Para la próxima sesión de nuestro Club de lecturahemos escogido Tierra desacostumbrada, uno de los libros de relatos más aclamados de Jhumpa Lahiri, que testimonia el auge de las narraciones de inmigrantes en Estados Unidos y su cálida acogida por todo el mundo, desde Chicago hasta Madrid.

La historia del extranjero que llega a tierras estadounidenses esperando prosperar en la vida puede considerarse un tema clásico de la narrativa del país, pero es en los últimos años en los que un gran número de autores, principalmente mujeres, vuelven a seducir en masa a los lectores del otro lado del charco con sus historias sobre personajes que se encuentran atrapados entre sus tradiciones y la modernidad.

Valga de ejemplo esta cuidada selección de cinco títulos que colocan en el mapa otras naciones que nada tienen en común con el sueño americano y con las que también merece la pena toparse en la nuestra.

1. TIERRA DESACOSTUMBRADA, JHUMPA LAHIRI. BANGLADESH. Jhumpa ya había ganado el premio Pulitzer cuando publicó esta contundente y absorbente obra, arriesgándose con ocho historias mucho más complejas emocionalmente y en las que se dan cita hermanos, padres, hijos, amigos, amantes, con pasado bengalí y tendencia a navegar entre las aguas de su verdadero hogar y las de una tierra con mejores promesas. Con personajes minuciosamente elaborados y encuentros reveladores, Jhumpa tiene el mérito de abrir un nuevo punto de vista en el que lo tradicional a veces se presenta como una mejor opción frente a lo nuevo conocido.

2. AMERICANAH. CHIMAMANDA NGOZI ADICHIE. NIGERIA. Chimamanda es considerada la gran voz africana contemporánea. Bajo un título que viene a expresar la experiencia de perder las costumbres del lugar de origen a medida que se van echando raíces en un suelo nuevo, la autora repasa temas como las relaciones multiculturales, la política del cabello o lo que significa ser negro en Estados Unidos con la excusa de contar la historia de una joven nigeriana que llega a Nueva Jersey con una beca universitaria.

3. EL LIBRO DE LOS AMERICANOS SIN NOMBRE. CRISTINA HENRÍQUEZ. PANAMÁ. Cristina Henríquez, nacida en Estados Unidos pero de padre panameño, supo desde pequeña lo que significa llevar una vida diferente a la que llevan en tu país de origen, incluso en otros barrios de Chicago. El americano sin nombre es aquel del que nadie quiere saber, porque se le debe tener miedo. Y con este poso de fondo, se desarrolla la historia de amor entre Maribel, hija de un constructor mexicano, y Mayor, inmigrante panameño, y que se extiende a las relaciones entre sus dos familias dentro de la pequeña comunidad de apartamentos americanos.

4. EL LUGAR DEL AIRE. DINAW MENGESTU. ETIOPÍA. Todo comienza con un viaje en coche en el que Jonas intenta replicar el mismo camino, desde Illinois a Tennessee, que recorrieron sus padres, unidos por un matrimonio concertado, a modo de luna de miel. En busca de un futuro en Estados Unidos que no pierda la esencia de un pasado en Etiopía, esta poderosa historia no es solo el testimonio de la llegada a un nuevo país, sino de la carga de cárceles, enfermedades, falta de higiene, malcomer y una huida hacia delante en nefastas condiciones que trae consigo el que llega.

5. EL SILENCIO DE LAS PALABRAS. JEAN KWOK. CHINA. Al igual que su autora, la pequeña protagonista de esta historia llega con su mamá a Brooklyn en los años setenta tras abandonar Hong-Kong. Allí, dentro de un Chinatown bellísimamente evocado, Kimberly, que ya renuncia a su verdadero nombre como primer paso integrador, crece en un mundo desconocido del que ni siquiera entiende el idioma y que choca constantemente con el código de conducta de la cultura de sus antepasados.

El próximo 24 de febrero comentaremos en nuestro Club de lectura Tierra desacostumbrada. Te esperamos