Nuestros nietos
Ayer leí en el Herald Tribune el artículo sobre Arthur Miller. Luego leí el artículo original en Vanity Fair. Lo puedes leer si pinchas aquí, en inglés.
Me descompuso.
Creo que hoy lo reescribe El País. Luego lo leo.
Miller, el marido de Marilyn, la conciencia moral de América, el Lincoln con gafas, Miller resulta que tuvo un hijo con Inge Morath, su tercera mujer. El chico padecía síndrome de Down. Daniel Miller, así se llama, tiene más o menos mi edad (creo que vive). Arthur Miller, después de comunicarle a un amigo que el chaval is not right decidió internarlo en un institución. Daniel Miller fue feliz en varios colegios, no supo quién era su padre. Miller no volvió a verle nunca. No volvió a hablar nunca de él. Nadie sabía de su existencia. En sus memorias, Timebends, Miller ni siquiera le menciona una sola vez.
Parece que, en su testamento, Miller reconoció a David como heredero.
Traga saliva.
Pablo Neruda también tuvo una hija. Se llamaba Malva Marina. Nació en 1934, en España. Su madre era la javanesa a la que Neruda llamaba Maruca. Neruda se sintió mayestático, elefantiásico, nerudiano: le contó a todo el mundo que Malva Marina había nacido. A los pocos días fue evidente que a Malva Marina le ocurría algo: padecía hidrocefalia. Neruda decidió que ya no era su hija, habló de ese ser al que llamo mi hija. La entregó en adopción. Luego se dedicó a sacar de la España en guerra sus numerosas colecciones de objetos (caracolas marinas, mascarones de proa, botafumeiros, yo qué sé), y dejó a su hija abandonada. Malva Marina vivió en Holanda, feliz con una familia que la adoraba, hasta los ocho o nueve años. Nunca supo quién era su padre. Neruda no volvió a verla nunca. No volvió a hablar nunca de ella. Nadie sabía de su existencia. En sus memorias, Confieso que he vivido, ni siquiera la menciona una sola vez.
Parece que, de vez en cuando, Neruda enviaba dinero.
¿Sigues tragando saliva?
¿Cómo se puede vivir así? ¿Cómo pudieron vivir el resto de su vida Miller o Neruda?
No quiero juzgar a Neruda o a Miller. Sólo quería compartir contigo mi malestar.
Ayer me enteré de lo de Arthur Miller. Lo de Neruda lo supe hace años.
Ayer me sentí todo el día como si tuviera un pelo pegado en el paladar. Incómodo, por más que tragara saliva. Más triste que de costumbre. Como si los zapatos o el corazón no fueran de mi talla y me apretaran, y al andar me hicieran daño.
Me consoló un poco recordar un libro de Kenzaburo Oe que leí hace muchos años, A Personal Matter.
Bird, el protagonista, tiene un hijo con síndrome de Down (o algo semejante, no recuerdo bien). Se desespera, pasa días borracho, planea matar al niño, se niega a aceptar algo que no encaja en el argumento que él había pensado para su vida.
Al final, Bird decide volver a casa con su hijo.
Ha aprendido algo.
Lo que todos quisiéramos aprender, ¿no te parece?
Cuanto la novela termina, se pregunta Bird cómo va a poder vivir así, cómo podrá vivir el resto de su vida, pero en realidad ya ha respondido.
Siempre es así: son los hijos los que educan a los padres, los que nos lo enseñan todo, nacemos de ellos, de ese nudo de cariño que apretamos y que es lo único que nos construye, lo que nos hace, la estambre con la que está tejido nuestro corazón, la argamasa de nuestra vida.
Sólo somos lo que seamos capaces de querer a los demás.
Hijos de nuestros hijos. Por eso somos nuestros propios nietos.
Disculpa este post tan cursi y triste, pero yo soy así. Tú ya lo sabes, ¿verdad? Y ustedes disimulen.
Una foto con una de mis abuelas:

Me descompuso.
Creo que hoy lo reescribe El País. Luego lo leo.
Miller, el marido de Marilyn, la conciencia moral de América, el Lincoln con gafas, Miller resulta que tuvo un hijo con Inge Morath, su tercera mujer. El chico padecía síndrome de Down. Daniel Miller, así se llama, tiene más o menos mi edad (creo que vive). Arthur Miller, después de comunicarle a un amigo que el chaval is not right decidió internarlo en un institución. Daniel Miller fue feliz en varios colegios, no supo quién era su padre. Miller no volvió a verle nunca. No volvió a hablar nunca de él. Nadie sabía de su existencia. En sus memorias, Timebends, Miller ni siquiera le menciona una sola vez.
