l Blog de Rafael Reig

Rafael Reig, escritor y profesor de literatura

Tfno.
917 025 016

Estás en Home » Blogs » Blog de Rafael Reig

sábado 26 de abril de 2008

Lo indispensable

El 23, miércoles, tuve bastante trajín.

Era La noche de los Libros y mi novia ya se había apiadado de antemano de mí:

-¡Cómo me vendrás, hijo!
-No será para tanto.
-Bebe sólo lo indispensable.
-Hecho.

Por la mañana me fui con mi amigo Paco Oquendo a dar una charla con el siguiente asunto: "¿Qué leía Manolita Malasaña?".

-Nada -dije-. ¿Alguna pregunta?
-¿Y eso?
-Yo creo que era analfabeta.

Iba a despedirme, pero Paco me advirtió que, sólo con eso, no valía.

-Rafita, tío, no tengas tanta cara.

Así que tuve que improvisar cuatro cosas sobre la literatura de cordel hacia 1808.

Luego comimos un bacalao muy rico y salté a un taxi:



Hace años que no conduzco y adoro la expresión "saltar a un taxi".

Lo siguiente era una tertulia en El Comercial, para hablar de sexo con Juan Manuel de Prada y Paula Izquierdo.

Como ahora en el café prohíben fumar, se hizo indispensable tomar una copa en el Okayama y luego otras en la terraza, antes de entrar.

Paula vino como suele, discreta, sin maquillaje, vestida con sencillez y una modestia que rayaba en lo monjil, decidida a pasar inadvertida a cualquier precio.

Empero, yo no podía dejar de mirarle las tetas y esto hacia difícil la concentración:



Aquí estoy, mirándole las tetas a Paula, algo disperso.

A mí es que las tetas me dispersan mucho, qué le vamos a hacer, tienden a evaporarme el pensamiento, que luego se me condensa sobre la frente en nubosidad de evolución variable, filamentos, cirros formados de cristales de hielo que arañan, estratocúmulos ondulantes, nimbos sin sombras en su interior y un cielo del paladar encapotado, cubierto hasta donde alcanza la vista.

Total, que una idea se me iba y otra se me venía.

Se hizo indispensable beber unas copas.

La idea que se me venía solía ser siempre la misma, una idea sencilla y acompañada de ruido de cremalleras y batir de alas.

¿Y la que se me iba? Sería la más remota y, además, ¡échale un galgo!

Prada dijo que a él le excitan mucho las mujeres con los sobacos sin depilar.

-¿Y qué haces? -le pregunté- ¿Practicas muchos coitos axilares?
-No, hombre, no... -se rió.
-¿No? Pues pruébalo, ya verás -le recomendé.

Hablamos del hirsutismo de Prada, de diversas posturas que me parecieron algo agotadoras, a mi edad, y de si teníamos o no secretos.

Dijimos que sí, claro. ¿Quién no tiene secretos? Como suele decir Edu Vilas: ¿a quién le gustaría que se hiciera público el historial de páginas vistas en su ordenador?

Los elementos eliminados de la papelera de reciclaje son el único resto de nuestra verdadera y minúscula vida espiritual, la huella de un alma, el vaciado de una identidad, el fósil que conserva intacta una verdad interior sublime y sombría.

Cuando acabamos, me fui a firmar libros (es un decir) a Estudio en Escarlata; y de allí, a un VIPS.

Firmar no firmé mucho, así que se hicieron indispensables unos whiskies.

A la salida, ya de noche, me encontré con Chavi Azpeitia y acabamos en el Hotel Kafka, vaciando botellas: fue bastante indispensable.

Mientras iba de vuelta a casa, rozando las paredes con las manos y silbando bajito un tanto, vi a Eloy Tizón en una librería que han puesto en mi calle y que se llama Tres rosas amarillas. Entré a saludar y repostar, sólo porque se había hecho indispensable, una emergencia.

Cansado sí que llegué, sí.

Nublado de tetas como si fuera a llover a cántaros, hasta dejar las aceras encharcadas.

-¡Cómo me vienes! Si es que eres más tonto...
-Un poco sí: lo indispensable.
-Anda, ven.

A menudo me pregunto cuánto será mi mínimo indispensable de ser tonto, de copas, de lectura, de pasear con las manos en los bolsillos.

¿Y el tuyo?

Etiquetas: , , , ,

jueves 26 de julio de 2007

¿Nos infamamos, cariño?

El juez alcornoque Del Olmo ordenó el secuestro de una revista porque aparecía un dibujo de dos personas conocidas follando. Según el alcornoque están: "en actitud claramente denigrante y objetivamente infamante".

¡Toma del frasco! ¿Follar es denigrante? ¿Es una infamia objetiva echar un polvo?

Acabo de leer que un sexólogo ya ha protestado. No me sorprende.

Viendo fotos del juez, con su maletín y su cara de vinagre, tampoco me sorprende que considere el sexo "objetivamente infamante".

Y su chica, ni te digo lo que pensará.

Mientras tanto, yo a mi chica le hago proposiciones:

--¿Me infamas, cariño? Anda, denígrame, corazón.

