras, editoras y señoras de toda condición.
Al margen de eso, me fascina lo que tu antiguo oficio de redactor de discursos, oficio del que yo mucho sé.
Coméntanos algo más sobre eso: necesito encontrar almas gemelas.
Recibe un abrazo y espero que, de algún modo, alcances a saber quién soy: también lamenté hace tiempo, en tu compañía, encontrarme desprovisto de un buen territorio mítico. La vida, sin territorio mítico, es una mierda.
p.-
Con vuestro permiso, copio-pego-amplío un comentario que hice a destiempo un post anterior y quedó flotando en la nada...Viene al caso.
La falta de independencia de Bernat Soria, ese petulante presuntuoso, es bien conocida por la comunidad científica. Como persona lo calificaría de pesebrero, se vino a Andalucía a hacerle el juego a la Junta cuando la Comunidad Valenciana, del PP, le impidió trabajar con células madre de embriones humanos. El juego político le valió una inmerecida medalla de oro de Andalucía primero y un ministerio después. El juego y esa bendita labia que tiene. Como científico, sólo decir que se saltó a la torera (por falta de vergüenza, que le falta mucha) una regla de oro del saber estar: la cautela. Se autoanunció a bombo y platillo como el héroe que acabaría con la diabetes...y los pobres enfermos aún se cagan en sus castas o esperan sentados.
En cuanto a si es o no competente, hay que admitir que hasta que metió los hocicos en política fue buen investigador. De un tiempo a esta parte, nada se sabe. Ni células madre, ni diabetes ni rabo en vinagre. Hace tiempo un ex-amigo suyo comentaba que le gustaba sobremanera el olor del parné y nunca recitaba sin cobrar. Yo lo he visto en persona varias veces y sólo puedo añadir que cada vez está más gordo. El jodío zampabollos. Perdón, quise decir misnistro.
Vaya, profesor lokovitz...
Sus palabras le avalan, sin duda.
O sea que como salen Reig y Vallvey (cuyos libros - y sus comentarios - tienen que gustarme sí o sí, según sus palabras...), tengo que estar encantado con el ego gigantesco de Sánchez Dragó...
Citar de oidas, fingir conocimiento, que yo sepa, no significa que alguien sea docto en ninguna materia. Y, que yo sepa, Sánchez Dragó sólo es experto en una cosa: Sánchez Dragó. Y eso es bastante ridículo, sobre todo si ese conocimiento es tan poco interesante...
Tiene usted razón, más claro agua.
Bueno, Noig, yo creo que esto es más bien como el Príncipe de Asturias: se lo dan al más famoso, no a quien lo merezca. Lo que quieren es publicidad y se lo dan a Dylan, Fernando Alonso o quien sea. Aquí igual, un científico viste mucho. Propaganda.
Dan, qué furia. En fin.
No he probado el Lagavullin, pero lo haré. Gracias por la pista.
Otro día, don Antonio, se lo cuento, lo que he hecho como "negro", que es bastante. Un abrazo.
Un beso María Luna, y sí, yo tampoco veo la tele.
Lo leeré, ex-científico. Gracias.
Un beso, Nata, y mejor que no te encuesten.
¿Preparadísimos? Si usted lo dice, Wise.
Cuando quieras te echo el humo, Laura, con sumo gusto. Pero no soy muy duro, ni solitario. Un beso.
Saludable, sí, así suena, Javier. Un abrazo.
Bueno, para conseguir trabajo lo mejor es tener amigos, ya sabe, Fredy. Pruebe en agencias de comunicación y cosas así, gabinetes de prensa, etc. Suerte.
Un saludo, Raúl.
No muerden, Beta, te lo garantizo. Hoy he hecho un post sobre mi máquina, para que veas lo bonita que es. Un beso.
Todos los temas son confusos, Katrina, gracias a Dios. Como decía el otro, cuando acababa un artículo: "Oscurezcámoslo". Un beso.
Yo no conduzco ya, Dan, así que no sé.
De acuerdo, Wininger.
Muá, opción c, y me encanta que cuide su cuerpo. Lo merece.
Pues bueno, pues vale, Dan.
Lokovitz: aquí no insultamos, por favor.
Gracias por las informaciones, Pedro.
Gracais por la sugerencia, Montero.
Claro P Ugarte, tú sabes tanto como yo de hacer de negro, ¿no? Un abrazo enorme, compay.
Bueno, Dan, veo que no le gusta Dragó. Vale.
Gracias a todos. Abrazos.
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