Parece que, en su testamento, Miller reconoció a David como heredero.
Traga saliva.
Pablo Neruda también tuvo una hija. Se llamaba Malva Marina. Nació en 1934, en España. Su madre era la javanesa a la que Neruda llamaba Maruca. Neruda se sintió mayestático, elefantiásico, nerudiano: le contó a todo el mundo que Malva Marina había nacido. A los pocos días fue evidente que a Malva Marina le ocurría algo: padecía hidrocefalia. Neruda decidió que ya no era su hija, habló de ese ser al que llamo mi hija. La entregó en adopción. Luego se dedicó a sacar de la España en guerra sus numerosas colecciones de objetos (caracolas marinas, mascarones de proa, botafumeiros, yo qué sé), y dejó a su hija abandonada. Malva Marina vivió en Holanda, feliz con una familia que la adoraba, hasta los ocho o nueve años. Nunca supo quién era su padre. Neruda no volvió a verla nunca. No volvió a hablar nunca de ella. Nadie sabía de su existencia. En sus memorias, Confieso que he vivido, ni siquiera la menciona una sola vez.
Parece que, de vez en cuando, Neruda enviaba dinero.
¿Sigues tragando saliva?
¿Cómo se puede vivir así? ¿Cómo pudieron vivir el resto de su vida Miller o Neruda?
No quiero juzgar a Neruda o a Miller. Sólo quería compartir contigo mi malestar.
Ayer me enteré de lo de Arthur Miller. Lo de Neruda lo supe hace años.
Ayer me sentí todo el día como si tuviera un pelo pegado en el paladar. Incómodo, por más que tragara saliva. Más triste que de costumbre. Como si los zapatos o el corazón no fueran de mi talla y me apretaran, y al andar me hicieran daño.
Me consoló un poco recordar un libro de Kenzaburo Oe que leí hace muchos años, A Personal Matter.
Bird, el protagonista, tiene un hijo con síndrome de Down (o algo semejante, no recuerdo bien). Se desespera, pasa días borracho, planea matar al niño, se niega a aceptar algo que no encaja en el argumento que él había pensado para su vida.
Al final, Bird decide volver a casa con su hijo.
Ha aprendido algo.
Lo que todos quisiéramos aprender, ¿no te parece?
Cuanto la novela termina, se pregunta Bird cómo va a poder vivir así, cómo podrá vivir el resto de su vida, pero en realidad ya ha respondido.
Siempre es así: son los hijos los que educan a los padres, los que nos lo enseñan todo, nacemos de ellos, de ese nudo de cariño que apretamos y que es lo único que nos construye, lo que nos hace, la estambre con la que está tejido nuestro corazón, la argamasa de nuestra vida.
Sólo somos lo que seamos capaces de querer a los demás.
Hijos de nuestros hijos. Por eso somos nuestros propios nietos.
Disculpa este post tan cursi y triste, pero yo soy así. Tú ya lo sabes, ¿verdad? Y ustedes disimulen.
Una foto con una de mis abuelas:
Etiquetas: Arthur Miller, Kenzaburo, niños, Pablo Neruda, Rafael Reig
Pues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario.


54 Comments:
Miller quizá otorgó tristeza no sólo con este caso. No soy un experto en la materia y sin duda Rafael puede aportar un punto de vista más profundo. Al parecer su matrimonio con Marilyn se terminó de destruir en la época en que se rodaba The Misfits (Vidas Rebeldes). Hay una frase que Gable le dice a ella más que significativa: "Eres la mujer más triste que he conocido". Posiblemente fuera sólo ficción -o no-.
Marilyn quien también pasó por abandonos paternos hasta los 7 años había tomado como figura paterna a Gable, otro grave golpe emocional que tuvo cuando con sólo 59 años moría poco después de rodar esta película.
Aunque ciertamente no llevó una vida agradable, es más que probable que ambos hechos influyeran en su sucidio, que se produjo tan sólo dos años después.
Es justo después de estos hechos cuando nace el hijo que citas. Llama sobremanera la atención que después de los estragos que había causado el abandono paterno en Marilyn no le temblara el pulso en practicarlo con su propio hijo.
¿Y qué pensará de su padre este Daniel Miller? ¿O qué pensará de sí mismo, si la "conciencia" de EEUU se desentendió de él nada más nacer y no quiso volver a verle?. Al parecer "creció solo en diferentes instituciones y no conoció a su padre hasta 1995, cuando durante un acto público en el que el escritor iba a hablar en defensa de un discapacitado mental acusado de asesinato, Daniel subió al escenario y abrazó a Miller." (El País, hoy)
En fin, que no todos los abuelos tienen la suerte de tener nietos como usted.