Cuando un juez hace una imbecilidad (secuestrar una revista) el Gobierno y los bienpensantes se apresuran a decir que respetan las decisiones judiciales. Qué guay.

Pocas horas después, cuando otro juez hace otra imbecilidad (contra la homosexualidad, en un caso de custodia), los bienpensantes montan en cólera, el propio ministro de Justicia critica públicamente una decisisón judicial y, a los pocos días, ya están a punto de abrirle un expediente. Qué guay.

A mí me parece estupendo que le metan un paquete al sandio del juez Ferrín.

Dicho esto, ¿por qué no le abren expediente también al alcornoque y, sobre todo, al Ministerio Fiscal, que es a quien se le ocurrió la salida de pata de banco? ¿Unas decisiones judiciales son respetables y otras no merecen respeto? ¿Nadie va a hacerse responsable y responder de una vez?

Lo más triste, la reacciones de personas supuestamente racionales. El secuestro está mal, pero la portada era mala, faltaba al respeto, era grosera, etc.

El mismo razonamiento que lleva a decir: la violación está mal, pero hay que reconocer que la tía llevaba una minifalda cortísima, etc.

Da pena, da vergüenza, da rabia.

Mientras tanto, yo insisto:

--Anda, amor, hazme un par de infamias objetivas. ¿Nos denigramos? ¿Sí?

Etiquetas: , ,

martes 3 de julio de 2007

El derecho a no ser homosexual

Si vas un paso más allá, ¿no sería mejor exigir el derecho a no ser homosexual?

La sexualidad (cualquiera) es una conducta: se hace, no se es. No imprime carácter, como ser sacerdote.

Algunos queremos acostarnos por la noche con quien nos dé la gana sin que eso nos obligue a ser nada durante todo el día.

Algunos ni siquiera queremos tener que ser heterosexuales.

A unos les gusta hacerlo con la luz apagada y a otros con la luz encendida, pero nadie tiene por qué declararse iluminista o tenebrista. Hay quien prefiere dejarse alguna prenda de ropa puesta, pero eso no le convierte en indumentarista. No es necesario tampoco identificarse como nocturnista (que sólo lo hace por la noche) o como verticalista (quien prefiere hacerlo siempre de pie, con un punto de apoyo en el fregadero de la cocina).

Lo que cada uno haga de cintura para abajo no tiene por qué definirle de cintura para arriba, no se convierte en su forma de ser ni le obliga a aceptar la etiqueta correspondiente distribuida por las autoridades.

Aún recuerdo las lecturas de Foucault, aquellos tomos de la Historia de la sexualidad, a veces arbitrario y tramposo, pero a veces interesante. La invención de la homosexualidad (no como práctica, sino como categoría) sería una forma de control social. Para el orden burgués, el sexo puede ser amenazador, por eso hay que disciplinarlo y reglamentarlo, hay que inventar la sexualidad.

La sexualidad vuelve el sexo inofensivo.

A ver, los homosexuales, identifíquense, que levanten la mano y los apunto en esta lista. Los heterosexuales a este lado; los homosexuales, aquí. Las felatómanas también, de una en una, desfilando, que se pongan detrás de los onanistas, pero dejando un sitio para los que sodomizan mujeres y los polígamos, que no se nos desmarquen. ¡No me formen grupos! De uno en uno y con el carnet sexual en la boca.

Y usted, Martínez, ¿qué es lo que dice que hace? ¡Menuda cochinada! Eso es bastante extraño, Martínez, eso es muy feo: usted va a ser perverso polimorfo, mire, aquí lo pone, así que espabile.

¿Para qué salir del armario si luego hay que meterse en camisas de once varas?

¿No es sospechoso que las autoridades, la prensa, los sindicatos y todas las personas de orden apoyen, como un solo hombre, el Día del Orgullo Gay? ¿A ti no te da que pensar?

A mí sí.

¿No te parece raro que los políticos y la prensa se apunten en primera fila? ¿Cuánto falta para que haya en El Corte Inglés un Especial Día del Orgullo, como las rebajas de primavera o el día de la madre?

¿Es posible exigir también libertad para no ser homosexual? Es decir: para acostarte con quien te dé la gana sin que eso te obligue a ser homosexual.

Ni heterosexual. Ni bisexual.

Hacer lo que sea, o todo, y no tener que ser nada. Sexo no regulado por el orden social, sexo libre, perturbador y, si se puede, frecuente.

Todo esto lo hablábamos ayer, con don Andrés Gastey y Tono (que han leído mucho más y mucho mejor que yo), después de que alguien dijera, sin poder disimular cierto prurito de satisfacción enrollada:

--Estuve en Chueca en la fiesta.
--Toma, como medio Madrid, incluidos los taxistas que oyen la COPE.

Porque al final daba la impresión de que en realidad lo único que se celebraba era la amplitud de miras, el buen rollo, la modernidad y en general el enrollismo de los que iban. Un desahogo autocomplaciente: qué enrollados somos, qué molones.

Cuando oigo en un telediario hablar de "la fiesta de la libertad", me echo a temblar. Desconfío. ¿A ti no te pasa?

A mí sí. En cuanto las autoridades competentes hablan de libertad, me siento mucho menos libre.

