Dame la mano
Soy tonto sin remedio.
Aquí está. Estamos Benito, Columna, yo (de marinerito, claro) y Maite. Helena no había nacido todavía.

¿Quién no mira una foto de niño y se asombra?
¿Quién no recuerda a Wordsworth?
My heart leaps up when I behold
A rainbow in the sky:
So was it when my life began;
So is it now I am a man;
So be it when I shall grow old,
Or let me die!
The Child is father of the Man;
I could wish my days to be
Bound each to each by natural piety.
Que nos viene siendo como decir algo parecido a:
Salta mi corazón cuando contemplo
Un arcoiris en el cielo;
Así fue cuando empezaba mi vida;
Aaí es ahora que soy un hombre;
Así sea cuando me haga viejo,
O si no, ¡dejadme morir!
El Niño es el padre del Hombre;
Desearía que mís días se enlazaran
unos a otros con amor filial.
Natural piety, amor filial, el sentimiento (se cree que espontáneo y natural) que se tiene hacia lo que uno engendra y viceversa. Piedad filial, claro está, la escena de La Piedad, con la madre que recibe el cadáver del hijo al que acaban de desclavar de la cruz.
El niño es el que hace al hombre, es su padre, una vieja idea (no creo que se le ocurriera a Wordsworth).
Es al niño que fuimos al que siempre le presentan el cuerpo del hombre muerto que somos. La piedad. El descendimiento.
Pintado por Van der Weyden, a ser posible.
Cada día es hijo del anterior, así que deberían quererse unos a otros, ¿no? Renegar del pasado es parricidio. Ese niño vestido de marinerino, ¿qué sentirá ya hacia mí? ¿Piedad o sólo compasión? ¿Amor filial o ese rencor que provoca la traición, el abandono, el desengaño?
¿La foto de la comunión?
Esta es mi madre, tenía veinte años, era novia de mi padre, y yo aún no había nacido:

Y este es mi padre, tenía poco más de veinticinco, era novio de mi madre:

Mi padre fue a trabajar en la presa de La Jocica, en el río Dobra. La presa se acabó en el 64, yo acababa de nacer, en septiembre del 63. Durante la construcción se conocieron mis padres, en Cangas de Onís (donde nací).
Miro sus fotos, cuando se conocieron, como miro mi foto de primera comunión, con piedad filial. Miro sus fotos y me dan ganas, como a los niños pequeños, de taparme los ojos para que los demás no puedan verme, como si me volviera invisible para todos sólo con taparme yo los ojos con las manos.
By Natural Piety, citando a Wordsworth, tituló Gabriel Ferrater un poema que a mí siempre me ha gustado mucho.
Vull que ara em duguis
avall. Vull que m'ensenyis els indrets
que tens a la memòria, i et conten
com has anat naixent.
Como si dijera:
Quiero que ahora me lleves
abajo. Quiero que me enseñes los lugares
que tienes en la memoria, y que te cuentan
como has ido naciendo.
Llévame, dice, al lugar donde aprendiste a nadar, donde sentiste miedo a la oscuridad, llévame a la parada del autobús que te llevaba a casa, enseñáme esos lugares donde fuiste pequeña:
A peu, i a poc a poc, anem pujant
cap a carrers per on ara no hi passen
sinó figures teves, les més íntimes.
Más o menos:
A pie, y poco a poco, vamos yendo
por calles donde ahora no pasan
más que figuras tuyas, las más íntimas.
Dame la mano, le dice, como si tuvieras miedo de volver a entrar en el colegio, como si fuéramos a cruzar un semáforo peligroso; dame la mano y no tengas miedo:
No pots perdre-t'hi més. Dóna'm la mà
que és l'obra bona del passat, que ets tu.
Ya no puedes perderte ahí. Dame la mano
que es la obra buena del pasado, que eres tú.
Cuántas veces no le digo yo también a mi novia: dame la mano que es la obra buena del pasado, que eres tú. Llévame más abajo, enséñame aquel colegio de la calle Fernández de los Ríos, déjame ver el miedo que tenías, lo sola que estabas, la alegría del viernes. Llévame a la habitación del fondo, enséñame las muñecas sin brazos, la almohada, la aspirina que te daban aplastada entre dos cucharillas, déjame oírte toser y llamar en sueños, déjame sentir en la yema de los dedos la fiebre en tu frente, oigamos juntos los pasos de tu padre en el pasillo.
Y dame tu mano: la obra buena del pasado.
Tengo aquí Les dones i els dies, una edición de los ochenta, cuando Orejudo y yo tradujimos a medias el Poema inacabat. Cuántos años sin leerlo. Se me había hecho antipático Ferrater, a partir de su canonización, su excesiva inteligencia, su suicidio a plazo fijo. Dijo que no quería ser viejo y que se suicidaría antes de pasar de cincuenta. Lo hizo. Se ató una bolsa de plástico al cuello y se asfixió, en el 72, en Sant Cugat.
Orejudo escribió una vez un poema sobre una idea de Ferrater. Lo tituló CONVERSACIÓN EN UNA FIESTA.
La idea de Ferrater era que escribir es como una conversación en una fiesta. Has visto a una mujer espectacular, a tu espalda. Estás hablando con un tipo, un amigo del colegio, digamos, sobre un asunto indiferente. Notas a la mujer que te atrae, está detrás de ti. Cambias el tono de voz. Sigues hablando con el tipo, pero para que te oiga ella, y ya hablas con una voz disitinta, un poco más alto, diciendo otras cosas. El tipo no tiene por qué darse cuenta de nada, tú disimulas, al parecer sigues hablando con él, pero en realidad hablas para que ella te oiga desde atrás.
Según Ferrater, se escribe para alguien, para hablar con alguien (el tipo de la fiesta), porque:
un vers que no sap a qui parla
sembla aquell que de cap es llança
a una piscina que han buidat
o que invoca l'eternitat
Como si dijera:
Un verso que no sabe a quien habla
se parece al que se tira de cabeza
a una piscina que han vaciado
o que invoca la eternidad.
Bueno, pues entonces, según Ferrater, escribes para alguien, pero como si por encima del hombro estuviera leyendo lo que escriben Flaubert (o Tolstoi o César Vallejo, o los tres cogidos de la mano).
Me parece una imagen que vale por toda una teoría literaria.
He vuelto a leer a Ferrater y me ha vuelto a gustar. Unos versos suyos que siempre me recito. Para ti.
Amb ben poc en tenim prou. Només
el sentiment de dues coses:
la terra gira i les dones dormen.
Conciliats, fem via
cap a la fin del món. No ens cal
fer res per ajudar-lo.
Más o menos:
Con muy poco tenemos bastante. Nada más
que el sentimiento de dos cosas:
la tierra gira y las mujeres duermen.
Reconciliados, avanzamos
hacia el fin del mundo. No hace falta
que hagamos nada para ayudarlo.
Dame la mano, tu mano, obra buena del pasado, y (como digo en ese valenciano de Piles que sólo hablo, como Aznar, en la intimidad) ara mirem d'anar per feina.
Etiquetas: familia, Ferrater, mi chica, pasado, Rafael Reig
Pues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario.



