Un saludo.
Se le olvida el caso del inefable Rousseau,ese precursor zapateresco,que internó a varios de sus hijos en la inclusa y allí murieron.
Sí,estos humanistas son gente maja
Leí sobre este mismo tema hace unos días. Quizás es gente que se considera tan sublime que non quieren en sus vidas ningún "error" e la anormalidad es un error. A mí me da que lo que les falta a ellos es humanidad.
Supongo que, tanto Miller como Neruda, vivirían con bastante amargura. Por muy hábil que seas en el control de emociones y sentimientos, en cuanto das una cabezadita ¡pumba!, la mala conciencia, los remordimientos y todos esos inventos surgen de las profundidades más profundas. Y si no que se lo pregunten a Freud.
Los hijos nos enseñan muchas cosas. Yo he aprendido a no mirarme tanto el ombligo y a comprender que Maite no es una prolongación de mi vida. Desde el momento en el que la matrona cortó el cordón umbilical, tiene vida propia. Por eso, aunque su proyecto difiera del que desearía para ella, siempre estaré ahí para decirle ¡adelante, sin miedo!, porque merece la pena vivir a pesar de la globalización, el neoliberalismo, Bush y la madre que lo trajo.
En definitiva, con más amor y menos pedagogía otro gallo nos cantaría, Rafael.
¿Post cursi y triste?. No, tan real como la vida misma. Se trata de mirar, no de apartar la vista.
Besos con mucho cariño.
Maribel.
Miller para ser un firme luchador contra el puritanismo en los EEUU, merece ser recordado como un cabronazo en lo que respecta a su persona por ese comportamiento que tuvo y del que quizá se arrepentiría toda su vida. Neruda no conocía la marca durez creo.
A veces, contra menos sabes de aquel a quien admiras por su obra, mejor. La mayor parte de las veces, excepto cuando la carga humana de bondad es tremenda como para ser ignorada, es mejor separar el producto del productor: si no, pocas cosas te gustarían. Miller y Neruda podrían no haber sido los mejores seres humanos sobre la faz de la tierra, pero su obra inspiró mucho y ayudó a pensar a generaciones, algunas de las cuales están por venir. Por otro lado, una mirada a un sanguinario genocida lo mismo nos descubría a una persona buena en sus relaciones personales, un padre excepcional o un marido ejemplar, vaya usted a saber. La coherencia entre lo que somos y lo que hacemos es importante, pero es escasa.
Eres un encanto de tío, Reig, con tu hija y tienes razón con lo de que los hijos son los que cuidan de los padres. Creo...
Pero, ¿Qué es esta letrina?
Dani Sabat me rebosa.
que el Neruda era mala clase ya lo sabía, pero los chilenos nos hacemos los tontos con él.
bello post.
y también se puede añadir a Einstein en la lista (http://en.wikipedia.org/wiki/Lieserl_Einstein)
Vengo desde mi foro, donde JRedondo ha colgado éste hermoso comentario suyo, para decirle lo mucho que me ha gustado, lo que me ha consolado de la nausea que me producen el hombre Miller, el hombre Neruda (que conocía de hace mucho) y tantos otros tarados varios(Venía pensando el el exquisitisimísimo Paul Claudel, que aunque no machacara hijos, lo hizo con su hermana -la machacó, que lo que acabo de escribir suena muy raro, aunque parece que también-).
En fin, mil gracias y, ya que nadie le dice nada a su comentarista Tito, le diré yo que Marilyn no fue la madre del hijo de Miller; Marilyn no fue la madre de nadie.
Otra cosa. Antes de ponerle esta nota, he leído su blog (no me parece bien dirigirme a un total desconocido, mire usted, que una es señora de principios) y he leído esto: "Me lo dijo Umbral una vez, cuando tomábamos whisky con optalidón: insiste en lo que te critiquen, porque ahí está tu fuerza.?. Me va a perdonar, pero eso no es de Umbral, mi amado Umbral, es de el llamado por él Tío Óscar: ?Lo que los demás rechazan de ti, cultívalo, eso eres tú?.
Gracias de nuevo y felicidades por su blog y por sus comentarios, que comparto casi en su totalidad.
Anacrusa
P.S. Doña Rosa Regás estaba donde estaba por ser mujer, sí. Es uno de los pocos casos en que ser mujer sirve para estar en el nivel de incompetencia más elevado, ser mujer y haber sido la amante de quien lo fue. Estar donde la han puesto ahora, sí lo ha conseguido ella solita, por incompetente y cretina. ¿De izquierdas Rosa Regás? Voy a tener que borrarme.
