¿De qué se trata, que me opongo?
Últimamente, como es natural, pienso bastante.
Ver a los obispos en contra de la Educación para la Ciudadanía es un espectáculo. Los obispos protestando porque se adoctrina a los escolares. ¡Los obispos!
Como diría Flaubert, ça fair rêver...
Según el documento de la Conferencia Episcopal, la escuela debe evangelizar. Por medio de la escuela, dicen: "la Iglesia local evangeliza, educa y colabora en la formación de un ambiente moralmente sano y firme en el pueblo"
¿El pueblo?
Se me pone la carne de gallina de la emoción: ¡el pueblo!
¿Hace cuánto que no oías a nadie hablar de "el pueblo"? Nadie habla ya del pueblo, ni siquiera los leninistas ni los falangistas.
Cuando ya hasta los dictadores hablan de los ciudadanos y nadie dice jamás "el pueblo", aparecen los obispos, con un par, hablando de la moral sana y firme del pueblo, como en pleno siglo XIX.
Van a acabar hablando de "los obreros" o incluso de "los productores", como en tiempos de Franco.
El caso es que a mí lo de educar moralmente al pueblo me parece una bobada; y la asignatura de Educación para la Ciudadanía, una bobada de solemnidad. Siempre he pensado que la educación debería ser laica, estatal y obligatoria. Los colegios privados: prohibidos.
Sin embargo...
Sin embargo luego sale el obispo Cañizares y afirma: "Colaborar en la implantación de la nueva asignatura es colaborar al mal".
Claro, así las cosas: ¿a quién no le entran ganas de pasarse a las apretadas filas del Diablo? ¿Quién no está dispuesto a prestar apoyo al mal, así, en general? ¿Quién hay que no esté deseando ponerse al servicio de las tinieblas?
Lo malo de los obispos es que te obligan a defender bobadas. Ayer, en el aperitivo, en La Esquina de Benja, me oí defendiendo bobadas, sólo por llevar la contraria a los obispos.
Qué le vamos a hacer.
Por cierto, Cañizares, menos Historia Sagrada y más gramática. ¿Qué rayos de régimen preposicional es ése? ¿Colaborar en? ¿Colaborar a? Aclárese, narices. ¿Y no sería más sencillo y elegante colaborar con? ¿Colaborar al mal?
¿Podemos confiar en alguien que pone las preposiciones a voleo? Salta a la vista que Cañizares se ha educado con mucha catequesis y poca gramática. ¿A quién se le ocurre usar dos preposiciones distintas para el mismo verbo en la misma frase? ¿Para qué? ¿Para distraer la atención?
Ni María Moliner ni Manuel Seco colaboran a. Sólo el (dudoso) Panhispánico de dudas admite que "raramente" se puede colaborar a.
Sí, muy raramente. Es tan raro como seguir hablando del pueblo.
Como decía, creo recordar, Roland Barthes: la sintaxis es una facultad del alma.
A mí, alguien que se expresa así, me inspira desconfianza. Sospecho que la incapacidad de hablar claro oculta siempre desórdenes tenebrosos y ocultos, un alma esquinada, agachadiza y de tamaño reducido.
En fin, Cañizares, pídete lo que quieras en la barra, en La Esquina de Benja, en Cardenal Cisneros con Gonzalo de Córdoba (mi hija lo llama Los Toritos). Di que lo pongan a mi cuenta.
De nada, obispo. A tu salud.
Etiquetas: alcohol, bares de Madrid, católicos, educación, Rafael Reig
Pues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario.













