Botarates
Quieren que se prohíba Tintín en el Congo porque es un tebeo racista.
Primero querían que se vendiera sólo en la "sección de adultos", como la pornografía, y que le pusieran una etiqueta que dijera que contiene "estereotipos burgueses y paternalistas de la época, interpretación que algunos lectores podrían encontrar ofensiva".
Suena a propio de la Unión Soviética. Es formidable.
Ahora quieren que se prohíba totalmente su venta.
¿El tebeo es racista? Toma, claro.
El Poema de Mio Cid también es racista. El Quijote es machista. Tarzán, ni te cuento. En Huckleberry Finn los niños fuman. El Lazarillo no promueve una dieta equilibrada. Todo Quevedo es inadmisible. ¿Y Góngora? ¿Y esos chistes que hace Góngora? Por ejemplo, hay en las Soledades un macho cabrío, o sea un cabrón, que se come las uvas:
El que de cabras fue dos veces ciento
esposo casi un lustro --cuyo diente
no perdonó a racimo...
Hasta que aparece un rival más joven, "rival tierno,/ breve de barba y duro no de cuerno", que al vencerle:
redimió con su muerte tantas vides
En la época, el chiste que compara al cabrito o cabrón joven con Jesucristo (que, como se sabe, redimió con su muerte tantas vidas) era considerado repugnante (pero no lo prohibieron, eran otros tiempos, no arreglaban todo con prohibiciones).
El cabrón viejo, además, se lo sirven al peregrino convertido en cecina, transubstanciado. A pesar del recuerdo burlesco de la comunión, no lo prohibieron. Eso sí: todos los comentaristas de la época lo señalan y dicen que es un chiste asqueroso.
(Por cierto, acabo de comprobar la cita en una edición moderna, de Cátedra, y por supuesto nada dicen del chiste del cabrito que redimió muchas vidas. O no lo entienden o ya está prohibido comentarlo).
Menos mal que Zapatero sólo lee a Borges, a Suso de Toro y a Gamoneda. Si no, ya habría prohibido a Góngora, porque hace burlas a la religión. Encima, a la religión verdadera.
A la hoguera también con el viejo don Luis de Góngora.
Pobre Tintín y pobres de nosotros, rodeados de talibanes.
Toda (o casi toda) la cultura clásica es racista, homófoba, machista, hace bromas anticlericales y además incita a la insubordinación frente a la autoridad.
¿Lo prohibimos todo de una vez, como Elena Salgado, la ministra déspota?
En vista de lo cual me fui a merendar a casa de mi hermana Maite.
Aquí aparece el perro Patán (como el de Los Autos Locos, esos dibujos animados burgueses, machistas y eurocéntricos), Anusca y mi amiga (y de todos los que pasan por aquí) Nata.
Después de la merienda leímos con Anusca un poco de Mark Twain, pero lo hicimos con las persianas bajadas y susurrando, no fueran a denunciarnos los vecinos.
Siempre se lo advierto a Anusca: no digas en el cole que en casa leemos a Mark Twain, ni que vemos películas del Oeste, ni que recitamos poesías de Quevedo. Tú di que sólo vemos la tele, donde se enseña igualdad, respeto y buen gusto. Y no leemos más que a Gamoneda y Suso de Toro, para que nos inculquen esos valores positivos, educación para la ciudadanía y alianza de civilizaciones.
A ver si van a venir el CIR, Elena Salgado y otros botarates y nos reeducan a todos, como los chinos maoístas.
Sigamos leyendo a escondidas, para que no nos sorprenda la policía de costumbres:
náufrago, y desdeñado sobre ausente,
lagrimosas de amor dulces querellas
da al mar; que condolido,
fue a las ondas, fue al viento
el mísero gemido...
Etiquetas: Anusca, Mark Twain, Nata, política, puritanismo, Rafael Reig
Pues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario.