Rafael, siento decepcionarte por ser mujer, y gracias por el gusto de ller mi blog. Por cierto, muchos ya han probado ha dejar su comentario, ¿por qué usted no? Algo habrá ocurrido.
Miller, la conciencia moral de América, del Norte... Ah, qué tiempos aquellos en los que nuestros héroes dejaban abandonados a sus hijos en la puerta de un convento, qué tiempos en los que los padres podían no reconocer que hubo una vez en que folgaron con las madres que los parió. En España tenemos casos que me ponen los pelos de punta: el Cordobés, algunos de la realeza, Julio Igesias, Francisco el cantante, tantos y tantas... Algunos de estos no han nacido con síndrome de ningún tipo, pero ahí están, no a aperecen en sus memorias.
Rafael, de verdad, es usted el padre que siempre quise tener, por la edad, tal vez lo ha sido. ¿Dónde estaba en 1981?
Besos,
Ácrata
Aclaración al comentario de Anacrusa.
Cuando digo " Llama sobremanera la atención que después de los estragos que había causado el abandono paterno en Marilyn no le temblara el pulso en practicarlo con su propio hijo.", el sujeto al que no pareció temblarle el pulso no es Marilyn, sino Miller. Quizá al meter en la misma frase a tres personajes haya quedado confuso. Daniel es hijo de la fotógrafa con la que estuvo Miller inmediatamente después.
Lo que quiero decir es que llama incluso más la atención el hecho, conociendo que poco antes de tener ese hijo había estado con una persona con graves perjuicios por abandono paterno.
Buen domingo a todos.
Qué decepción, lo de Miller.
Por cierto: hoy, mi hijo cumple un año.
Abrazos,
Diego
Lo que hicieron con sus hijos Miller y Neruda ya de por sí es repugnante, pero lo empeora todavía el hecho de que estos dos autores tuvieran en el mundo una posición moral de referencia. Gernte progresista y concienciada, que sin embargo abandonan a sus hijos porque les han salido anormales. Y encima se creían que podían dar lecciones morales a los demás. ¿Cómo se atreven? Qué fariseísmo la de estos hombres que al tiempo que trituran a su prójimo se exculpan a sí mismos con una condescendencia repulsiva.
Acabo de leer que Miller incluyó a este hijo suyo en el testamento después de que Daniel Day Lewis, casado con una hija de Miller, lo convenciera. En fin.
Sí,para caso repugnante el de Gunter Grass "la conciencia",que fue por la vida acusando a todo el mundo de nazi y al final resultó que fue voluntario a las SS.
Recoda:desvelando el dato promocionalmente para vender sus memorias,todo un pájaro.
Señor Rafael Reig:
Se le había entendido perfectamente.
Me ha encantado saber esto de Miller, que estoy segura de que necesitaba sentirse muy superior a Marilyn y que la machacaba para conseguirlo.
Muchos se creen muy inteligentes y no podrían soportar un hijo con alguna discapacidad. La inteligencia, tal y como se entiende tradicionalmente, está sobrevalorada. Quiero decir que Miller era un mierda.
"sólo somos lo que seamos capaces de querer a los demás". has estado sembrado, rafa, cuánta verdad. hace tiempo ya -y un poco a hostias de la propia vida- que me di cuenta de ello, o lo sentí así.
y aunque me parece despreciable la actitud de miller, neruda y tantos otros, en ellos se hace cierto aquello de que "en el pecado lleva la penitencia": si no supieron querer, no supieron vivir.
un beso amoroso.
¿Que "tú no juzgas" a Miller en tu post? Le condenas, igual que los demás comentarios. Qué fácil. Y compararlo con Oé. Las minusvalías síquicas no son iguales aunque de lejos os lo parezcan. Qué limpios todos.
A mí me molas así, con la ñoñez esporádica.
imagino que tanto miller como neruda no pudieron alcanzar nunca una felicidad completa, como mucho parcial. no tengo hijos (solo un sobrino y le adoro por encima de todo, aunque imagino que no es lo mismo), pero pienso que es más que un trozo de carne del que se puede desprender uno. puedes separarte de él físicamente pero no creo que puedas separarte del todo, una parte de tí se quedaría con él. y creo que eso les pasó a ellos. así que creo que al final acabaron arrastrando una penitencia mayor que la que se supone que aliviarían abandonándolos.
hace tiempo una pareja conocida adoptaron a un niño. al més los médicos revelaron que tenía daños cerebrales (no síndrome de down pero sí disminuído psiquico). les dijeron que podían devolverlo y tal (patético) y ellos con la cabeza bién alta dijeron que no. que en solo un més ese era su hijo y no querían a nadie más.
besos¡
Pues claro que las minusvalías psíquicas no son todas iguales. Según mi corto entendimiento el post no plantea un estudio de las mismas, sino la actitud que tenemos ante ellas.
