l Blog de Rafael Reig

Rafael Reig, escritor y profesor de literatura

Tfno.
917 025 016

Estás en Home » Blogs » Blog de Rafael Reig

jueves 2 de agosto de 2007

Asomarse al interior

Ya no voy a terrazas. Me estoy quitando. Hay puñetazos para conseguir mesa, los pinchos que ponen son avarientos (kikos y cosas así) y, en cuanto te descuidas, aparece un escuadrón de acordeonistas desquiciados que no te deja hablar ni siquiera a gritos.

Las cañas en los bares no tienen exterior.

Este verano he optado por irme dentro, a la barra, donde hay aire acondicionado, te ponen pinchos contundentes y a la plancha, y a nadie se le ocurre interpretar habaneras con un acordeón.

El otro día íbamos Edu Vilas y yo a tomar una cerve cuando nos encontramos por la calle a Sofía.

Como guapa, estaba guapa.

Otrosí: iba con dos amigas y, por supuesto, las invitamos a tomar algo en menos tiempo del que se tarda en revolver un colacao.

¿Tú no habrías hecho lo mismo?

A mi chica, ni una palabra. Ella cree que me capturaron para una reunión en la que debatimos en profundidad un conjunto de intrincados problemas.

Nos metimos de cabeza en el interior de un bar.




En la foto está Sofía. Luego yo, poniendo cara de tonto, como de costumbre. Eduardo. Paula, chilena, abogada, que está de paso por Madrid. Su amiga Rosalía, también abogada, y... ¡motorista!

Rosalía me regañó por apoyar el casco boca abajo sobre la mesa.

--Se nota que no tienes moto. ¡Mi pobre casco boca abajo!

Total, que rescató su casco y le buscó mejor acomodo, entre sus muslos.

Parecía como si estuviera abrigándose las piernas con los faldones de una mesa camilla.

A mí me puede gustar una chica por las razones más disparatadas o sin ninguna razón: me sobran los motivos. Basta con que pilote una Vespa, a veces. O que tenga mirada atónita y un poco traviesa. O que se haya abrochado la camisa coja. A menudo me conmueven las clavículas o que sople hacia arriba para apartarse el flequilo de los ojos.

Siempre estoy dispuesto a dejarme convencer, ¿qué pasa?

Así que la imaginaba en su Vespa, con el casco rojo, atravesando mi barrio y mi vida en zig-zag, como un relámpago o un mal pensamiento, y me sentía feliz y acalorado: a salvo del cambio climático, protegido por un aumento constante de la temperatura corporal.

Luego le conté a mi chica que la discusión se había prolongado.

--Es que estamos rodeados de socialdemócratas, cariño. Es lo que dice Manolo Rico: ¡condenados socialdemócratas! Ha sido muy complicado...
--Ya. Sí. Claro. Socialdemócratas, ¿no? ¿Ahora las llamáis así, a las pilinguis?

(Sólo por decir "pilinguis" se me volcó el corazón de alegría y me salpicó por todas partes. ¿A que oír esa palabra enternece?)

--Malditos socialdemócratas. Ni te imaginas, amor, qué pesadilla. Menuda Weltanschauung que tienen, qué tíos, qué mentecatos...
--Anda, Rafita, que cómo me vienes...
--"La ideología no tiene exterior", mi vida, ya sabes.
--Ven, tonto, ven aquí.

Cuando empiezo con Althusser, mi chica ya sabe que lo mejor es hacerme callar cueste lo que cueste. Es como una contraseña secreta.

En fin.

Por cierto, me reclama Marina una foto "en bañador y haciendo musculitos". Qué peticiones del oyente tan extravagantes. Pero bueno, por complacerla a usted, aquí estoy tal y como me pide, para asombro del hijo de unos amigos.

El chico puede que se haya traumatizado: un tipo como yo haciendo abdominales es una visión atroz, no por cómica menos abominable.

Etiquetas: , , , , ,

domingo 15 de julio de 2007

¿Con o sin ropa?

Así que ayer sábado me fui a tomar las cañas con Cristina y Marcos en un clásico: el Cangrejero, en la plaza de las Comendadoras.

Ahora que todo el mundo está en las terrazas, yo prefiero la penumbra acogedora del interior de los bares.



Por la noche, la fiesta de cumpleaños de Eduardo Vilas.



En la foto veo a Milagros Frías y Ramón Pernas, a Edu Vilas de espaldas, a Tito y a Mateo con sus chicas.

Las chicas en verano están bastante atractivas, ¿a que sí?



Algunas personas están más guapas cuanta más ropa lleven puesta.

Es mi caso, por ejemplo.

No es el caso, en cambio, de la mayoría de las chicas.

Yo en invierno, con abrigo, bufanda y guantes, me encuentro irresistible. Cuando me tengo que bañar en la piscina sin ropa, como anoche, pierdo bastante, la verdad.

Ellas no. En absoluto.

(Vas a tener que fiarte de mi palabra, porque no voy a poner fotos. Mira otra vez las fotos de arriba: imagínate a esas personas sin ropa. Fue divertido).

A eso de las cuatro de la mañana, nos metimos en la piscina. Nos dimos besos por debajo del agua: salían burbujas.

Al borde de la piscina teníamos los whiskies y los ceniceros: aquello se parecía de forma sospechosa a la felicidad. Era casi alarmante.

Tú ¿cómo estás mejor? ¿Con ropa o sin ropa? ¿Por debajo del agua o en tierra firme? ¿Cuando cierras los ojos o si miras con los labios entreabiertos?

Etiquetas: , , , ,

martes 12 de junio de 2007

¡Exclusiva: Rafael Reig desnudo!

Cansado, muy cansado de no firmar ni un libro en la Feria del Libro. He decidido tomar medidas dramáticas para impulsar las ventas de mis novelas. Voy a difundir fotos en las que salgo desnudo, a ver si así me convierto en superventas. Fotos en pelotas, como la concejala de Lepe o como Lucía Etxevarría. A ver si funciona.



Que ya me tienen harto.

¿Tú crees que así se dispararán por fin las ventas de mis libros?

Etiquetas: , , , , ,

© 2006 Hotel Kafka. C. Hortaleza 104, MadridTfno. 917 025 016Sala de PrensaMapa del SiteAviso Legalinfo@hotelkafka.com