Exhibición impúdica
Perder una tarde viendo pasar trenes: eso es veranear.
Pensé: usted sí que lo ha entendido, amigo Juan Ramón; usted es una leyenda.
Sentí unas ganas repentinas de ser el hombre que me miraba pasar. Me entró un intenso deseo de veranear en calzoncillos Ocean, merendando cerveza y mirando la calle.
Cada vez que voy o vengo de El Escorial, miro hacia la terraza del amigo Juan Ramón.
Estamos mi hermana y yo instalados con Anusca en El Escorial. Me acusan los lectores de exhibicionismo. Vale, pues voy a contar mi veraneo. Me lo dijo Umbral una vez, cuando tomábamos whisky con optalidón: insiste en lo que te critiquen, porque ahí está tu fuerza.
Hace años que intercambiamos casas con Javi y Anabel, amigos de mi hermana Maite. Ellos se van a Piles; nosotros, a su casa de El Escorial. Yo no les he visto nunca, a pesar de que paso todos los veranos en su casa.
En la mesita de noche, Anabel tiene este libro: Einbildungskraft und Interpretation. Por si no queda claro, el subtítulo dice: Die hermeneutische Tragweite von Kants Kritik der Unteilskraft.
¿A que acojona?
Javier tiene Revolución en el tiempo. También lleva subtítulo: El reloj y la formación del mundo moderno.
Al menos está traducido.
¿Qué habré dejado yo en la mesita de noche de Piles? Supongo que alguna novela de Ed McBain o algo así.
En El Escorial estamos muy a gusto y, además, mi hija Anusca y yo podemos disfrutar a mansalva del granito del Guadarrama.
El otro día vinieron Blanca y Marcela. Les dimos un euro para que se fueran al chino a comprar algo y volvieron con pinturas para embadurnarse la cara.
--Qué cara --se quejaba Anusca--. Nos habéis mandado al chino para pedir una ración de boquerones fritos y coméroslos solos.
Nos habían pillado, en efecto.
No sé si como venganza, pintaron también a mi primo Pepe Reig, que había venido con un equipaje de las legendarias longanizas y morcillas de Játiva.
Para que nos perdonaran les hicimos su comida favorita: huevos fritos con arroz y salsa de tomate:
Los mayores nos tomamos por la tarde unas cervecitas:
Mientras tanto, yo me preguntaba: ¿qué estará haciendo Juan Ramón, el legendario Juan Ramón, en estos momentos?
Como si lo viera: mirar el paisaje y a punto de abrir una lata de anchoas para hacerse un bocadillo.
Juan Ramón sí que sabe.
Por puro exhibicionismo, una foto en bañador:
¿Se puede ser más impúdico? ¿O más feliz?
Imposible.
Más impúdico sí, claro. Siempre queda la posibilidad de fotografiarse escribiendo:
¿A ti qué te parece? ¿Exhibicionista?
A mí también.
Etiquetas: Anusca, Escorial, Maite, Rafael Reig, verano
Pues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario.