Copio de la Wikipedia, sobre Una cuestión personal, de Oe:
"Novela de tintes autobiográficos, Una cuestión personal fue escrita tras el tremendo impacto que causó en Oé el nacimiento de su hijo Hikari con hidrocefalia. No obstante, la novela tiene por sí misma gran valor al presentar la prueba interior a que es sometido todo ser humano que debe decidir entre sus deseos y el camino señalado por los actos cometidos a lo largo de su vida."
Pero, otra cosa: ¿No se debe juzgar a los escritores por su obra y no por sus actos?
Un saludo
Personaje y persona, esa es la diferencia.
El personaje es el referente moral, el Moises de sus congéneres, carácter sin mácula, y espejo crítico de su sociedad; el mito del superhombre de Nietzsche.
La persona se muestra ruín, miserable, miedosa y cobarde; capaz de desprenderse de parte de si misma para dar de comer al personaje y seguir con su propio mito... porque estas personas tienen asumida su condición de Mito, y este les devora y les despersonifica, quedando sólo su caricatura famélica y blanqueada por su propia miseria interior.
Un referente contrario a estos escritores lo veo en el humorista Arevalo. Tiene una hija con sindrome de Down y jamás la ha ocultado, es más, la muestra con orgullo ciego de padre que la adora, porque según dice "ella cuando sonrie me da la vida".
Y yo... sin hidrocefalia ni síndrome de down.
Hay cientos de casos que demuestran que la calidad intelectual o artística no siempre se corresponde con la calidad como persona. Se puede ser un genio y un cabrón, todo a la vez. Lo que no tengo claro del todo es si contemplar una obra a través del filtro de la vida privada del autor es lo más adecuado. Supongo que depende de su actitud, y de si él o ella pretenden ser un modelo o influir en algo más allá de su obra. En el caso de Miller, Neruda o Grass me temo que así fue, y por eso nos dejan noqueados actos privados tan detestables como ser nazi o esconder hijos para que no haya mancha alguna en la gloria de los padres. Aún así, me inquieta juzgarlos, algo muy cómodo para alguien como yo, cuya hija es lo más grande que se pueda imaginar. Porque, quién sabe, a lo mejor no se hace algo así sólo por vanidad. También está el miedo. Y otras cosas.
Sí, sobre todo el miedo a uno mismo.¡qué miedo!
Soy escritor y cuento historias bellísimas, tristes, humanas.
Pero me comporto como un ser repugnante en mi vida cotidiana.
Por eso entiendo a Arthur MIller y Pablo Neruda.
Por eso, jamás mitifico a un escritor, solo lo que deja escrito.
¿Te recuerdo con quién está casado Woody Allen?
¡ACABO DE ESCUCHAR EN LA RADIO QUE HOY, 3 DE SEPTIEMBRE, ES EL DÍA QUE JAVIER MARÍAS ESCOGE PARA EMPEZAR SUS NOVELAS!!!
Hagan algo, por dios.
Tachen la fecha en el calendario.
Sequen las tintas de las plumas.
Corten la electricidad a los ordenadores.
Caduquen el Word.
Hagan algo.
"Sólo somos lo que seamos capaces de querer a los demás"
Si tuviera sombrero me lo quitaría ante esa frase. No digo nada más porque no aportaría nada interesante después de eso.
''Sólo somos lo que seamos capaces de querer a los demás.''
Maravillosa y totalmente compartida reflexión, Rafael.
Ya no recordaré a Neruda de la misma manera, sus versos tan conocidos '' ...es tan corto el amor y es tan largo el olvido'' quizá fue lo que le pasó a él, y no por su enamorada, si no por esa mala espina que le debió ahogar toda su vida. Yo quiero imaginarlo así... joer.No se puede abandonar a sangre de tu sangre y menos todavía si necesitará de ti más todavía.
Yo tengo un abuelo de 9 años que me devuelve todos los días aumentada y corregida la capacidad de amar, de perdonar, de olvidar, de vivir...nada es comparable a ese amor, no lo hay en el mundo que sea menos egoista que el que se tiene a los hijos, ninguno. Y eso, debe ser qu tiene su excepción con estos dos hombres, que van contra natura.
Rafael, un auténtico placer leer esta nueva entrega. Cursi? ja ¡¡ pues me quedo contigo en este estado.