En vista de lo cual, me fui al Hotel Kafka a tomar una copa, y me encontré, como él suele decir, al "jefe de estudios en el recreo", Edu Vilas, tocando jazz con los amigos para divertirse, como Woody Allen:




No sé, claro, luego oyes a Rouco Varela, Pío Moa, César Vidal o alguno de esos menguados y te dices: no sé, igual sí tienen un sentido estas cosas, cuando aún queda tanto energúmeno por ahí suelto.

Así que nos sentamos a esperar a que lleguen los primeros ejemplares de Mere Anarchy. Qué ganas de leerlo, qué ganas de leer algo nuevo de Woody Allen.

Mientras tanto, dímelo al oído: a ti, ¿qué te gusta hacer?

¿Sí? ¿Eso? ¿De verdad?

Qué casualidad... A mí también... ¿Vamos?

Etiquetas: , , , , ,

jueves 14 de junio de 2007

Octavio Paz: ¿petómano o pedófilo?

Leí en ese libro (algo aburrido) de Bioy Casares sobre Borges esta cariñosa conversación que ambos mantuvieron sobre Octavio Paz (pág. 695):

"Octavio Paz envió a Sur un poema de amor con el verso
Tus pedos estallan y se desvanecen
BORGES: "Se verá a sí mismo como un conquistador de nuevas regiones para la poesía... Qué regiones".
BIOY: "Menos mal que se desvanecen".


Me imagino a Octavio Paz, el petómano, embelesado con las ventosidades de su adorada Marie José.

Me entra la risa, pero sí, tiene razón Bioy: menos mal que se desvanecen.

Me imagino a Octavio abriendo la ventana:

--¡Híjole! Esta peste no se desvanece: ¡la gran chingada!

Luego compruebo, busco el poema.

Está en Salamandra, se titula Agua y viento.

Es verdad que en el poema, en poco espacio, hay bastantes tonterías:

Caminas por el bosque de mi sangre
árboles con olor a semen


Y cosas así, pero el verso en cuestión resulta que ahora dice:

tus quejas estallan y se desvanecen


¿Lo corrigió Paz en esta Obra Poética que él mismo preparó para Galaxia Gutemberg, cuando era premio Nobel y, claro, todo eso de los pedos ya no le parecía tan gracioso?

¿Se lo inventaron ese par de cabrones viperinos que se reunían a diario en Buenos Aires para poner como hoja de perejil a todo bicho viviente?

¿Tú qué piensas?

La respuesta: Octavio Paz escribió "pedos", pero, tiempo después, lo cambió a "quejas", así lo explica Guillermo Sheridan.

Que los pedos se transformen en quejas, así, por la cara (ya no por el culo), es muy indicativo del rigor poético de Octavio Paz.

Un poeta puede rectificar, faltaría más, pero ¿para qué cambiar pedos por quejas?

En mi ejemplar tacho con lápiz y restituyo los pedos.

Ahora vuelvo a leer el poema.

Describe un coito.

El mar te levanta hasta el grito más blanco
la yedra del gemido clava sus uñas en mi nuca


Esa clase de cosas.

Vale, la tía le clava las uñas en la espalda, gime, etc., hasta que, en el momento justo del orgasmo, la mujer se tira un pedo. Bueno, varios pedos, en realidad: sería un orgasmo múltiple.

Glorioso. Para mear y no echar gota.

Eso sí que es correrse "con todo el equipo".

Seamos justos: a cualquiera se le puede escapar un pedo (o dos) en un momento así, hay que reconocerlo. Es una "simpática anécdota", de acuerdo; pero ¿tanto como para dedicarle un poema? Y, en todo caso, ¿por qué convertir luego los pedos en quejas? ¿De qué se queja esa mujer ahora, en lugar de tirarse pedos? ¿Quién entiende a las mujeres?

Hay que tener en cuenta que Octavio Paz era un tipo al que le encantaba que le llamaran "Maestro". Le vi una vez hace muchos años: me pareció pomposo, presumido y muy poco simpático.

En la foto está el Maestro con su delicada y flatulenta esposa:

Octavio Paz

Etiquetas: , , , ,

martes 5 de junio de 2007

Llámame imperialista

Condoleezza, blowjob
Mi chica no sabe nada (¡faltaría más!), pero tengo fantasías sexuales en las que interviene Condoleezza Rice, ¿qué pasa? Llámame enfermo, llámame genocida, llámame imperialista. Lo que te dé la gana. En mis ensoñaciones, Condy es una obstinada felatómana, tiene la voz ronca y es muy sumisa, como suelen ser, en la cama, todos los poderosos: les van los azotes, los látigos, las cadenas.

A veces mancillamos juntos nuestras respectivas banderas.

A veces me despierto aturdido, casi avergonzado, pero satisfecho.

¿Es muy grave? ¿Tiene remedio? ¿Te parece que debo solicitar ayuda especializada?

Etiquetas: , , , ,

© 2006 Hotel Kafka. C. Hortaleza 104, MadridTfno. 917 025 016Sala de PrensaMapa del SiteAviso Legalinfo@hotelkafka.com