Besazo
Pilar
no he visto ningún juicio en el post de Rafael Reig y mucho menos una condena. sólo dice que esa noticia le ha puesto triste.
es muy humano ponerse triste cuando se sabe que alguien, ya sea escritor, fontanero, periodista, arquitecto, camarero, músico o lo que sea, le niega el cariño y el reconocimiento a una persona indefensa.
gracias Rafael por escribir este blog
me parece cojonudo
Pues ahora que sé esto Neruda está a a la misma altura como persona y como poeta.
Tres versos suyos y ya estoy empachado para una semana.
PUAJ!!!
Andrés Aberasturi,escribió un dramático poemario inspirado en su hijo, paralítico cerebral. Uno de los poemas de Blanco Deslumbramiento, dice
Las manos de mi hijo
no empuñarán banderas
ni fusiles
ni hoces
ni moldearán el barro
ni escribirán sonetos.
Las manos de mi hijo
nunca harán daño.
Sus manos,
sus dedos largos
son torpes cuando agarran
pero acarician tanto,
te buscan y te cercan con tanto ahínco,
que ese cerco
es un canto.
Aquí la van a montar gorda.
El Rioyo se va a llevar una buena partida de hostias.
http://blogs.elboomeran.com/javier_rioyo/2007/08/glez-y-los-vmit.html?cid=81473239#comment-81473239
Beta dijo...
Y yo... sin hidrocefalia ni síndrome de down.
--------------------------------
Pues por sus comentarios tiene toda la pinta.
No sé, supongo que el talento no es exclusivo de los buenos, de los rectos, y de los justos; y que no habita en el corazón... o no sólo en el corazón.
Saludos con disimulo.
Yo leí UNA CUESTIÓN PERSONAL, de Kenzaburo Oé (un Nobel de verdad, no como esos de ahora, lástima su nombre de coro futbolero) y me quedé completamente estremecido, acojonado. Un novelón. Un pedazo de novela, veinte veces más triste y más profunda que la Desgracia ésa de Coetzee. Y creo recordar que el niño de Oé tenía algo más grave que un síndrome de Down. Sospecho (es sólo una sospecha) que los grandes escritores son capaces de transmitirse a sí mismos. Por eso Neruda, aparte de boinas grises y cabelleras al viento, también escribía odas a Stalin.
David
Tienes razón, Tito, y sí que llama la atención la insensibilidad.
Un saludo para usted también, mabalot.
Sí, con todo las Confesiones de Rousseau es un libro maravilloso. Así es la vida.
La vida está llena de "errores", imperfecciones, desastres mayúsculos, creo yo; y no se ama la vida si no se acepta tal y como es. En fin.
Pues me alegro por Maite, Opción C. Un beso.
No sé, Wise, ya le digo que me prefiero abstenerme de juzgar.
Sí, no sé. Algo tiene que ver la obra con quien la hace, ¿no? Aunque la relación no sea mecánica ni directa, existe, creo yo, Gustavo.
Gracias, anónimo.
Gracias, Cris.
También Einstein, sí, pero no sé qué es lo que estamos enumerando, l'individu.
Bueno, yo no entendí que Tito dijera eso. El hijo de Miller mencionado es hijo también de Inge Morath. Poco después del matrimonio con MM, creo que a eso se refiere Tito. Gracais, Anacrusa.
Ácrata, no me decepciona en absoluto. Antes bien, me entusiasma. Volveré a mirar lo de los comentarios. Sería torpeza mía. Ja, ja... en 1981 estaba en Madrid, empezando a estudiar Filosofía y Letras... y sí, estaría bien y sería incestuoso. Un beso.
Pues felicidades a su hijo, Diego.
Pues algo hay que agradecerle al Day Lewis ese al menos, no Horrach?
Bueno, yo no creo que Miller fuera una mierda. Tampoco es eso, en mi opinión. Todos somos más complicados de lo que parece y todos somos buenos y a la vez malos.
Y un beso a ti, Nata. Y sí, tienes razón: el no querer no necesita más castigo que el que sufre el que no quiere, que ya es bastante.
No me lo parecen, Xavi, y no condeno a nadie.
Ñoñez intermitente, sí. Un beso, Jenny.
Y otro para ti, Lenita.
Bueno, Portnoy, se debe juzgar la obra de los escritores, pero ¿no se puede juzgar también su vida, aunque sean cosas diferentes?
Me parece bien, Némesis. Un abrazo.
Ja, ja... un beso, Beta.
De acuerdo, Sidramari, por eso no juzguemos (demasiado).
Y sí, el miedo a uno mismo es el peor. De acuerdo.
Sí, mitificar, en general, no es aconsejable.
Sí, habría que impedir que empezara otra... o al menos que la publicara, je, je.
Gracais, Fredy. Un abrazo.
Y un besazo para ti, Pilar, y gracias por leer.
Gracias a ti, anónimo.
Creo que leí eso hace tiempo, señor Montero, pero gracias por sacarlo a colación de nuevo.
De acuerdo, Añejo, ¿por qué no va a haber hijos de puta con talento?
Stalin... Joer, David... ¡Stalin! En fin, un abrazo.
Aunque no deje comentarios, sigo aqui de lectora.
Estoy leyendo varios libros, uno de ellos es el Manual de escritura para canívales.
Al principio cuando empece a leerlo pensé que no me iba a gustar, pero cada vez me doy más cuenta de lo equivocada que estaba.Aún me queda bastante por terminar.
También me estoy leyendo: el niño del pijama a rayas y Se busca una mujer.Ninguno tiene nada en común, por eso mismo lo hago para no mezclar historias.
Sobre Miller que decir, que cuando lo leo me doy cuenta de lo desgraciado que era.
¡Ah! Me encanta tu abuela...Je,je.
¿Sabes? Mi cumpleaños también es el día 16, solo que soy del 77.
Besos
En el blog del Monterito se están matando. Joder, lo último, al Rioyo le largan de la tele por miedo a que se les venga encima un tema que vaya, vaya.
Como albatros de alas extendidas. El escritor veía como salían volando los sueños blancos, mientras el poder y la ciencia se peleaban en aquella calleja.
Se nota que cuando era niño, su abuela con gafas y tesoros de piedra le contaba secretos para que, cuando creciese, no dejase a nadie atrapar sus sueños blancos. Es más, le regaló un estuche de colores de agua, para pintar la mirada de su abuela con palabras errantes, como algunos albatros.
Maria
''Manual de literatura para caníbales es tremendamente bueno. Todo el mundo que lee debería darle paso en su lista de pendientes.
Es interesante,es divertido es bueno y con un humor inteligente.'' Podrás no compartir opiniones con su autor, pero nada más porque no es una novela del montón.
A mi me la remendó otro seguidor y amigo de Rafael.
Saludos.
Una vez lei en un periódico gratuito un artículo que se titulaba algo así como "Los cinco minutos" (me lo estoy inventando, lo mismo fueron tres o diez, pero la idea era ésa).
Un periodista, padre de un niño creo que con síndrome de Down, recordaba todo lo que ha supuesto ese hijo en su vida, años de vivencias, de cariño, de comunicación, de ternura... y le pedía perdón a su hijo por los primeros cinco minutos de su vida. Por ese primer momento en que, cuando detectó que el recién nacido tenía ese síndrome, reaccionó con cierto desagrado. Decía que de esos cinco minutos se arrepentía siempre, toda su vida. Era un magnífico artículo, precioso, siento no haberlo conservado.
Parece que algunos optaron por "ojos que no ven, corazón que no siente" y, después de esos cinco minutos, no hubo más minutos compartidos.
Seguramente, ellos se lo han perdido.
Enhorabuena por la sensibilidad y la valentía, Rafael. Es raro que se saque a la luz estos temas, que se ventilen las imperfecciones, los miedos comunes. Y qué si los humanos somos cursis. Un poquito más de cursilería hace falta, pues.
Un beso.
joder que post más auténtico, sin gilipolleces, directo al corazón
felicidades, te superas, de eso se trata, ¿no?
Siempre he deseado que mi ?abuela? aprendiese a mirar el mundo con imperfecciones incluidas. Cuando era pequeña iba a campamentos de verano a los que asisten niños con discapacidades psíquicas y sin ellas para que unos y otros compartan vivencias.
Ahora que tiene casi dieciocho años se le ha metido en la cabeza estudiar psicología y especializarse en síndrome de Down, ¿qué te parece?. Mi objetivo no era llegar tan lejos, pero?cosas de la vida.
Unos cuantos besos.
Diosssss Mio, se me acaba de caer un mito, Neruda;Lo de miller lo he leido ayer en los periodicos, pero de Neruda no sabia nada y acabo de quedar alucinada, que pena.
beso
Me ha emocionado tu total sensibilidad. Trabajo con personas con síndrome de Down y otras discapacidades y,con ellos y a través de ellos, he aprendido a ser paciente, tolerante, a comprender...y, al fín y al cabo, a ellos, como a nosotros, les preocupa la vida, la muerte, el amor, su futuro y sus propios logros. Han aprendido a convivir entre nosotros y a soportar nuestras miradas...
Un padre que reniega de su hijo, por su discapacidad, a priori, sin conocerle, sin saber qué ser humano hay detrás de ese síndrome, es un ser mezquino e incapaz de amar; soberbio, vanidoso, vacío y con un amor propio frágil como una burbuja. Como tú explicas, ellos vivieron felices con otras familias...y los padres abandónicos cargarían con su terrible culpa. Allá ellos.
esta tarde he visto el anárquico libro de Woody Allen en el escaparate de la librería. 15? en Benimaklet. ¿Tú ya lo tienes?
Hola Rafael ¡
Perdona la proximidad de tan desconocido "comentarista" pero cuando me parto de la risa de tal manera como me ha pasado con los articulos de tu blog sin poder evitarlo entablo una extraña familiaridad del "deternille" , no me pidas por favor que te lo justifique más ni hacia la izquierda ni a la derecha. Lo que venía a querer decirte es que me han encantado tus artículos que hacía tiempo que no escuchaba una voz así de incisiva y teatral.
Una vez dado por inconcluso el capitulo de halagos , por vergüenza pues seguiría a riesgo de caer en el lameculismo, y mira que como tu dices mis pensamientos siempre tienden también en un 80 por ciento a ir en contra de algo.
Ya se que no te importa un bledo pero te pondré al corriente de este admirador que te ha crecido como un ciberforúnculo. Soy chamberilero exiliado , cambie la corte y villa por la ciudad condal , el chamberi de mis entrañas por un eixample que me viene grande y frio, y además no tengo carrito con ruedas para hacer coro a la turística banda sonora de esta ciudad , titulada ?ruedecitas de guiris sobre pavimento ?.
Me dedico al dibujo de tebeos y hace poco por hacer caso a una exnovia me hice un blog. Yo recelaba de todo esto, sabe usted, pero los niveles de cuelgue a los que te propulsa el cosmopolitanismo de esta ciudad me lanzaron a salir de las páginas porno y hacer un intento por expresarme, y cambiar el punto y final por la emulsión. . Fue mi ex también la que me pasó el link de tu blog, Es mi favorito, me dijo, no le hice mucho caso de ahí el prefijo que antecede a ?novia?
Pero es que me estaba tronchando como hacía tiempo, quiza la tercera estrella damm de la noche pueda querer discutir la corresposablidad de semejante risa.
Pero me ha hecho acordarme de una frase que decía holden caulffield al respecto de uno de sus libros favoritos , el citaba ?Of human bondage? de Sommerset Vaughan y decía que este era el tipico libro que le incitaría a ser amigo del escritor. Seguramente que hubiera algo super ?julandron? implicito en esa frase, no lo sé . Pero sin ese aditivo te diría que tus articulos te acercan a ti. Lo lees , te partes la caja y dices ? joder me molaria tomarme unas birras con el pibe este?.
y aunque la tomada de birras en ocasiones sea la excusa ideal para citas a ciegas, rupturas, reencuentros y en general para edulcorar y sociabilizar cualquier tipo de posibles malos tragos no por ello el encuentro cervecero resta merito a mi frase.
Esta semana que viene, les dejo a los cataluflis y a bin laden con sus festejos particulares y m´en vaig cap als MADRILES allí quedaré con mi ex, que se exilió en las irlandas más literatas ellas. Y pasearemos por chamberí así que si te encuentro por olavide o cardenal Cisneros o por Quevedo ( yo soy de Iglesia , García de Paredes en concreto) no dudaremos en asaltarte e invitarte a unas birras.
Un saludo y un placer leerte
Fernando de chamberí
Me ha encantado el post, igual que el libro de Oe. Me dejó de piedra el artículo sobre Miller. lo de Neruda no lo conocía.
A veces la belleza y la verdad se oculta en lo diferente.
Enhorabuena por el blog
Gracias por leer (aquí, el libro), María. Y te felicitaré el 16. Un besito.
Gracias, simplewoman.Un beso.
Pues gracias por su generosidad, Pilar. Un beso.
Sí, Carlos, un gran artículo. Todos hemos tenido cinco minutos así. Yo al menos. Un abrazo.
Un beso, Leo, seamos cursis.
Gracias, Juan el Camas. Se hace lo que se puede.
Me parece estupendo, Maribel, y me parece que será feliz y hará felices a otros, que es lo importante. Un beso.
Pues es así, Cervinia, lo siento.
En eso, Beatriz, tienes toda la razón: allá ellos. No saben lo que se pierden. Un beso.
Todavía no tengo el libro. Voy a comprar primero el tiempo para leerlo, luego el libro.
Un placer encontrate, Fernando. Y gracias por la sintonía. Miraré tu blog con ganas. Y si pasas por aquí, claro que nos tomamos unas cervecitas. Yo es raro el día que no voy al Cabreira, en Ruiz, así que seguro que nos vemos. Un abrazo.
Muchas gracias, Carmen. Un beso.
Gracias a todos. Besos y abrazos.
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